Pincay le puso fin a una etapa

Tras su accidente, el jockey que marcó un récord al ganar 9530 carreras decidió alejarse de las pistas
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2 de mayo de 2003  

CALIFORNIA.- "Los doctores me aconsejaron nunca más volver a correr. Es un día muy triste para mí, aunque siempre me preparé para lo peor".

Con pocas palabras, Laffit Pincay Jr., el jockey panameño cuyos 9530 triunfos significan el mayor número reunido por un jinete en todo el mundo, anunciaba que colgaba la fusta dos meses después de su accidente en una carrera de Santa Anita Park, en California, donde rodó y se fracturó dos vértebras cervicales.

Inicialmente, la lesión no pareció demasiado grave; Pincay, de 56 años, fue tratado por los médicos del hipódromo y dado de alta. No obstante, sus dolores persistían; fue examinado nuevamente y sólo entonces le encontraron fracturas en las vértebras del cuello. Demasiado riesgo, entonces, para cabalgar de nuevo.

La trayectoria de Pincay incluyó su incorporación al Salón de la Fama, en 1975, un triunfo en el Derby de Kentucky, tres éxitos en el Belmont Stakes, siete carreras de la Breeder´s Cup, cinco veces recibió el premio Eclipse y fue el jockey, entre otros, de Affirmed y John Henry.

Podría hablarse un día y una noche acerca de Pincay, que siempre habría algo nuevo para contar de quien en 1989 y 1990 llevó al triunfo a la argentina Bayakoa en el Distaff de la Breeders Cup.

El 10 de diciembre de 1999, por ejemplo, se convirtió en el jinete más ganador al vencer con Irish Nip en Hollywood Park. Su triunfo 8834, entonces, rompía con la marca establecida antes por Bill Shoemaker.

En rigor, este no fue el primer accidente de Pincay en su carrera de 39 años en los hipódromos. Antes sufrió once fracturas de clavícula, diez costillas rotas, dos perforaciones de pulmón y dos pulgares y un tobillo quebrados.

Pero Pincay parecía que todo lo podía. Cinco veces llegó a ganar seis carreras en un sólo día y el 14 de marzo de 1987 ganó siete en Santa Anita, el mismo hipódromo que el 1° de marzo último lo vio caer de una montura y acelerar su retiro.

El apoyo de Shoemaker

"Me pone feliz que se haya retirado. Por su salud no hubiese querido verlo montar más. El no necesita marcar otros récords ni demostrarle nada a nadie", dijo Bill Shoemaker, que se encuentra en silla de ruedas tras un accidente automovilístico en 1991.

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