Oh Take, lejos de enredos y bien cerca de la gloria

El caballo dirigido por Julio César Méndez atropelló abierto y evitó tropiezos, para imponerse en el Classic
El caballo dirigido por Julio César Méndez atropelló abierto y evitó tropiezos, para imponerse en el Classic
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30 de junio de 2002  

Las Carreras de las Estrellas sirvieron como una prueba más de que el público del turf busca los mejores espectáculos; que no es un simple apostador que va a jugar su suerte. De allí la respuesta de ayer, generosa, capaz de superar el frío del clima y el de la crisis.

De allí el marco que tuvieron las victorias de Chollo (Junior Sprint), Miss Terrible (Juvenile Fillies), Freddy (Juvenile), Oh Take (Classic), Mister Phone (Sprint) y Tanganyika (Distaff). Sin la imponencia de los tiempos dorados, claro, pero con el mensaje de que los caballos seguirán generando emociones y que la maquinaria de la actividad no puede detenerse. Ni aun con el inevitable drenaje de las ventas al exterior.

La victoria de Oh Take en el Classic podría resumir ese espíritu que la hípica se resiste a perder. Por un lado, el caballo arquetípico de aquel que siempre arrimó y del que hasta se dudó sobre su aptitud para los clásicos. Hace poco más de 20 días se había sacado de encima ese estigma, ganando el Otoño, y ayer dio el golpe de knock out a los que todavía dudaban, al imponerse por dos cuerpos y medio frente a Rodión para llevarse $ 200.000.

Por otro lado, el stud La Providencia , una de las más recientes expresiones del respeto y acaso la admiración de los brasileños por el turf argentino, que empujan a sus más entusiastas emprendedores a venir a nuestro país para competir y criar. A invertir aquí, en la tierra en la que nacieron los caballos que hasta la década del 60 casi arrasaban con los grandes clásicos de Brasil.

Oh Take es producto del Sur gaúcho y ayer corrió para su nuevo dueño norteamericano, pero La Providencia dio doblete en las Estrellas como criador con Freddy, un potrillo nacido aquí, en Hinojo, cerca de Olavarría.

De un desarrollo que se hizo confuso, en el que un malón enredó las posibilidades de Miss Carry (su jinete dudó entre abrir o buscar los palos), Star Cross y Rodión en la recta final, desde atrás y abierto surgió Oh Take. Penúltimo al entrar en ese tramo, el hijo de Latin American pechó a Climay, que no le dejaba el flanco externo.

Después, Oh Take desató la atropellada y dominó en los 200 metros. Atrás habían quedado los rivales con sus penurias. Tan atrás como dejó su suerte de caballo apenas arrimador.

Apuntes

  • Mendez no se agranda. Ni un éxito de los importantes, como en el Classic con Oh Take, sirve para que Julio César Méndez se de dique y crea que está por encima de sus colegas jockeys. Este Méndez, uruguayo él, casado, dos hijas y uno en camino, sabe que evolucionó desde que dejó Montevideo, pero, como dice, "aunque pase por mi mejor momento, igual me falta aprender un montón." En una carrera que se hizo enredada para muchos participantes, "mi caballo tuvo una largada limpia y lo dejé tranquilo _dijo_; por los 1000 m comencé a buscar un andarivel externo con tal de atropellarlo abierto en la recta. No lo apuré, cambió de mano y definió muy bien", relata quien es un agradecido a quienes confían en él.
  • "Me gusta hasta lamilla". Según Edgardo Gramática, ganador con Miss Terrible, en Juvenile Fillies, la carrera se hizo más dificil de lo esperado: "Me gusta hasta la milla. En carrera la potranca se apuraba, buscaba adentro y en el final tuve que darle unos fustazos de más porque sentí que atropellaban y no sabía quién venía". La que venía era Virginia Fizt, su compañera de yunta, y a la que Miguel García, su entrenador, le auguró un buen futuro en las carreras más largas. Sobre Miss Carry, a la que Gramática montó en el Classic, el piloto mostró su frustración por no tener suerte durante el desarrollo.
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