Tienen una garra increíble

Por Gonzalo Pieres (*)
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16 de diciembre de 2001  

La verdad, fue un partidazo. Lo único malo fue el referato; una pena, porque creo que esta final daba para mucho más si los jueces hubiesen cometido menos errores. Quiero ser claro: las dos infracciones que sancionaron en el octavo chukker, una para cada lado, no fueron y pudieron costarle el partido a Chapaleufú. Gracias a Dios, no perjudicaron a ninguno, pues habría sido una injusticia.

El gran artífice de esta conquista de Chapaleufú fue Bautista Heguy. ¡Lo que jugó! Fue el mejor partido que le vi. Ya había rendido bien ante La Dolfina en el cotejo de la definición de zona, por lo que es evidente que le cae muy bien el estilo de este rival. Y cuando se pone las pilas, es un crack. No tuvo errores, se puso el equipo al hombro en las difíciles. Un monstruo.

La Dolfina tuvo el control durante el 70 por ciento del partido, pero perdió porque no supo mantener la diferencia. Dominó, pero eso no alcanza cuando enfrente tenés un equipo con jugadores que son especialistas en Palermo; en los últimos dos chukkers fue casi todo de Chapaleufú y eso se notó.

La gente, en su mayoría volcada hacia los Heguy, no tuvo incidencia; con ese mismo público en contra, La Dolfina se puso 14-10 y parecía que el partido ya estaba. Por ahí, quisieron tratar de mantener la ventaja en vez de seguir jugando igual y ahí estuvo el gran error, que les costó demasiado caro.

¿Cuánto pesan los penales que erró Cambiaso? Pesa todo, es el partido. El año pasado le sucedió lo mismo en la final ante Chapaleufú II. Hace una semana, en la semifinal con Ellerstina, Adolfito metió todo. Hoy no. En un partido tan cerrado, los penales desperdiciados son clave.

A Aguerre lo vi de menor a mayor; no empezó con el taqueo que tiene, pero fue mejorando, igual que Marcos. También me gustó Pite Merlos.

Si yo estuviera en la piel de La Dolfina hoy, me querría matar. Pero fue culpa de ellos. Por eso es tan difícil ganar. Chapaleufú sabe cómo jugar desde abajo, con presión, y además tiene una garra increíble. A La Dolfina, cuando lo han presionado mucho, no fueron sus mejores actuaciones. Es su punto flojo y lo sufrió.

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