A mayor capacitación, sube la posibilidad de hallar empleo

La desocupación afecta más a los sectores menos instruidos
(0)
26 de diciembre de 2001  

En tiempos de crisis, y más aún en la actualidad, poseer estudios universitarios incrementa las oportunidades de obtener empleo. Justamente, el universitario es el único segmento en el que se han creado nuevos puestos de trabajo, según la última encuesta divulgada por el Indec.

Cuando analizamos la distribución de los ocupados por nivel de estudios encontramos que su número bajó en todas las categorías, excepto en la correspondiente a aquellos que tienen estudios universitarios, que subió un 5%. En efecto, el número de profesionales ocupados subió de 760.000 a 798.000.

En cambio descendió notablemente en las franjas con menor instrucción: 10,2% para quienes no completaron la primaria y casi un 12 % para quienes sólo cuentan con estudios primarios completos.

Un dato de inusitada gravedad es que el número total de ocupados disminuyó un 5,42%, pasando de 4.616.000 a 4.365.000, es decir se perdieron 250.000 puestos de trabajo en total y los más afectados han sido los de menor instrucción y, por ende, de menores recursos.

Un fenómeno paralelo es que se ha incrementado el nivel de instrucción de aquellos que cuentan con empleo. La participación porcentual de quienes cuentan con estudios superiores subió del 16,46% al 18,28%, y quienes completaron el secundario pasaron del 32% al 33,68 por ciento.

En cambio bajó la participación porcentual de quienes no completaron la educación primaria o sólo cuentan con ella, que pasaron del 51,45 al 48,04 por ciento.

Esto podría leerse también como una consecuencia de la tendencia al aumento de la productividad incrementando la eficiencia empresarial a partir de una mejor instrucción, como una mayor exigencia de conocimientos a la hora de seleccionar el personal, la búsqueda de quedarse con los recursos humanos más instruidos ante la disyuntiva de reducir la fuerza laboral o puede ser que se esté dando un proceso de sustitución de quienes tienen menos conocimiento por aquellos que tienen más. Si bien es probable que la realidad presente un mix entre estos factores.

Efecto perverso

Para entender las cifras que se exponen en los cuadros estadísticos debe tenerse en cuenta que el número de desocupados señala a aquellos que buscan empleo y no lo obtienen, es decir incluye tanto a aquellos que tenían empleo y lo han perdido como a nuevos actores en el mercado laboral, en particular jóvenes y los que antes no trabajaban, pero por la crisis se han visto compelidos a hacerlo para incrementar el ingreso familiar.

También hay que tener en cuenta un efecto perverso de las crisis. Cuando un individuo busca empleo durante mucho tiempo y no lo consigue, deja de buscarlo y, por ende, desaparece de las estadísticas.

Este fenómeno explica, en parte, por qué son tan extraños los resultados que muestra el cuadro estadístico. Estos índices indican que si bien ha aumentado notablemente el número de desempleados, pasando de 796.000 a 1.024.000, es decir que se incrementó en un 28.64 %, el número total de ocupados más desempleados disminuyó, pasando de 5.411.000 a 5.389.000, o sea que bajó un 0,41por ciento.

En cuanto a la distribución de los desocupados por nivel de instrucción, vemos que las tasas son muchísimo mayores para quienes carecen de estudios. Las tasas de desempleo para quienes no completaron sus estudios primarios alcanza el 23,59%, en cambio para los universitarios es de sólo el 7,1 por ciento.

Es cierto que todas las tasas se han incrementado, pero más lo hicieron en los segmentos de menor instrucción.

Para quienes carecen de estudios primarios subieron del 17,4 al 23,6%; se incrementaron para quienes completaron estudios primarios del 17,5 al 22%, en cambio quienes completaron su secundario pasaron del 14,5 al 19,85%, y en el caso de quienes cuentan con estudios superiores las tasas de desempleo se han mantenido relativamente bajas, pasando del 5 al 7,1 por ciento.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.