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Una sociedad para el éxito

Martín Gaitán y Patricio Fuselli fueron los conductores de los carasucias del CASI
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27 de agosto de 2000  

Uno, más introvertido, se metió en el vestuario ni bien finalizó el partido, esquivando la invasión de hinchas del CASIque inundó el césped;el otro, paradigma del desprejuicio, se quedó un buen rato afrontando micrófonos, flashes y felicitaciones. Son Martín Gaitán y Patricio Fuselli; el Negro y el Colorado;el motor creativo de los carasucias del CASI, en la victoria ante el SIC.

Doble sabor generó el resultado en el Atlético:la clasificación para las semifinales del certamen y la eliminación del adversario de toda la vida. Pero para Gaitán, lo único importante fue haberse impuesto en el clásico. "Estoy contento por haberles ganado a ellos. Sinceramente, antes del partido no pensé en lo que venía después ni en la clasificación. Fue una alegría enorme por cómo lo ganamos. El primer tiempo lo jugamos muy bien y sacamos bastante diferencia;en el segundo tiempo salimos tranquilos y mantuvimos el control." El centro del CASIes consciente del buen juego que su equipo viene desplegando en el último tiempo, algo que tuvo su continuidad ayer.

Desde el centro de la cancha, Gaitán es parte fundamental de la maquinaria de los backs del Atlético;de esos pibes que nunca están conformes con lo hecho y siempre intentan más. "Destaco más que nada las ganas que tienen los chicos de divertirse. Acá, más allá de ganar, hay que jugar bien", dijo Gaitán a modo de declaración de principios.

Ahora llegan los compromisos en los que no se admitirán errores si se quiere llegar al título, ese que hace 15 años se hace desear por esta parte de San Isidro. "Tenemos que mantener la concentración los 80 minutos, que es lo que nos está faltando", expresó.

Las medias bajas, la sonrisa como carta de presentación, el inefable Colorado Fuselli no cree que sea tanta la superioridad sobre el SIC como quedó reflejada en el partido de ayer. "El SIC no tuvo un buen partido y a nosotros nos salieron las cosas. No creo que haya esta diferencia entre ambos equipos", se sinceró el apertura del CASI.

Gran parte del año último y del actual su rodilla derecha lo tuvo a maltraer y se perdió en la inactividad. Sin embargo, Fuselli se recuperó y es parte importante del alma de los backs del CASI, que se despliegan para atacar y desnivelar. Igual, el Colorado prefiere la autocrítica:"Tenemos que mejorar el juego y corregir los errores, porque venimos bien para llegar a la final".

¿Sobre sus compañeros de línea? Fuselli no ahorró elogios. "Son unos grandes jugadores individualmente y gracias a lo que aporta cada uno el equipo juega de esta manera", destacó.

Vaya compañía la que tuvieron ayer Gaitán y Fuselli. La explosión de Marcos Garicoche, la solidez desde el fondo de Bernardo Stortoni, los punzantes avances de Martín Murgier y Gustavo Jorge desde las puntas y los aciertos en la conducción de Enrique Pichot forjaron otra gran producción de los carasucias del CASI. Bien lo señaló Fuselli al final del match:"Tenemos fuego, garra, corazón y... tratamos de jugar de la manera que más nos divierte".

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