Un encuentro de novela

A los 16 años, Diego Jr. , el hijo no reconocido de Diego Maradona, estuvo ayer por primera vez con el ex futbolista: en una cancha de golf, en Italia, charlaron 40 minutos y se despidieron con un abrazo
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21 de mayo de 2003  

ROMA.- Hay cosas que no pasan sólo en las telenovelas. Por primera vez en su vida y después de casi 17 años, Diego Maradona se encontró anteayer cara a cara con su hijo napolitano no reconocido, Diego Armando Junior. Un adolescente increíblemente parecido a él, también calciatore , que entró clandestinamente en una cancha de golf con tal de conocer a su padre.

Según reveló el diario Il Mattino, de Nápoles, cuyo enviado por casualidad fue testigo de la emocionante escena en la que por primera vez padre e hijo se fundieron en un abrazo, todo sucedió el lunes, en la cancha de golf de Fiuggi, una localidad termal cercana a esta capital.

Allí, Maradona fue invitado a pasar unos días de vacaciones y a jugar golf por un viejo amigo de la época en la que se desempeñaba en Napoli. Diego Junior -que nació el 19 de septiembre de 1986- de la relación que Maradona tuvo con Cristiana Sinagra, y que ahora, sin traicionar los genes, también juega al fútbol en el Napoli, en una categoría de menores, se enteró por la prensa de que su padre estaba en Italia, y no dudó. Como nunca en su vida lo había visto, salvo por la tele o en revistas, decidió que tenía que conocerlo, para cerrar una historia seguramente dolorosa. Después de arduas batallas judiciales, en 1995 un tribunal de Nápoles dictaminó que el menor era hijo de Maradona, que aunque nunca lo reconoció oficialmente, ni quiso someterse a la prueba del ADN, se vio obligado a pasarle los alimentos.

Obstinado y resuelto pese a sus 16 años, Diego Jr. decidió ir a Fiuggi para conocer a su padre-ídolo , y que la mejor forma para lograr esa misión imposible sería sorprenderlo en la cancha de golf. Y así fue. Con discreción para no alertar a los medios, ávidos por seguir este tipo de historias, Diego Junior se hizo acompañar por su tío hasta Fiuggi.

Para no llamar la atención en el club de golf donde su padre estaba tirando unos golpes, Diego Jr. se hizo pasar por alguien interesado en tomar clases de golf. Entró, preguntó por cursos, folletos y, rápidamente, logró escamotearse. El joven sabía que tenía que buscar a su padre en los greens. Cuando lo vio jugar sobre una colina, entre el hoyo 3 y el 4, cruzó la cancha y se le acercó. Entonces, la reacción de Maradona no fue buena. Pensando que el chico era un cazador de autógrafos, furioso, lo alejó violentamente, hasta amenazándolo con el palo de golf.

"Después el muchacho le gritó que ésa era su última ocasión para conocer a su hijo. Que no iba a tener otras. Pero Diego padre se subió al carrito de golfy se alejó", escribió Il Mattino. Sin embargo, Maradona cambió de idea y le pidió a alguien que estaba con él que fuera a buscar a Diego Jr. con el carrito. Así, se juntaron por primera vez en su vida y, sentados en un búnker, padre e hijo hablaron sin parar durante 40 minutos. Cuarenta minutos en los que revivivieron esos 16 años en los que nunca se vieron, pero en los que seguramente pensaron el uno en el otro. Y, según pudo ver el enviado del diario napolitano, hubo un abrazo. Dieguito dejó la cancha tratando de pasar inadvertido y Diego siguió jugando al golf.

La noticia del encuentro, una primicia de Il Mattino, enseguida dio la vuelta al mundo. Guillermo Cóppola se limitó a declarar a la agencia ANSA: "Yo no sé nada, yo no lo vi", pero en Fiuggi, Maradona tuvo que cambiar de hotel para escaparle al asedio de la prensa.

Desde Nápoles, la madre de Diego Junior, Cristiana Sinagra, no ocultó su inmensa satisfacción. "Estoy muy feliz, muy feliz", dijo a la prensa. "Era un deseo de mi hijo, y cuando me contó lo que estaba por hacer, no le puse obstáculos. Pónganse en mis zapatos, ¿cómo podía decirle que no?", declaró a una radio. ¿No temía que las cosas pudieran terminar mal y que su hijo pudiera volver a casa muy triste, rechazado? "No, sabía que iba a terminar así. Conozco a mi hijo y conozco al padre. Sabría que iba a ganar el corazón", afirmó.

¿Qué se dijeron en esos 40 minutos? "Diego me contó todo -relató la madre-, pero no voy a decir nada. Todo lo que se dijeron sólo les pertenece a ellos. Lo único claro es que este encuentro fue muy positivo. Hay un gran afecto entre los dos y seguramente volverán a verse."

La felicidad de los ex compañeros

NAPOLES (ANSA).- El encuentro de Maradona con su hijo generó muchas opiniones entre los ex compañeros napolitanos del argentino. "Estoy muy contento por esta noticia, que seguramente le dará una gran serenidad a Diego", afirmó Ciro Ferrara. Mientras que Salvatore Bagni comentó: "El muchacho deseaba encontrar a Diego desde hace mucho tiempo. No quiero hablar mucho porque son cosas personales, pero les deseo los mejores augurios a los dos".

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