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Woods desafía la historia

El norteamericano se adjudicó el quinto Major de su carrera tras vencer en el desempate a su compatriota Bob May; de este modo, se convirtió en el primer jugador que obtiene tres títulos grandes en forma consecutiva
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21 de agosto de 2000  

VALHALLA, Estados Unidos.- Un campeón que logró superar todas las presiones para conseguir un resultado histórico y un rival sorprendente, sin mayores pergaminos, que consiguió resistir hasta el desempate. Sabroso cóctel para la definición del último Major de la temporada. El amplio favorito fue, al fin, el vencedor:Tiger Woods, el mejor golfista de la actualidad, se adjudicó el PGAChampionship y sumó así el quinto título grande de su carrera y el tercero de la temporada, para convertirse en el primer jugador que obtiene tres Majors en forma consecutiva, e igualar el récord de tres victorias grandes que Ben Hogan había logrado en 1953. Detrás, a un solo golpe, quedó Bob May, que en el mejor torneo de su carrera obligó al número 1 del mundo a un epílogo pleno de suspenso.

Ambos finalizaron con un total de 270 golpes (18 bajo el par), y en la vuelta de desempate de tres hoyos, Tiger logró sacar una diferencia mínima. En la última jornada, el vencedor realizó 67 golpes, con siete birdies y dos bogeys, un golpe más que May.

Woods, de 24 años, volvió a escribir otra página de su puño y letra para la historia del golf. Aunque en esta ocasión no lo hizo con la amplia diferencia que había logrado cuando se impuso en el Abierto Británico y en el USOpen de este año. May estuvo muy cerca de dar la gran sorpresa, pero cedió ante la tenacidad del campeón, que así retuvo el título del PGA, logro que nadie alcanzaba desde que Denny Schute lo hizo en 1937.

La entrada a la última vuelta del certamen lo encontraba a Woods con un golpe de ventaja, pero esa diferencia desapareció enseguida. El liderazgo cambió de manos en el segundo hoyo, cuando Tiger cometió un bogey en el par 5, mientras que May lograba un birdie.

Desde ese momento, el Nº 1 del mundo comenzó una persecución implacable. May no se inmutó, e incluso llegó a estar dos golpes arriba, tras marcar un birdie en el 4. De a ratos, algún otro jugador se acercaba en los scores, pero daba la impresión de que la definición estaría entre ellos. Y así sucedió. En algún momento, hubo siete jugadores separados por apenas dos golpes, pero Woods y May se alejaron en el comienzo del recorrido de regreso.

Scott Dunlap, que anteayer estaba a un golpe de la cima, se desbarrancó enseguida, con cuatro bogeys en el recorrido de ida. John Patrick Hayes, que empezó a dos golpes, tuvo una vuelta terrible y terminó 19º, tras marcar seis bogeys. El único que logró acercarse en el epílogo fue el danés Thomas Bjšrn, que finalizó 3º, con 275 golpes (68 en la última vuelta).

Con birdies en los hoyos 7 y 8, Tiger logró alcanzar a May, pero éste recuperó la ventaja en el 11, tras embocar un putt desde seis metros. Otra vez a remar Woods, otra vez arriba May, decidido a soportar la presión hasta el límite.

Así pasaron los hoyos del 12 al 16: birdie, par, birdie, par, par... Ninguno cedía. Hasta que Tiger metió un formidable approach desde 96 yardas y concretó el birdie para igualar. Par para cada uno en el 18, y al desempate. La obra de suspenso sumaba tres capítulos más (los hoyos 16, 17 y 18). En el 16, Tiger consiguió la luz de ventaja necesaria. Con un hierro 7 en el segundo tiro, salió al centro del green y liquidó el birdie con un putt desde cinco metros, mientras May apenas lograba alcanzar el par.

No hubo cambios en el 17, en el que ambos lograron recuperarse de errores en la salida. Tiger salió mal en el 18 y debió dropear una pelota que cayó al costado del camino. De allí pasó a un bunker pronunciado. Fue, acaso, el momento de mayor presión para el moreno. Lo resolvió con un formidable approach, para dejar la pelota a 60 centímetros de la bandera.

May tenía una última posibilidad de alargar el desenlace, pero falló por escaso margen su tiro para birdie desde doce metros. Era el final: Woods resolvió el putt corto y, sin euforia, se abrazó con su caddie. Otro título, otra vez en la historia. Por este triunfo, obtuvo un premio de 900.000 dólares e incrementó sus ganancias en esta temporada a US$ 6.690.000.

El argentino Angel Cabrera cerró su participación con una excelente última rueda de 67 golpes, producto de ocho birdies (1, 2, 4, 6, 9, 12, 16 y 18) y tres bogeys (8, 10 y 14). De este modo, Cabrera se ubicó 19º, en una de sus mejores actuaciones en el circuito de la PGA, con un total de 281 golpes.

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