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El museo del empresario costó US$ 25 millones
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16 de diciembre de 2001  

De todas las criaturas de Costantini, hay una que lo enorgullece particularmente: el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), en cuya construcción invirtió US$ 25 millones de su propio bolsillo. Sin contar las 283 obras de su pinacoteca privada, valuadas en más de US$ 50 millones, que cuenta con las firmas de Diego Rivera, Antonio Berni, Tarsila do Amaral, Xul Solar, Cándido Portinari, Fernando Botero y Guillermo Kuitka.

La estrella es "Autorretrato con chango y loro", un cuadro de Frida Kahlo por el que Costantini pagó US$ 3,2 millones en 1994, en una subasta realizada en Nueva York. "También había un cuadro espectacular de Diego (Rivera, su esposo), pero a mí me alcanzaba sólo para uno", recuerda.

Desde su inauguración, a fines de septiembre último, más de 80.000 personas han visitado el museo. "La gente se está fijando más en las cosas espirituales y culturales. Está más sensible, más en la búsqueda de algo diferente de la dura realidad diaria. Y encuentra en el Malba un refugio."

Costantini cuenta entusiasmado que está en plena organización de dos grandes muestras para el año que viene. Para marzo ya está agendado Roy Lichenstein, el gran artista pop norteamericano. "Y en octubre vienen Frida (Kahlo) y Diego (Rivera). Es una muestra muy ambiciosa, sobre la relación artística entre los dos -se entusiasma-. Ya hemos conseguido piezas muy importantes, como la obra principal de Kahlo, "Las dos Fridas", que no sale nunca de México. Ya está prometida."

-¿Cuándo se encontró con Frida Kahlo?

-La descubrí en los ochenta. Leí un libro sobre ella y me atrajo su vida, su obra. Frida es muy atrapante... Fue única en su creatividad, la única artista que constituyó su obra en su autobiografía.

-¿Cómo se financia el museo?

-El Malba está todavía armando su modelo de ingresos. Generalmente un museo, por ejemplo el Louvre, financia el 33% de su presupuesto anual con la venta de entradas y la facturación de la librería, el restaurante... Nosotros tenemos pensado financiar entre un 40 y un 50% del presupuesto anual con ingresos de ese tipo más algunos eventos empresarios que estamos realizando. El resto vendría de la fundación que lleva mi nombre y de donaciones y la asociación de amigos. Todos los museos se sostienen principalmente por ese lado.

Los eventos empresarios cumplen una doble finalidad. Por un lado ayudan a la integración del Malba a la comunidad. Y por el otro hacen que vengan al museo grupos de referencia, como fundaciones, asociaciones y distintas empresas. Eso permite que el Malba sea conocido y que se integre dentro de distintas comunidades. También comenzamos a traer chicos de barrios carecientes. Queremos contactarnos con fundaciones que tengan por objeto lo cultural, que promuevan las artes entre los sectores más pobres de la población.

-¿Qué opina de la ley de mecenazgo sancionada hace algunos meses?

-Es una buena intención, pero me parece poco eficaz y engorrosa de administrar. Para obtener algún beneficio hay que hacerlo a través del Fondo Nacional de las Artes, que tiene que aprobar cada proyecto. El tema principal es que no hay una política de incentivo para las actividades sociales del sector privado, ya sea destinando fondos para la cultura, para un hospital, para un colegio o para un barrio careciente. No hay una política de Estado establecida, y tampoco está establecido el rol del sector privado, de las organizaciones no gubernamentales (ONG). Todo está muy desarticulado.

Por ejemplo, para traer una obra del exterior hay que pagar la mitad del IVA. Es más de un 10%, es una cifra discutible. Si uno es una institución y compra una obra afuera para ser exhibida públicamente...

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