Javier Castellano y Cloud Computing fueron una sociedad perfecta

El consagrado jockey venezolano y el potrillo con menos experiencia del lote ganaron por una cabeza el Preakness (G 1)
Carlos Delfino
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21 de mayo de 2017  

Cloud Computing dej? atr?s a Classic Empire en el final
Cloud Computing dej? atr?s a Classic Empire en el final Fuente: LA NACION

La tarde, fría y poblada de nubes, se puso helada para la mayoría de los que asistieron ayer al hipódromo de Pimlico, cuando el favorito Always Dreaming perdió velocidad y el liderazgo en la recta final. A esas alturas del Preakness Stakes (G 1), el segundo paso de la Triple Corona de los Estados Unidos, se sabía que la hípica de ese país no tendría un potrillo con aspiraciones de consagrarse en el Belmont, el último eslabón, que se correrá en tres semanas. El bonus track fue el desenlace que ofrecieron Cloud Computing y Classic Empire, ganador y escolta, separados en ese orden por apenas una cabeza, sobre una pista de arena cansadora que no le dio muchas chances a los atropelladores durante la jornada. Sí pudo el primero de ellos, como si hubiese sido clave llegar a la carrera con un descanso de dos meses y medio mientras la mayoría de sus rivales sumaba millas y gastaba energías en distintos clásicos.

Para Javier Castellano, el jinete venezolano de 39 años que montó por primera vez a Cloud Computing, fue una victoria que se le negaba desde 2006. Acaso demasiado tiempo para quien suma casi 4700 victorias en ese país, donde se ha radicado en 1997, y ha sido premiado como el mejor jockey en las últimas cuatro temporadas, donde también fue el líder de las estadísticas por sumas ganadas. Justo él, que ahora se cambió de caballo a mitad del río, ya que en el Derby de Kentucky, el primer paso de la Triple Corona, se había apilado en Gunnevera, quinto en esta oportunidad. Su compromiso con el entrenador Chad Brown fue el motivo del cambio: el jinete pasó del potrillo que se crió huérfano y se pagó 16.000 dólares, a uno que costó 200.000 en el mismo remate, en septiembre de 2015.

Radicado en Nueva York, donde se correrá el Belmont, Castellano recuerda que hace dos años su hija Sienna le preguntó una tarde a la salida de la escuela si él era una celebridad. Javier largó una carcajada ante la inesperada consulta de la niña, que hoy tiene 8, y le explicó que creció en una familia dedicada al turf, de qué se trataba su profesión y que se sentía bendecido.

Ayer, el piloto se colgó en el cuello la corona de laureles después del avance furioso de Cloud Computing, cuando Classic Empire había escapado luego de hacer el gasto de presionar al favorito desde el comienzo. Y el potrillo que llegó con menos carreras en el lomo -apenas tres- doblegó casi al filo del disco al último campeón 2 años, con Senior Investment en el tercer puesto, a cuatro cuerpos y tres cuartos. Lejos, abatido, Always Dreaming cruzó en el octavo puesto, interrumpiendo una cosecha de cuatro éxitos en fila que había entusiasmado a todos.

Karamanos fue figura

Para Horacio Karamanos, las pistas de Pimlico no tienen secretos tras 17 años montando en los Estados Unidos. Ayer, en la fecha más importante del año de ese hipódromo, el Tigre no corrió el Preakness, pero sí lo hizo en seis carreras previas y consiguió tres victorias, incluido un clásico con el caballo Recruiting Ready.

Un ganador del Latino logró su primer éxito en EE.UU. Some in Tieme es el caballo brasileño que heredó el primer lugar en el Latino 2016 en Gàvea, tras la descalificación de Don Inc. Ayer, volvió al éxito, pero en la pista, en un Grupo 3 en Churchill Downs.

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