Acindar reconoció que no puede pagar su deuda financiera

La firma siderúrgica quiere renegociarla
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20 de diciembre de 2001  

La Argentina aún no entró en cesación de pagos de su deuda, pero sus empresas más representativas ya empezaron a hacerlo. La compañía siderúrgica Acindar reconoció ayer en un comunicado a la Bolsa porteña que su actual situación le impedirá afrontar los pagos de capital e intereses de su deuda financiera, algo que ya se descontaba anteayer en el mercado bursátil cuando los papeles de la compañía se derrumbaron casi un 18 por ciento.

Un vocero de Acindar admitió la difícil situación financiera, a pesar de que el próximo vencimiento por 5 millones de dólares de intereses de su pasivo sólo debía abonarse el 15 de febrero próximo. La empresa controlada por la familia Acevedo y la brasileña Belgo Mineira -compañía de capitales luxemburgueses que entró en Acindar el año pasado- vinculó su insolvencia con la crisis económica del país, en momentos en que está informando a sus acreedores financieros sobre su actual situación y está elaborando una plan que contemple las alternativas posibles para hacer frente a sus obligaciones.

"Los términos de la propuesta serán compatibles con las perspectivas económicas y financieras de la compañía en el contexto de una economía sometida a alta incertidumbre", señala el documento de una de las principales acereras de la Argentina.

La operación de las instalaciones productivas requiere la utilización de todos sus recursos e ingresos para el pago de los insumos, materias primas, salarios y servicios necesarios para la fabricación y entrega de productos, lo que impide los pagos del pasivo financiero, según la proveedora de las industrias de la construcción y automotriz, dos de los sectores que más están sufriendo la recesión, que lleva tres años y medio.

La calificadora de riesgo Standard & Poor´s (S&P) respondió a la decisión de Acindar bajándole la calificación de su crédito corporativo en moneda local y extranjera: de "CCC" a "D". La agencia también recortó la nota de los 100 millones de dólares en títulos senior no garantizados, con vencimiento en 2004, de "CCC" a "CC". Esta calificación se mantendrá hasta que la compañía inclumpla formalmente el pago de febrero próximo. S&P considera poco probable que Acindar abone en término.

"El recorte refleja la decisión de Acindar de dejar de responder a sus obligaciones financieras como mecanismo de preservar su liquidez para seguir operando", reconoció S&P. La compañía, asimismo, incumplió pagos de su deuda bancaria local y obligaciones con la Corporación Financiera Internacional (CFI), ente del Banco Mundial que otorga créditos a empresas privadas.

"Después de tres años de recesión, el mercado de la construcción cayó a partir de agosto (último) más del 50%, y la industria automotriz, un 40%. Consecuentemente, las ventas de la empresa están sufriendo una caída duradera y pronunciada", dice el comunicado. La firma también culpa a las tasas de interés para operaciones de financiamiento, que se mantuvieron en promedios superiores al 30% y deterioraron progresivamente su estructura de capitalización.

El analista Rafael Ber, de Argentina Research, enumeró las razones de la situación de Acindar: su endeudamiento elevado, la caída de la demanda local y la baja de los precios internacionales del acero.

La entrada de Belgo Mineira despertó expectativa por el futuro de Acindar, pero resultó insuficiente para recuperar la empresa que este año cerró su planta de La Tablada y contrajo el 10% su producción. Las trabas de Estados Unidas a la importación de acero argentino la llevaron a enfocar sus exportaciones en el Mercosur, Europa y Asia. Utiliza sólo el 75% de su capacidad instalada y redujo el número de trabajadores de 4000 a 3000.

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