Tensa final

Calleri y Kuerten igualaban anoche en un set por lado, en la final del torneo de Costa de Sauípe, que se suspendió por la lluvia
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29 de febrero de 2004  

COSTA DO SAUIPE.- En una definición intensa, envuelta en la lluvia y en el fanatismo de la torcida bahiana, Agustín Calleri y el brasileño Gustavo Kuerten disputaban anoche la final del torneo de Costa do Sauípe, dotado con 380.000 dólares en premios.

El encuentro decisivo, igualado en un set por lado -Calleri ganó el primer parcial por 6-3 y Kuerten se quedó con el segundo por 6-2-, fue suspendido en el comienzo del tercero, con ventaja 1-0 para el brasileño, por la lluvia que acompañó la final casi todo el tiempo, pero que se hizo más intensa en ese momento.

En el primer set, el argentino salió muy decidido y concentrado, y consiguió un break decisivo en el segundo game para marcar distancias con un 3-0 que Kuerten no pudo revertir. Firme con su saque y consistente en su primer servicio, el cordobés marcó 13 winners (tiros ganadores) y apenas cometió cinco errores no forzados para no darle ninguna oportunidad a Guga.

El segundo parcial fue más parejo en su desarrollo. Empujado por 4500 hinchas que convirtieron el court central del complejo de Costa do Sauípe en un estadio de fútbol, con gritos y mucho ruido, Kuerten equilibró el encuentro y, con un par de subidas a la red, consiguió quebrar por primera vez al argentino en el sexto game para adelantarse 4-2; poco después, el brasileño selló el segundo set en su favor, al sumar otro break.

En ese momento, la lluvia apareció con todo. Calleri, que acusó una molestia en el muslo derecho por un resbalón, solicitó la suspensión pero se jugó un game más; tras perder el primer juego del tercer parcial, el riocuartense solicitó la asistencia del fisioterapeuta. Y casi de inmediato se resolvió la suspensión. Al cierre de esta edición se aguardaba una resolución para saber si todo se postergaba para hoy.

Kuerten, como era de esperarse, contó con el apoyo de un estadio repleto. Al respecto, Calleri había manifestado su desaprobación hacia un sector del público: "Hace tres años tuve una experiencia, en un partido contra Fernando Meligeni, y la gente se comportó mal, hubo algunos insultos, como si esto fuera fútbol. Es bueno que haya emoción en las tribunas, pero hay cosas que no se pueden hacer en un partido de tenis".

Sobre el polvo de ladrillo de un complejo paradisíaco, Calleri buscaba el segundo título de ATP de su carrera tras la conquista de Acapulco en 2003. El cordobés, de 27 años y 21° del Ranking de Acceso, también intentaba alcanzar el segundo título consecutivo para el tenis argentino -el 151° en la era abierta-, luego del triunfo de Guillermo Coria en Buenos Aires.

Hasta aquí, Calleri había disputado cuatro finales en el circuito mayor, con una victoria (en Acapulco, ante Mariano Zabaleta), y tres definiciones perdidas: en Buenos Aires 2002 (frente a Nicolás Massú), en Estoril 2003 (con el ruso Nikolay Davydenko) y en Hamburgo 2003 (con Coria).

Kuerten, en tanto, iba en pos del 20° trofeo de su carrera y el primero sobre polvo de ladrillo después de dos años y medio, cuando se impuso a Guillermo Cañas en la definición de Stuttgart 2001. El jugador de Florianópolis, de 27 años, tiene un historial muy favorable ante los argentinos, con 31 victorias y apenas 10 derrotas en partidos por el ATP Tour.

Incluso, en esta prueba, Guga superó sucesivamente a dos compatriotas antes de cruzarse con Calleri; en los cuartos de final dio cuenta de Franco Squillari, y en la semifinal superó al misionero José Acasuso.

Kuerten, además, llegaba a esta final invicto en cuatro finales de ATP frente a los argentinos. Antes de este choque con Calleri, el brasileño batió a Mariano Puerta (en Santiago, Chile, 2000), Acasuso (Buenos Aires 2001), Cañas (Stuttgart 2001) y Coria (Costa do Sauípe 2002). Vale recordar que, cuando superó a Coria, en septiembre de 2002, el certamen brasileño se jugaba sobre cemento, y sólo desde esta temprada se realiza sobre polvo de ladrillo.

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