Vásquez no perdió su pegada

Noqueó a Núñez en el 2º round; con 33 años, el zurdo quiere pelear con Trinidad
Diego Mazzei
(0)
27 de marzo de 2000  

Cómo andaba necesitando un knock-out!". Las vendas todavía están en las manos deJulio César Vásquez, que descansa satisfecho en el pequeño vestuario del Club Argentino de Quilmes. La frase llega a su boca con una fuerte dosis de alivio. Minutos antes, el Zurdo había (y se había) demostrado que estaba vivo;también su furibunda mano izquierda. En su segunda pelea luego de dos años sin subirse a un ring, el santafecino desempolvó la zurda-marca registrada y acabó con el salteño Ricardo Núñez con dos ganchos tremendos a los 2m40s del segundo asalto.

No dejó dudas de que quiere volver a tener una oportunidad por el título mundial de los medianos juniors. Ese que tuvo en sus manos en dos ocasiones, por casi cuatro años. Si hasta él mismo comenta sorprendido: "Lo agarré justo con el gancho. Fue un golpe bárbaro". No es para menos: desde el 14 de junio de 1997 que un rival de Vásquez no quedaba tendido en la lona para toda la cuenta (KO 1º a Ramón Brítez).

"Tengo que bajar algunos kilos, pero voy por el buen camino. La potencia está intacta", comenta Vásquez, que pesó 72 kilos, tres más de lo que marca el límite de su categoría.

A los 33 años, el Zurdo vuelve a ilusionarse con la gloria del título, pero quiere ir paso por paso. "En dos semanas haré una pelea en Trelew, casi seguro contra Juan Italo Meza. En dos meses voy a estar perfecto. Hay algo más o menos firme para ir contra Tito Trinidad (campeón mediano junior de la FIB), en junio o julio."

Hubo un Vásquez distinto en el ring de Argentino de Quilmes respecto del que venció por puntos a Daniel Sclarandi, hace un mes, en una aburrida noche marplatense. Ante Núñez salió embravecido desde el comienzo y forzó el knock-out gracias a una agobiante presión, con activa participación de su mano derecha a modo de jab. Tiene ganas, está enchufado el hombre que puso en alto el boxeo argentino de principios de los 90 junto con Latigo Coggi y Locomotora Castro. "El lunes (por hoy) me vas a ver con todo en el gimnasio de la FAB, no tengas dudas. Tengo que aprovechar que estoy motivado", se entusiasma Vásquez.

Las vendas ya no están en sus manos. Ahora son propiedad de dos pibes de no más de 8 años que observan al ex campeón como a esos gladiadores inmortales de los videojuegos. Necesitaba el knock-out Vásquez; está en su naturaleza. Al menos, su famosa zurda está viva, intacta.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?