AES pide reglas claras para invertir

"Tenemos servicios de Madrid o Barcelona y tarifas de Africa", dijo su presidente
Francisco Olivera
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30 de mayo de 2003  

"Segba fue destruida por manipulación de tarifas. Nosotros queremos trabajar para que esto no pase." A Fernando Pujals, presidente de Edelap, la distribuidora de electricidad de La Plata, se le presentó por un momento la imagen de la década del 80. Su preocupación alcanza a todo el sector: las compañías de electricidad esperan que el Gobierno atienda sus reclamos: que aumenten las tarifas y que se les dé un contexto similar al que tenían antes de la devaluación.

Eduardo Dutrey, titular de AES, la compañía controladora de Edelap, no quiso precisar cuál es el nivel de aumentos que necesitaban, pero afirmó que se requería de un contexto propicio para volver a invertir. "Más que un número para los aumentos, nos interesa una vuelta al marco regulatorio con que invertimos. Una suba aislada tampoco sería una solución. Las inversiones que se están haciendo son las mínimas para seguir operando. Tenemos calidad y servicio de Madrid o Barcelona y tarifas de Africa", enfatizó.

Ante lo manifestado por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, respecto de que la situación de caja de las empresas era buena, Pujals dijo: "No sé por qué lo dirá Lavagna. Seguramente, él tiene una visión más amplia y habla por todas las compañías. Pero, al menos, la empresa que dirijo yo pierde plata. Mis balances están disponibles". Los ejecutivos afirmaron que la capacidad instalada, combinada con la demanda prevista, indicaba que la empresa tiene margen para operar en buenas condiciones hasta 2007. Sin embargo, como cualquier inversión, debe decidirse con tres años de anticipación, parte del escenario debería estar resuelto el año próximo. "Creo que un año y medio es un horizonte razonable para recomponer la situación. Pero debe estar acompañado de reglas claras para invertir", dijo Dutrey.

Los pobres, la peor parte

Según Pujals, el contexto puede llegar a complicarse si no hay respuestas. Y la peor parte, en ese caso, la llevará la clase baja. "En los 80, el que tenía plata compraba un grupo electrógeno para su edificio y los pobres salían a comprar velas. Cualquier problema eléctrico va a afectar más a los más necesitados."

Los ejecutivos agregaron que, en los 90, la rentabilidad de AES había sido del 3%, y la de Edelap, del 2,5%. "Si la postura es ver cuánto ganó cada empresa para negociar, estamos en favor de eso. La rentabilidad que tuvimos no puede definirse como buena. En todo el mundo es del 12%", dijo Dutrey.

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