Aznar advirtió que el país no debe romper con el mundo

Fuera de los mercados no hay horizonte ni salvamento, dijo
Luis Cortina
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25 de febrero de 2004  

MADRID.- El presidente del gobierno español, José María Aznar, advirtió ayer, con inequívoca firmeza, que para la Argentina no habrá "salvamento ni horizonte alguno" si rompe sus relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"No creo que pueda existir futuro económico para ningún país al margen de los sistemas financieros internacionales", insistió Aznar en tono de amenaza.

Días atrás, mientras que el presidente Néstor Kirchner endurecía su discurso contra el FMI y condicionaba los próximos pagos al organismo, su esposa, la senadora Cristina Fernández, sostuvo que no le preocupaba que el país quedara aislado de los mercados. "Cuando estuvimos más conectados al mundo, nos fuimos a la quiebra", declaró.

Al referirse a la posición de su país en el proceso de negociación de la deuda pública que lleva adelante el gobierno de Kirchner frente a los organismos multilaterales de crédito y a sus acreedores privados, Aznar afirmó que "España siempre está a favor de la Argentina: ahora hace falta que la Argentina esté a favor de la Argentina".

El mandatario se mostró optimista respecto de la posición que tomarán los países más influyentes en el director del FMI a la hora de votar la segunda revisión del acuerdo vigente entre ese organismo y la Argentina. Pero también puso condiciones: "Las autoridades del Fondo, y en general de los países más influyentes allí, tienen una voluntad favorable" para aprobar el acuerdo, y señaló que "lo que no creo es que haya salvación ni horizonte posible si se produce la ruptura entre las autoridades argentinas y el FMI. No creo que pueda existir futuro económico ninguno para ningún país al margen de los sistemas financieros internacionales".

Recuperación

Aznar pidió que se haga "todo el esfuerzo posible para conseguir acuerdos razonables y positivos que den tranquilidad a los inversores y garantías razonables a los acreedores, y que permitan que el país siga en una senda de crecimiento. Hay una voluntad positiva por parte de las autoridades internacionales y espero y deseo que la haya también por parte de la Argentina".

Diecinueve días antes de las elecciones que vivirá España para renovar su gobierno, en las que no se presenta para lo que sería un tercer período (Mariano Rajoy es el candidato del Partido Popular, en el poder desde hace 8 años), Aznar recibió a un grupo de unos 40 periodistas latinoamericanos que participan de un seminario organizado por el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA, dueño en la Argentina del Francés) con motivo de su próxima asamblea de accionistas, que se realizará el próximo sábado en Bilbao.

En el elegante Salón de los Tapices del edificio del Consejo de Ministros, dentro del complejo presidencial de La Moncloa, Aznar calificó a la crisis económica que vivió la Argentina desde fines de 2001 como "la más terrible", y destacó el papel de España, "muy activo, tanto desde el punto de vista bilateral, en lo que puedan ser aportes de capital o financieros propios, como desde el punto de vista multilateral, para conseguir los acuerdos entre el Fondo Monetario Internacional y la Argentina, absolutamente vitales". Dentro de este proceso, reconoció que la economía argentina "evidentemente se va recuperando y volviendo a una senda de crecimiento importante y notable, que debe consolidarse".

Según su visión, "hay mucho trabajo por hacer, y llevará muchos años recuperar el país sólidamente", para lo cual será "vital" llegar a buenos acuerdos con los organismos internacionales.

Si bien estuvo de buen humor durante la charla con la prensa, cambió su cara cuando un periodista argentino quiso saber cuál sería su postura si un deudor, al que hipotéticamente él le hubiera prestado dinero, le propusiera pagarle el 25% de sus acreencias (como lo dice la oferta que la Argentina le está haciendo a sus acreedores privados). "Es lógico que los acreedores de la Argentina tengan un impulso importante por cobrar su parte, y que las autoridades argentinas planteen las cuestiones del modo que les resulte más llevadero para el país. De lo que no caben dudas es que hay que respetar las reglas internacionales en esta materia", dijo, al insistir en la necesidad de que la Argentina tenga "una inserción clara y sólida en el mundo". De ser así, prometió, "todo lo que pueda hacer España, lo va a hacer".

Solución definitiva

También destacó el papel que tuvieron las empresas españolas en la economía argentina a partir de las fuertes inversiones en las privatizaciones de la década del 90, y reconoció como "avances" los aumentos de tarifas que el Gobierno dispuso días atrás para los servicios de gas y luz de grandes clientes. De todas maneras, reclamó una solución definitiva en este sentido.

"Un país necesita empresas sólidas y rentables, porque, si no, no hay crecimiento económico ni generación de empleo", dijo Aznar.

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