¡Un gran día!: las Leonas vencieron a las campeonas olímpicas

Las chicas argentinas, que en diez enfrentamientos oficiales nunca habían ganado, se desquitaron así de la caída en la final de Sydney 2000
Las chicas argentinas, que en diez enfrentamientos oficiales nunca habían ganado, se desquitaron así de la caída en la final de Sydney 2000
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22 de agosto de 2001  

¡Fue un gran día! Las chicas argentinas del seleccionado argentino de hockey sobre césped vivieron una jornada inolvidable en Holanda, al ganarle por 2 a 1 a Australia, último campeón olímpico y mundial; además se sacaron un estigma: por primera vez llegaron a la victoria frente al poderoso equipo australiano, que en Sydney rompió con el sueño olímpico de Las Leonas con un lapidario 3 a 1.

En Amstelveen, escenario del 9° Champions Trophy, no hay demasiado tiempo para los festejos, porque hoy, a las 10 de nuestro país, Las Leonas se medirán con España con la esperanza de dar otro paso importante, camino a un lugar el podio, una aspiración que nunca concretaron en los tres torneos anteriores (1995, 1999 y 2000).

El gran golpe. Esta vez, las chicas argentinas se dieron el gusto con un desempeño muy sólido y eficaz. Que rompió otro mito estadístico: diez derrotas consecutivas en igual cantidad de partidos oficiales frente a las australianas, que además ganaron en cinco ocasiones el Champions Trophy.

El director técnico del seleccionado nacional, Segio Vigil, sostiene -y no desde ahora- que para ganarle a Australia se las debe atacar desde el comienzo; y ayer, como en otras ocasiones, Las Leonas repitieron el esquema. Claro que las australianas tienen oficio: en un descuido y de contraataque, con un tiro de Nikki Hudson tras una jugada espectacular de Alyson Annan, se pusieron en ventaja a los 7 minutos, cuando casi no se habían acomodado en la canha.

Se pensó que podría venir el descontrol; no fue así. Las argentinas no se desesperaron y siguieron con el control de la bocha. Privilegiaron los pases por la derecha y evitaron que la peligrosísima Annan tomase contacto con la bocha. Las chicas corrieron mucho, aprovecharon las pocas situaciones de ataque que les dejó Australia y, sobre todo, no las dejaron armarse.

El merecido empate. El premio a tanto esfuerzo llegó sobre el final de la primera etapa. Cuando quedaba apenas un minuto, en el cuarto corto del partido, estrenaron una variante: tiró Luciana Aymar, que abrió para Mercedes Margalot ante la sorpresa de las australianas, quienes no marcaban a la defensora de Saint Catherine´s por no ser una jugadora de las que habitualmente participan en los cortos: Margalot hizo el desvío y consiguió el empate.

En la segunda etapa, el desafío era mantenerse en el dominio del juego y la iniciativa. A los 15 minutos, Cecilia Rognoni marcó, en el primer corto en favor de la Argentina, el segundo gol. La victoria era una realidad; sólo quedaba la tarea -nada fácil- de conservarla y lo hicieron muy bien, frente a la desesperación de las australianas.

Ganadoras hasta el final . Esa actitud pasó un susto sobre el final; cuando el tiempo estaba cumplido, como en el epílogo del primer período, quedaba por ejecutar un corto, esta vez para Australia. La victoria estaba amenazada porque las diez Hockeyroos de campo fueron en busca de la igualdad; pero Las Leonas se defendieron con acierto y cuando la bocha se alejó del arco argentino había llegado el momento del festejo. Merecido, por cierto.

Atrás había quedado una gran actuación y un aspecto clave que lo sustentó: un trabajo en conjunto más allá de las individualidades. Ni siquiera alcanzó para que se fisurase el equipo por el esfuerzo de Australia para anular a las figuras argentinas: Vanina Oneto, Karina Masotta y Luciana Aymar; además de una marca cerrada a Cecilia Rognoni para que no creáse ninguna genialidad, como acostumbra. Como si fuese poco, se sumaron con acierto María de la Paz Hernández, Mariana González Oliva y Ayelén Stepnik; hasta Las Leoncitas Claudia Burkart y Mariné Russo jugaron un gran partido.

Una época inolvidable . Hoy es el momento de pensar en España, pero algo quedó claro: no fue en vano todo lo que hizo este grupo que comenzó en 1993, en el Mundial Junior. Y, lo más importante, al margen del lógico recambio, es que ya marcaron a fuego una época en el hockey sobre césped de nuestro país.

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