Una historia sin casualidades

Por Luciano W. Cámara De la Redacción de LA NACION
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21 de diciembre de 2001  

No es casual que dos ucranios hayan sorteado las instancias selectivas del Campeonato Mundial disputado recientemente en Moscú y que deban enfrentarse en un match para consagrar al nuevo campeón mundial de ajedrez. Tanto Vassily Ivanchuk, 6º del mundo, de 32 años y 2731 puntos en el ranking Elo, como Ruslan Ponomariov, 20º, 18 y 2684, son genuinos representantes de la escuela ajedrecística de su país, el que en las últimas tres olimpíadas no bajó del tercer puesto: 2º en Erevan 1996, 3º en Estambul 1998 y 3º en Elista 2000.

Como antiguo integrante de la Unión Soviética, Ucrania cosechó los frutos del elevado nivel ajedrecístico de muchas de sus repúblicas, especialmente de Rusia. El éxito de sus mejores hijos lo confirma y hace prever un match de campanillas.

Son de origen ucranio algunos grandes maestros bien conocidos por los aficionados de todo el mundo, como Oleg Romanishin, Vladimir Tukmakov (segundo de Fischer en el magistral de Buenos Aires 1970), Igor Novikov, Alexander Onischuk y Vereslav Eingorn.

  • Sus estilos. Ivanchuk es un creador. De estilo universal, plantea sin problemas tanto aperturas del peón del rey como de la dama así como diversas defensas cuando conduce las piezas negras. Le ganó tres veces a Kasparov (aunque corresponde aclarar que su score con el Ogro de Bakú le es desfavorable) y, entre otras actuaciones destacadas, figura el primer puesto compartido con Kasparov en Novgorod 1994, categoría XIX, ambos invictos. Sus resultados individuales no tienen fronteras, como que entre sus víctimas figuran Karpov, Anand, Morozevich, Korchnoi, Adams, Shirov, entre otros muchos.
  • Está casado con la gran maestra rusa Alisa Galliamova, de 29 años, que en el citado Mundial de Moscú fue eliminada en la tercera rueda por su joven compatriota Alexandra Kosteniuk, que perdió la final con la china Zhu Chen.

    Ponomariov alcanzó el título de gran maestro a los 14 años y en su momento resultó ser el más joven de la historia en ostentar dicho título. Antes había superado al francés Etienne Bacrot y ahora fue rebasado por el azerí Teimur Radjabov, todos a los 14 años. Este último, de reciente actuación en Buenos Aires, sin perder ninguna partida. Muchos maestros vaticinan que próximamente será el gran adversario de Ponomariov en el duelo del futuro.

    En declaraciones a la prensa, su padre, Boris Ponomariov, afirmó que su hijo posee un carácter muy fuerte. A propósito, Boris fue su maestro y preparador hasta pasados los 15 años. Después, lógicamente, el hijo lo desbordó, aunque sigue atendiendo sus consejos.

    De estilo posicional, serio, muy seguro, ha sido comparado con Karpov y algunos maestros le adjudican características del dinámico estilo de Bobby Fischer. En verdad, la forma en que le ganó a Svidler, en la semifinal, fue sorprendente. Estudia ajedrez seis o siete horas por jornada durante cinco días por semana. Entre sus éxitos, obtuvo el título de campeón europeo juvenil.

    Se relaja leyendo libros de aventuras, escucha música clásica (no así rock) y estudia inglés. Se prepara con el Asistente de Ajedrez, una base rusa de datos. Por cierto, usa intensamente la computadora. “Después de todo –manifestó su padre–, él no conoce el tiempo en el que esas máquinas no existían.”

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