Aumenta la venta de autos 0 km en el país, pero la mayoría se fabrica en Brasil

Avanzó 22,6% en julio; a fines de año el porcentaje de vehículos importados llegaría al 71% del mercado, según datos de las automotrices
Francisco Jueguen
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2 de agosto de 2017  

El Volkswagen Gol -número uno de ventas en la Argentina en 2017- se produce en Tabuate, Brasil. También el Prisma y el Onix, de General Motors, salen de la planta de Gravatai; el Etios, de Toyota, se fabrica en Sorocaba, y el Peugeot 208, en Porto Real. Lo mismo ocurre con la Ford Ecosport o el Fiesta Kinetic, que son producción brasileña. Pese a que el Sandero -de Renault- comenzó a hacerse en estas tierras, el mayor volumen sigue llegando desde el país vecino y principal socio comercial. El Nuevo Palio (FCA) se hace en el país.

De los diez autos más vendidos durante lo que va del año, nueve son fabricados en Brasil. Eso siempre y cuando se excluya de la lista a las pick-ups, ya que la Hilux -que se produce en la planta que Toyota tiene en Zárate- estaría tercera en ese ranking si se tuviera en cuenta a los vehículos comerciales.

Traducido: el "brote verde" que significa el boom de ventas de autos 0 km en la Argentina es -en su mayoría- para beneficio de la industria brasileña. Claro que las concesionarias suman mano de obra y actividad, servicios técnicos y nuevos clientes, e incluso las terminales no dejan de ser las mismas a un lado y otro de la frontera.

No es un dato que desconozcan. El informe elaborado por Bain & Company para llenar de contenido el llamado Plan Un Millón afirma que el porcentaje de autos importados en las ventas de los concesionarios argentinos pasó de 53% en 2015 (año de cierre de importaciones por la escasez de divisas) a 62% el año pasado, cuando se renovó la oferta automotriz en el mercado. Para fines de este año, ese porcentaje subiría a 71%.

La Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) informó ayer que el número de vehículos patentados en julio fue de 78.025, un crecimiento de 22,6% con relación al mismo mes de 2016. El acumulado de los siete meses arrojó una cifra de 531.423 unidades, una suba del 32,2% en la comparación contra 2016.

"Continúa el crecimiento en muy buen nivel, aunque algo más moderado, porque la comparación interanual se empieza a dar contra meses de 2016 que habían sido realmente muy buenos también", afirmó Dante Álvarez, presidente de Acara. "De todas formas, en el acumulado vemos que este año el promedio supera un 30% de incremento. Es algo positivo, pero no suficiente para el futuro del sector concesionario, que sufre un acoso impositivo muy notable que nos hace trabajar con una rentabilidad que no es sustentable. Necesitamos que la reforma impositiva, que se dejó trascender que está en estudio, alcance imperiosamente a nuestro sector", reclamó.

La brecha entre producción y demanda es grande. No por nada, según el Estimador Mensual Industrial (EMI), la producción hasta junio sólo acumulaba un alza de 6,4% -contra una base baja- frente a una explosión de ventas de 33,4% en el mismo período. Es por eso que las suspensiones de personal están todavía activas en varias plantas a la espera de una reactivación de la demanda brasileña. Según la Secretaría de Industria, ese país empezó a demandar un poco más.

Sin embargo, la dificultad es grande. Incluso varias terminales tienen problemas para cumplir el "flex", el coeficiente que indica cuántos dólares deben exportarse a Brasil por cada dólar importado desde allí. Los números de julio de producción y exportaciones del sector se conocerán esta semana.

En una entrevista con LA NACION, el presidente de Adefa (entidad que agrupa a las terminales automotrices), Joachim Maier, admitió problemas para cumplir el "flex". Básicamente, según dijo el número uno de Mercedes-Benz, esto ocurre por dos factores. El primero es la caída del volumen de ventas: Brasil, que supo tener un mercado de cuatro millones anuales, tiene ahora casi la mitad. Esto produce una baja de demanda de autos de la industria local. Segundo, la caída del poder adquisitivo de los brasileños los impulsó a comprar hoy autos más baratos (algo similar pasa en la Argentina). Desde hace años, los autos chicos y populares se hacen en Brasil y los segmentos más caros -los sedanes medianos- se fabrican en la Argentina. Ambas variables tienen un mayor impacto negativo aquí. Incluso, según datos de las propias terminales, el market share de la Argentina en el país vecino caería este año del 7% al 6%. Es una tendencia que se prolonga ya desde 2011 (era entonces de 11%) debido a la falta de competitividad.

Panorama automotor

22,6%

Patentamiento de 0 km durante julio

Fue el crecimiento de las ventas de autos en julio con relación al mismo mes del año pasado, según datos difundidos ayer por Acara.

71%

Más compras de autos al exterior

Sería a fin de año el porcentaje de autos importados en las ventas de concesionarios argentinos. En 2016 fue de 62%, según Bain &Company.

6,4%

La producción de las fábricas locales

Fue el avance de la industria automotriz en el acumulado hasta junio, según el EMI. Las ventas locales, en cambio, crecieron más del 30%.

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