Un llamado de atención

El técnico Carlos Bianchi reunió al plantel en la práctica y fue muy crítico; haría algunos cambios ante Colón
Pablo Tomino
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7 de mayo de 2003  

Las últimas dos derrotas han revivido viejos fantasmas en la Bombonera... El técnico Carlos Bianchi les dio ayer un duro llamado de atención a los jugadores en una reunión que se llevó adelante por la mañana, en el vestuario del predio de Casa Amarilla. Bianchi fue directo y claro: profundizó en la necesidad de que las intimidades del plantel no se divulguen y mostró su disconformidad con el desempeño del equipo en la caída ante Vélez, por 2 a 0, el último domingo.

La charla se extendió durante 20 minutos y el entrenador, según trascendió, invitó a los jugadores a que si alguno tenía cierto malestar y quería manifestarlo, lo hiciera allí y no ante los medios de prensa. Después, fue el tiempo del análisis: el DT pidió más actitud y concentración al equipo, ya que no quedó satisfecho con el pobre desempeño de los últimos partidos. "Fue una charla dura", confió un allegado al plantel.

Tras la reunión, los jugadores se ocuparon de lo futbolístico: se entrenaron en un clima que no fue el ideal, pero que, también es cierto, estuvo lejos de ser malo. Después del trabajo, el grupo tuvo contacto con la prensa. Y vaya sorpresa: ninguno quiso hablar delante de las cámaras y los grabadores. Rolando Schiavi salió con un campera sobre su cabeza para evitar un resfrío. "Chau, me voy", dijo el defensor, mientras que el capitán Diego Cagna, que habitualmente habla los martes, se excusó con una frase.

-Diego, ¿podemos hacerte un par de preguntas?

-No, estoy fastidiado.

La negativa de los jugadores de hablar con los medios de prensa fue unánime. "No voy a decir nada más, porque me están pegando duro y creo que hay mala intención", comentó Matías Donnet, que tuvo un bajón futbolístico en los últimos partidos y se mostró descontento con algunas opiniones.

Y hay más: Guillermo Barros Schelotto, que desmintió un gesto de molestia ante Bianchi cuando fue reemplazado en el segundo tiempo con Vélez, se disculpó con pocas sonrisas. Hasta el arquero Roberto Abbodanzzieri, un abonado a las declaraciones post entrenamiento , prefirió el silencio.

Lo concreto es que el técnico Bianchi buscó ayer advertir al plantel para corregir el rumbo y volver al camino del éxito. Destacó cuestiones del grupo y profundizó aspectos futbolísticos, como su descontento con jugar con una línea de tres defensores, como lo hizo ante el equipo de Liniers, porque los laterales Ibarra y Calvo estaban lesionados.

Ahora, el DT estudia hacer algunos cambios: Raúl Cascini podría quedarse fuera de los titulares ante Colón, el domingo próximo en la Bombonera, por cuestiones tácticas. También se especula que correrá la misma suerte Guillermo Barros Schelotto, pero la decisión no está tomada. En definitiva, Bianchi hizo una dura crítica hacia el plantel para no descuidar los objetivos: pelear en el Clausura y seguir en pie en la Copa Libertadores.

Delgado y Tevez, ausentes

Boca suma preocupación también con los lesionados, ya que Carlos Tevez y Marcelo Delgado no se entrenaron ayer con el equipo. Tevez tiene un estado gripal y Delgado sufrió un traumatismo en la pierna derecha tras el partido con Vélez. El delantero fue sometido a una resonancia magnética y, según explicó el médico del plantel, José Veiga, no tiene ninguna lesión de importancia. El cuerpo técnico espera la recuperación de los futbolistas con vistas al choque con Colón, el domingo próximo.

El volante Miguel Caneo sintió una molestia en la tibia de la pierna izquierda y realizó un trabajo diferenciado, de igual manera que Calvo, que se recupera de un desgarro en el muslo derecho.

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