Aguas de Barcelona amenaza con retirarse de la Argentina

El grupo español se desprendió de la prepaga Euromédica; aún mantiene las clínicas
Alfredo Sainz
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28 de junio de 2002  

BARCELONA.- La Argentina se convirtió en una mala palabra para muchas empresas españolas, que si bien no tienen decidido abandonar el país intentan reducir su exposición en el mercado local. Aguas de Barcelona (Agbar), uno de los principales grupos económicos de Cataluña, decidió salir del negocio de la medicina prepaga en la Argentina, aunque conservará la propiedad de sus dos clínicas porteñas, y mudará de Buenos Aires a Santiago su centro de operaciones a nivel regional.

Agbar -que también es accionista minoritario de Aguas Argentinas- había ingresado en el negocio de la medicina prepaga a fines de los años 90, asociado con el banco español BBVA. Juntos habían creado la sociedad BBV-Adeslas, que desembolsó cerca de 80 millones de dólares en la compra de las clínicas Bazterrica y Santa Isabel y el desarrollo de su prepaga, Euromédica. Sin embargo, con poco más de 50.000 afiliados la empresa de Agbar nunca pudo consolidar su presencia en el mercado y competir de igual a igual con los líderes locales, Swiss Medical y SIS (cada uno controla más de 400.000 afiliados), lo que sumado a la crisis económica los llevó a tomar la decisión de romper el vínculo con el BBVA y repartirse sus activos en el país.

La idea es no irse

"Nos pusimos de acuerdo para terminar la asociación con el BBVA. Ellos se quedaron con el negocio de los seguros médicos (prepaga) y nosotros, con las clínicas. Igualmente, la idea no es salir completamente del mercado de la salud en la Argentina y vamos a continuar ofreciendo los servicios de Bazterrica y Santa Isabel a Euromédica y a otras empresas del sector", señaló Juan Ras, director general de Agbar.

El grupo, por medio de su controlada Adeslas, es el líder en España en el negocio de la medicina prepaga, con más de 1,6 millón de afiliados, y su incursión en la Argentina representó su debut internacional en este negocio. Sin embargo, los catalanes habían desembarcado en el país a principios de la década del 90, cuando junto con la compañía francesa Suex de Lyonnaise tomaron la concesión del servicio de aguas en Buenos Aires (Aguas Argentinas), Córdoba (Aguas Cordobesas) y Santa Fe (Aguas Provinciales de Santa Fe).

Los catalanes controlan 25% de las tres empresas y afirman que no está en sus planes levantar las operaciones locales, a pesar de que Aguas Argentinas se haya declarado en cesación de pagos. "No queremos irnos del país. Tenemos por delante otros 30 años de concesión en Buenos Aires y queremos cumplir el contrato", señaló Ras. Igualmente, el ejecutivo no dejó pasar la oportunidad para deslizar una advertencia a las autoridades argentinas. "Seguimos con la intención de permanecer en el país, aunque las circunstancias pueden hacer que esto sea imposible", advirtió.

La mayor preocupación de la empresa en la Argentina pasa por el congelamiento de las tarifas de servicios públicos y la devaluación del peso, que impactó en forma directa en su esquema financiero. "Estamos endeudados en dólares. Los préstamos los tomamos con el 1 a 1, pero tenemos las tarifas congeladas en pesos. En total, llevamos invertidos 240 millones de euros en la Argentina e hicimos una provisión por 90 millones de euros, aunque vamos a tener que seguir provisionando más fondos en función de la deuda", expresó Ras.

Los problemas que enfrenta el grupo en el mercado argentino ya lo llevaron a reformular su estrategia en América latina. Históricamente, Agbar había elegido a Buenos Aires como su base de operaciones en la región, aunque ahora decidieron trasladar el centro de toma de decisiones a Santiago, en Chile, donde el holding tiene la concesión del servicio de aguas, por medio de su controlada Aguas Andinas.

"Muy contentos"

"Estamos muy contentos con el funcionamiento de nuestra empresa en Chile y convencidos de que vamos a poder seguir invirtiendo en ese mercado. Aguas Andinas se convertirá en el centro de decisiones y de supervisión de las inversiones que tiene el grupo en la región", dijo Ras.

Agbar nació en 1867 como la operadora del servicio de aguas en Barcelona. Hoy cuenta con cuatro áreas de negocios: concesiones de aguas, salud, tratamiento de residuos e inspección vehicular, y más de 200 empresas controladas.

En 2001 facturó 2494 millones de euros y obtuvo beneficios antes de impuestos por 469 millones. En la Argentina, el grupo, además de las concesiones de agua y las clínicas, tiene participaciones en el negocio de la recolección de residuos y la inspección vehicular, y su facturación anual ronda los 80 millones de euros.

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