Salerni: “Fue difícil aceptar que no logré lo que me propuse”

Por José Luis Domínguez De la Redacción de LA NACION
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20 de diciembre de 2001  

Con el título de campeona mundial junior conseguido en 2000 sobre sus espaldas, María Emilia Salerni comenzaba su primera temporada en el circuito profesional. Ahora, con la experiencia de un año complicado, la jugadora rafaelina, de 18 años, que terminó el año en el puesto 122°, realiza su balance, no ausente de autocrítica. Mientras cumple con una intensa pretemporada en las canchas de cemento del Centro Asturiano de Vicente López, Salerni comenta: “En cuanto a resultados, creo que no fue un año positivo. No terminé conforme; la verdad, esperaba que me fuera mejor en mi primer año como profesional, pero hubo algunos cambios en el medio y me costó adaptarme”.

Segura de sus palabras, explicó las sensaciones sobre lo que vivió en su primer año en el WTA Tour: “Fue como una mudanza, cuando uno llega a una nueva casa y de movida le cuesta encontrar las cosas; a mí me quedó esa impresión. Tuve algunas oportunidades para quedar cerca del puesto 100° y entrar directamente en el Abierto de Australia del año próximo y no se me dio; hubo partidos en los que no jugué bien, y me faltó un poco de fortuna en los torneos de Grand Slam. En definitiva, no fue positivo porque quería estar dentro de las 100 mejores y no pude, sé que todavía tengo bastante porque aprender”.

–¿Lo viviste como una frustración?

–Sí. Fue una sensación extraña, porque siempre que tracé un objetivo lo conseguí, y esta vez, como no sucedió así, me quedó un sabor amargo. Lo mejor fue una gira por los Estados Unidos –alcanzó la tercera rueda en Amelia Island y las semifinales en West Palm Beach–, pero en los Grand Slams no me fue bien. De todos modos, siento que no me costó llegar hasta el lugar en el que estoy; sí entiendo que para subir hay que trabajar mucho más duro, porque el tenis femenino está en un nivel parejo.

–La distancia respecto de las 20 o 30 mejores, ¿era mayor de la que imaginabas?

–No. Son chicas muy duras, con mucha mentalidad. Igual, siempre te dan una oportunidad; una sola, pero hay que aprovecharla. Eso terminé de entenderlo este año, aunque sabía que iba a ser así. Igual, hay que tener en cuenta que Davenport, las Williams, Hingis y Capriati están muy por encima del resto. Con las demás se puede luchar. Es complicado entrar en el grupo de las 50 mejores, pero una vez que se llega es más fácil mantenerse.

–¿Te sentiste desanimada?

–Fue un año duro, pero no me sentí desanimada, porque una tiene algo en el interior para seguir luchando. En todo caso, fue difícil aceptar que no logré lo que me propuse, pero es algo lógico. Es mejor que haya sido en mi primer año, para ahora arrancar con todo.

–¿Cuál es la meta para 2002?

–Ir despacio, mejorarando en el ranking. Me gustaría estar en el puesto 50°, pero no me quiero apurar.

–Empezaste el año con Mercedes Paz como entrenadora, y en agosto cambiaste para trabajar con Patricia Tarabini.

–Pasó que, por la situación económica del país, Mecha Paz debió poner toda su atención en el negocio que tiene en Tucumán, y por eso se le hizo difícil acompañarme en las giras. Después, Pato Tarabini me dio una mano, me gustó su forma de trabajar, lo hablamos con Mecha y se dio el cambio.

–¿En qué aspectos hace hincapié Tarabini?

–En cuanto a la técnica, sobre todo en el drive, pero mucho en el aspecto físico, para tener más fuerza en el arranque, para llegar con tiempo de armar cada golpe y poder tener un juego más agresivo.

Mientras guarda las raquetas, Salerni apunta a un 2002 que la encontrará primero en Auckland y luego en la clasificación para el Abierto de Australia. Con ganas de demostrar que puede encontrar un mejor lugar dentro del circuito.

Afortunada en el amor

Aunque el anuncio oficial no fue realizado, el tenis argentino tiene una pareja: Salerni es la novia de Guillermo Cañas, el mejor jugador de nuestro país. ¿Habrá posibilidad de verlos juntos en un doble mixto?

“Me gusta jugar por la camiseta”

Al margen de las actuaciones en el circuito, quedó la impresión de que las mejores producciones de María Emilia Salerni se vieron en la Fed Cup, la Copa Davis de las mujeres. Allí, junto con Paola Suárez, Clarisa Fernández y Laura Montalvo, la Argentina finalizó dentro de los seis mejores del mundo. El récord total de los singles de Salerni en la Fed Cup es de nueve triunfos y tres derrotas.

“Es posible que lo mejor lo haya hecho en la Fed Cup. Siempre me prendo, es un torneo que tiene un clima especial, me gusta esa clase de partidos en los que jugamos todas juntas, por la camiseta.”

–Este año, la Argentina llegó a la serie final. ¿Es lo más alto que se puede aspirar?

–No. Tuvimos un poco de mala suerte porque Paola (Suárez) estaba lesionada justo en la última etapa, en Madrid, y a lo mejor podíamos terminar terceras, nos faltó un poquito para ganarle a Francia. Creo que el equipo todavía no alcanzó su techo, estamos progresando todas y se puede intentar algo más.

La campaña 2001

Auckland : segunda rueda

Abierto de Australia: segunda rueda

Bogotá : primera rueda

West Palm Beach (challenger): cuartos de final

Amelia Island: octavos de final (ingresó desde la clasificación)

Charleston : segunda rueda

Roland Garros : primera rueda (ingresó desde la clasificación)

Wimbledon: primera rueda

Palermo: primera rueda

Casablanca: cuartos de final

US Open: primera rueda

Bahía (Brasil): primera rueda (ingresó desde la clasificación)

Luxemburgo : primera rueda (ingresó desde la clasificación)

Fed Cup : cuatro victorias y tres traspiés

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