Avanza la redolarización de los depósitos

El ministro Carlos Fayt se puede sumar a los que proponen que las colocaciones deben ser devueltas en la moneda de origen
Adrián Ventura
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26 de noviembre de 2002  

La Corte Suprema, antes de fines de año, podría dictar una sentencia que declare que los bancos deben devolver a los ahorristas sus depósitos en la moneda de origen. Es decir, quien depositó dólares recibirá dólares. Por lo menos, ésa es la posición que hoy, paso a paso, parece ganar terreno entre la mayoría de los jueces supremos.

Por ahora, en la superficie todo está quieto en esta materia. Quizás hoy la Corte se ocupe de otro tema: confirmaría las condenas contra Luis Tula y Guillermo Luque por la muerte de la adolescente catamarqueña María Soledad Morales. Y también evalúa la posibilidad, en las próximas semanas, de decidir que las causas de obediencia debida y punto final, antes de ser resueltas por ese tribunal, deberían pasar a estudio de la Cámara de Casación Penal.

Pero el tema de fondo son los plazos fijos, que siguen sin liberarse, y la solución mencionada consigue más consenso.

Hay sí un tema pendiente. Como la cantidad de dólares necesaria para satisfacer a los ahorristas no está disponible y un tribunal no puede dictar una sentencia de cumplimiento imposible, la Corte evalúa si pronuncia una sentencia de ejecución diferida, que postergue el pago; si deja librado su cumplimiento a la negociación bilateral de los ahorristas con los bancos, o, tal vez, a la circunstancia de que el Gobierno cree otro bono.

Esto último fue lo que hizo la Corte en el caso Tobar, en el que declaró inconstitucional el recorte del 13 por ciento de los salarios públicos, pero dejó librada al Estado la decisión de dónde saldrá el dinero que hay que abonar. En la Corte dicen que hay que hacer respetar el derecho de propiedad.

En la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), donde se percibe que la Corte no se está moviendo en la dirección que los bancos más desearían, consideran que la solución judicial de redolarizar las deudas sólo sería posible cumplirla si se difiere el pago, "por muchos años".

En la Corte creen que los bancos, a lo largo de este año, recuperaron liquidez. En la banca, en cambio, se hace el siguiente cálculo: por la vía de las medidas cautelares, los jueces ordenaron devolver a la mayoría de los amparistas el 50 por ciento de las sumas depositadas. Así salieron unos 9000 millones de pesos. Pero quedan por reintegrar 24.000 millones de pesos (calculados a $ 1,4 más CER), entre 2003 y 2005, a los ahorristas atrapados en el corralón. Si los bancos tuviesen que redolarizar estas deudas, se convertirían en 40.000 millones.

La pregunta que surge es: ¿estaría la Corte dispuesta a condenar a los bancos a reintegrar dólares, pero darles un plazo de muchos años? No, el plazo sería más breve. "Con el descalabro de normas, la gente ya no tolera aguardar 10 años", tiempo que sí esperaron los ahorristas en los noventa para rehacerse de los depósitos atrapados por el plan Bonex.

Nada de lo anterior está definitivamente decidido. Y tampoco se descarta que la Corte guarde silencio. Pero hay un proyecto en este sentido redactado por Carlos Fayt. Fue ese juez quien, hace doce años, elaboró la sentencia del caso Peralta, por medio de la cual la Corte convalidó el canje de plazos fijos por bonos externos. El problema es que, ahora, el Estado no creó bonos compulsivos que el alto tribunal pueda convalidar.

Ganan terreno

En cuanto al corralón, la semana última comenzaron a acumularse en la Corte varios expedientes importantes. Uno de ellos es el amparo promovido por el ombudsman nacional, Eduardo Mondino, en defensa de todos los ahorristas del país. También están próximos a llegar expedientes resueltos en favor de los ahorristas por numerosas cámaras de apelaciones de todo el país. Todo el Poder Judicial opinó en el mismo sentido. Además, acortando más los tiempos, el procurador general, Nicolás Becerra, remitió al tribunal un dictamen en la causa de Mirta Beratz, una ahorrista que quiere recuperar 13.000 dólares: Becerra opinó que todas las normas del corralito son inconstitucionales, pues no puede desconocerse la intangibilidad de los depósitos.

La Corte, por supuesto, podría desoír el dictamen del procurador. Pero no le será fácil desandar sus propios fallos. En febrero descalificó las normas del corralito en el caso Smith y la mayoría de sus jueces adoptó una firme en favor de la propiedad.

El martes último, ABA y la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra) le pidieron a la Corte que frenara la devolución de los depósitos a 14.000 ahorristas. Le sirvieron una oportunidad en bandeja. Pero la Corte rechazó el pedido de per sáltum. Quizás, una señal de convicciones cada vez más afianzadas.

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