Alivio en cargas patronales y en el impuesto al cheque, claves de la reforma fiscal

También habrá una rebaja de Ganancias para las empresas y cambios en Ingresos Brutos, confió una alta fuente del Gobierno; buscan atraer inversiones
Martín Kanenguiser
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30 de septiembre de 2017  

El Gobierno incluirá en el proyecto de reforma tributaria una serie de modificaciones para incentivar el aumento de la inversión productiva y del empleo formal.

Fuente: Archivo

Entre los ejes más relevantes -y graduales- de la reforma, que se debatirá después del cambio en el Congreso, están una rebaja en los aportes patronales, una reducción del impuesto a las ganancias para las empresas que no distribuyan dividendos y la decisión de que el pago del impuesto al cheque se tome a cuenta de Ganancias.

Así lo informó a LA NACION una calificada fuente de la Casa Rosada, que dijo que estos cambios deben ser acompañados necesariamente por una reducción de Ingresos Brutos por parte de las provincias.

La fuente admitió que los empresarios pretenden un cambio profundo y veloz en estos tributos, pero aclaró que la idea del Gobierno es "plantear un horizonte de certidumbre en el que sepan cuánto bajarán los impuestos sin afectar la reducción gradual del déficit fiscal". En particular, el funcionario detalló que una de las propuestas fundamentales que se debatirán después de las elecciones es un blanqueo laboral que, para ser efectivo, será acompañado por "una reducción de las cargas sociales". Sobre todo, la intención es "reducir los aportes patronales para los sueldos más bajos".

En el caso de Ganancias, la fuente confirmó que habrá una alícuota menor para las sociedades que reinviertan el pago de sus dividendos. La idea que dejó trascender Hacienda es que la alícuota máxima en este caso pase del 35 al 25%, mientras que se mantendrá en 35% para el resto de las personas jurídicas.

Por otro lado, sobre el impuesto a los créditos y débitos en cuenta corriente, la decisión del Poder Ejecutivo es permitir que, en forma gradual, su pago se vaya tomando a cuenta de Ganancias.

En cuanto al impuesto a la renta financiera para los individuos, tal como informó LA NACION esta semana, el Ejecutivo está convencido de que se trata de un tributo justo, pero dudan sobre la conveniencia de implementarlo en esta etapa de la recuperación económica. "Para un país normal sin duda es un impuesto que debe estar; la duda es si conviene cuando restan dos años complejos en términos de financiamiento", expresó el funcionario.

¿Cómo se compensaría la pérdida de la recaudación por estos cambios, que deben ser debatidos en el Congreso?

Por un lado, el Ejecutivo cree que el plan de revalúo de activos habilitará una recaudación extra a los ingresos corrientes, que será de gran ayuda. "Estamos esperando una recaudación muy importante, aunque no será del nivel del blanqueo", indicó el funcionario. Por el otro, si se cumple la previsión de crecimiento económico del 3,5% pautada en el presupuesto 2018, la recaudación tributaria se verá fortalecida el año próximo. Pero el Gobierno cree que este esfuerzo para promover las inversiones debe ser acompañado en forma incondicional por las provincias con una reducción de Ingresos Brutos.

En este sentido, el escenario político que se defina en las elecciones del 22 de octubre será clave para ver quién acompañará las iniciativas económicas del Gobierno. El mejor escenario, afirman en Casa Rosada, sería replicar el esquema de colaboración parlamentaria del primer semestre de 2016, cuando gran parte de la oposición acompañó leyes claves del oficialismo. El menos positivo sería que, en función de las elecciones de 2019, haya una actitud de obstrucción. Pero el Ejecutivo cree que, a diferencia de lo que ocurría hasta ahora, con la nueva composición del Congreso, la oposición ya no estará en condiciones de imponerle temas. "En el peor escenario, salimos cero a cero", afirmó.

Por estas dudas, el Gobierno no sabe cuáles son las modificaciones que buscará introducir la oposición a la reforma tributaria.Los tributaristas consultados consideraron que los cambios a los aportes patronales y al impuesto al cheque que se analizan son positivos.

Iván Sasovsky dijo que "la reducción de los aportes patronales puede significar un gran impulso para los sectores productivos y las pymes que tienen una reducción de su competitividad, al poseer costos laborales que están por encima de la media latinoamericana".

"Este tipo de medidas son muy observadas a la hora de decidir la contratación de empleados, dado que es la variable determinante para decidir estar en la formalidad o no, por lo que el efecto en el empleo sería muy positivo", explicó.

Sobre el efecto de este cambio en la recaudación, dijo: "O seguimos presionando a los que están dentro del sistema hasta expulsarlos con costos laborales e impositivos altísimos, o vamos a sumar a la base de contribuyentes a ese 40% que se encuentra en la informalidad. Si esto último ocurre, la recaudación no tiene por qué verse perjudicada, sino todo lo contrario. Se conseguiría equidad y una mejora en el déficit fiscal general por efecto directo de incorporar al sistema a millones de excluidos".

Sobre el impuesto al cheque, dijo que "no existe una explicación lógica de su existencia más allá de la recaudatoria, pues sus efectos son nocivos dado que castigan a la economía formal, llevando a que los contribuyentes muchas veces decidan estar fuera del sistema".

En tanto, César Litvin explicó que "uno de los problemas que enfrenta la coyuntura económica es la alta presión fiscal, con efecto directo en la competitividad, que se visualiza muy claramente en el costo laboral, denominado científicamente cuña fiscal". Se trata de la diferencia entre lo que el empleador paga de salario bruto más los aportes patronales, con el sueldo neto que percibe el trabajador.

En la Argentina esta "cuña" ronda el 34,6% sobre un salario medio y es el mayor porcentaje de Latinoamérica, seguido por Brasil con el 32,2% y cerca del promedio del 36% de la OCDE. En cambio, Chile tiene un 7%.

"Es un momento apropiado para mejorar la competitividad con una rebaja de los aportes y contribuciones en actividades de uso intensivo de mano de obra, que permitirá bajar el costo laboral. Repercutirá en una primera etapa en los ingresos, pero en el mediano plazo el crecimiento compensará, en parte, la pérdida de recaudación", dijo Litvin.

Cambios impositivos

  • Puntos centrales

Rebaja en los aportes patronales, reducción del impuesto a las ganancias para las empresas que no distribuyan dividendos y pago del impuesto al cheque a cuenta de Ganancias.

  • Compensación

El Gobierno cree que el revalúo de activos brindará una recaudación extra sobre los ingresos corrientes que ayudará a compensar el recorte de impuestos.

  • Escenario político

Las elecciones del 22 de octubre serán claves para ver quién acompaña las iniciativas oficiales en el Congreso.

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