ARCO y América Latina, cada vez más cerca

Alicia de Arteaga
Alicia de Arteaga PARA LA NACION
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13 de marzo de 2019  

La 38» edición de ARCO Madrid terminó con más visitantes, más ventas, nueva directora y cerrando filas con Latinoamérica. El centro mira a la periferia y la feria madrileña quiere recuperar el terreno conquistado por Art Basel Miami Beach, cuando el relojito suizo plantó bandera en 2001 para ser cabecera de playa en los Estados Unidos .

No parece casual que Jorge Pérez, developer y coleccionista, que invirtió US$40 millones en el museo de Miami que lleva su nombre, haya sido noticia en la feria. Pérez y su mujer, Darlene, son habitués de ARCO. Compraron obra peruana en la galería Del Paseo, de Silvia Arrozes, y se cruzaron en el día exclusivo para profesionales y coleccionistas con Eduardo Costantini, gran comprador en esta edición, y con Alan Faena, que mantiene su acción constante de apoyo a los artistas argentinos en sus espacios de Miami. Los últimos invitados fueron Luna Paiva y Juan José Cambre.

Costantini estuvo muy activo en el ruedo madrileño. Una shopping list de 19 artistas encabezada por Cecilia Vicuña, chilena emblemática de proyección internacional, se suma a su colección de arte latinoamericano. En esta edición bisagra, la feria de Madrid recibió a su nueva directora, Maribel López, con experiencia en galerías de Barcelona y Berlín.

Las galerías argentinas convocaron más público que ventas, en línea con la definición de Julián Mizrahi, director de Del Infinito y miembro de Meridiano: "Estar en una feria es también posicionamiento, no solo ventas. Es dar visibilidad a los artistas en una plataforma global; en nuestro caso, apostamos a un solo show de Polesello".

Orly Benzacar recibió a los reyes de España en su stand. Fue un toque de gracia para la galerista: la obra de Mariano Sardón ganó el premio ARCO Beep al arte electrónico. Sardón y su socio, Mariano Sigman, fueron agasajados con gran paella a cargo de Samantha, estrella de Master Chef, en el exclusivo vecindario de La Moraleja. Allí estuvieron, entre otros, Hugo Sigman y Juan Vergez, ambos con ADN en la industria farmacéutica, considerados los mayores coleccionistas de arte de nuestro país.

La campana de largada de la feria tuvo a un argentino como protagonista. Una estupenda pieza de Tomás Saraceno se vendió por 150.000 euros.

ARCO celebró con 8% más de visitantes, 700 profesionales de todo el mundo y compras institucionales, que son dinamizadoras del mercado. La Fundación ARCO compró por 140.000 euros obras para su colección. El Reina Sofía invirtió 350.000 euros y la galerista Helga de Alvear volvió a predicar con el ejemplo sumando trabajos de Mario Merz, Jenny Holzer y Sol Lewitt.

La cereza del postre en ARCO 2019 fue el comentario de Maribel López a la hora del cierre. La nueva directora habló de una posible sociedad con una feria de Latinoamérica. "Ferias hay muchas, demasiadas, el camino posible es una asociación con ferias que ya están posicionadas en la región". En la lista de posibles socios de ultramar están Lima, Bogotá, San Pablo, Santiago de Chile y Buenos Aires. El elegido se lleva la sortija.

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