"No soy un virtuoso; todo fue sacrificio"

Guille García, figura de Bolívar y de la selección, no tiene descanso, pero sí objetivos: "Ahora quiero ganar la Liga"
Fernando Czyz
(0)
27 de marzo de 2010  

BOLIVAR.- Como una relación amorosa, la relación de Guillermo García con el voleibol sufre altibajos. Desde el comienzo del ciclo de Javier Weber como DT del equipo nacional, el 28 de abril de 2009, hasta hoy, el punta receptor de Bolívar y subcapitán de la selección sólo tuvo diez días de descanso lejos de la red, los entrenamientos, los viajes y los partidos.

"A veces quiero largar todo para irme a cualquier lado, pero cuando me tranquilizo miro hacia adelante y me planteo objetivos en el corto plazo. Ahora quiero ganar la Liga con Bolívar; luego voy a tener unos quince días libres y después volveré a entrenarme con la selección", enfatiza.

El oriundo de Villa María, con dos temporadas más de contrato con Bolívar, disfruta del gran comienzo del equipo bonaerense en las finales de la Liga Argentina 2009/10 ante UPCN de San Juan (que anoche jugaba el segundo partido; victoria de 3-0 en el primero), camino de su cuarto título consecutivo y el sexto en la historia.

"Las motivaciones se encuentran con el transcurso de la temporada. Para Bolívar, la fase regular fue una gran preparación para los playoffs. Y el incentivo de jugar estas finales con un estadio completo y ante la gran expectativa de todo el voleibol nacional genera esas ganas de salir campeón", sintetiza García.

Al igual que Alejandro Spajic, Pablo Meana y Gabriel Arroyo, Guille García es dirigido por Weber en la selección y en Bolívar. "Tengo una relación de mucho afecto con él y, si bien a veces nos podemos enojar porque me saca o no me hace jugar, no pasa mucho el tiempo hasta que nos juntamos y volvemos a hablar. Tanto Weber como su cuerpo técnico me ayudan a mejorar día tras día."

En relación con su nivel, el cordobés, que alguna vez soñó con ser modelo publicitario, afirmó: "No soy un virtuoso del voleibol y todo lo que logré hasta ahora lo hice con mucho sacrificio. Soy un chico de contextura física flaca y tengo que entrenarme el doble que todos, trabajar mucho en el gimnasio con pesas y estar siempre concentrado para poder mantener un nivel de selección".

Si bien el título local y el descanso posterior son prioridades, el punta receptor, de 26 años, necesita siempre un desafío y se proyecta en el futuro con la camiseta celeste y blanca: "Va a ser un año intenso, con muchos objetivos de los importantes para la selección: la Liga Mundial y la definición en casa, y luego el Mundial de Italia".

García señala un promisorio futuro para la Argentina, que tuvo un gran rendimiento en 2009 y va por más: "Hay muchos chicos jóvenes y un buen balance de experiencia. Si bien aún no ganamos una medalla olímpica como la generación del 88 o no exhibimos una brillante actuación en un Mundial como los de 1982 y 2002, tenemos muchas ganas de escribir nuestra propia historia, y estoy seguro de que lo vamos a lograr".

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.