Brandee McHale: "Un desafío de las ciudades es que, al crecer, se incrementa la desigualdad"

La presidenta global de la Fundación Citi sostiene que la banca debe cumplir un rol importante evaluando qué impacto tienen los proyectos a los cuales financia
La presidenta global de la Fundación Citi sostiene que la banca debe cumplir un rol importante evaluando qué impacto tienen los proyectos a los cuales financia
Silvia Stang
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25 de noviembre de 2018  

Muchas ciudades en el mundo hoy se enfrentan a la necesidad de plantear soluciones a las problemáticas que trae el cambio climático, y dar a la vez respuestas a cuestiones en muchos casos históricas que no dan tregua, como la falta de vivienda para gran parte de sus poblaciones. Según Brandee McHale, presidenta de la Fundación Citi y directora de Ciudadanía Corporativa de Citigroup, poner en marcha programas para evitar que el crecimiento urbano conlleve el incremento de las desigualdades sociales, es uno de los desafíos más urgentes. McHale visitó Buenos Aires en el marco de una reunión promovida por la ONG C-40, que reúne a autoridades de diferentes centros urbanos del mundo, y visitó a las instituciones a las que la fundación apoya hoy en la Argentina: la empresa social Arbusta y la Fundación Avina (que, con Citi y la Fundación LA NACION, organiza cada año el premio Propulsar, para incentivar al sector de las microfinanzas).

La directiva habló sobre la responsabilidad del sector financiero en el camino hacia una economía más sustentable y sobre la manera de encarar la formación de los jóvenes para el empleo del futuro. "La misión de la fundación es dar oportunidades sociales y económicas a personas de bajos ingresos en los lugares del mundo donde hay operaciones del banco", definió en diálogo con LA NACION. Y agregó que el mayor compromiso está en la iniciativa Caminos al Progreso (Pathways to Progress), "en el que vamos a invertir US$100 millones en tres años, para vincular a 500.000 jóvenes con las habilidades y aptitudes necesarias para conseguir trabajo". El plan incluye el voluntariado de 10.000 empleados en diferentes países, que actuarán como mentores: "Este componente es muy poderoso, porque no se trata solo de enseñar a los jóvenes habilidades y aptitudes técnicas, sino también de lo que algunos llaman las habilidades blandas: cómo comunicarse, cómo actuar en equipo. Para nosotros son las habilidades que empoderan", afirma.

-Hoy se dice que no se sabe para qué tareas hay que preparar a los trabajadores del futuro; ¿tiene que ver eso con alentar ese tipo de acompañamiento?

-Es un punto muy interesante el de prepararse para lo que viene. Visité aquí a dos entidades socias. Una es Arbusta, una empresa social que capacita a jóvenes de bajos recursos y sin estudios formales para desarrollar tareas digitales. Más que tener miedo o estar preocupados por el hecho de que muchos puestos desaparezcan, ellos aprovechan la innovación tecnológica para crear oportunidades que lleguen a jóvenes de entornos vulnerables. También trabajamos con la ONG Fovisee, aliada con la Fundación Avina, en un proyecto que tiene que ver con mejorar viviendas para hacerlas menos vulnerables al clima y para que así baje el costo del consumo de energía. Pero, además de eso, el programa genera empleo y capacita a jóvenes para trabajos en la construcción, en la industria de calefacción y de la energía solar.

-Para el desarrollo de las ciudades, además del cambio climatico y la vivienda, ¿en qué otros desafíos hay que poner el foco?

-A medida que las ciudades crecen, lamentablemente se incrementa la desigualdad. El trabajo que estamos haciendo con muchas municipalidades tiene que ver con cómo estructurar proyectos para que mejoren las oportunidades para poblaciones de bajos ingresos. Esto no siempre le cuesta más dinero a la ciudad; el desafío es ver cómo abordar y financiar el desarrollo inclusivo.

-Cuando se habla de inclusión financiera para poblaciones vulnerables, aquí el tema se vincula generalmente con la acción de ONG, instituciones de microfinanzas, o a lo sumo con banca estatal, y no tanto con la banca comercial privada. ¿Qué rol debería o podría tener el sector?

-El Citi tiene un rol importantísimo en respaldar la inclusión financiera y las microfinanzas. Tenemos acciones a partir de la fundación, pero la verdadera señal es que vemos a las microfinanzas como parte del ecosistema financiero. Financiamos a entidades que llegan a lugares a los que no podríamos llegar en forma directa. Trabajamos esto en los países donde el banco opera y tenemos una alianza con la OPEC (países exportadores de petróleo). Volcamos dinero a microfinanzas a través de la banca comercial, no de la fundación.

-Volviendo al tema de empleos del futuro, ¿cree que vamos a un mundo con más emprendedores, con más autónomos que necesitarán más apoyo financiero?

-Nos focalizamos en los jóvenes. Muchos van a tener una experiencia laboral muy diferente a la de cualquiera de nosotros; tenemos una cartera de emprendedores muy importante, y no es que todos los jóvenes vayan a emprender su negocio, pero sí queremos cultivar la capacidad emprendedora, porque la van a necesitar ya sea que empiecen su negocio, que tengan un empleo tradicional o que se ubiquen en un punto intermedio.

-¿Cómo podría influir la banca comercial en la manera en que las empresas en general hacen los negocios?

-Vivimos una época muy interesante. Los consumidores quieren operar con empresas de las que perciben que tratan de dar respuesta a cuestiones sociales y ambientales y los empleados quieren trabajar con compañías que sean así. Nosotros nos enfocamos en sustentabilidad y en cambio climático y, si queremos un impacto a gran escala, la idea es aprovechar el papel que desempeñamos para financiar actividades positivas para el medio ambiente. En 2015 hicimos el compromiso público de financiar US$100.000 millones en actividades positivas para el ambiente; al poner a disposición capital podemos acelerar la transición. Otro gran cambio es que el sector financiero empieza a percibir que no se trata solo de hacerle bien al mundo, sino que también es bueno para los propios resultados, para su balance. Uno de los mayores riesgos que enfrentamos tiene que ver con los impactos del cambio climático; acabamos de completar el ejercicio de una prueba de estrés de las carteras, para entender el riesgo potencial derivado del cambio climático. Cualquier proyecto que financia hoy el banco (dejo aquí de lado la fundación) tiene una evaluación previa para ver los impactos socioambientales. Ya tenemos esas cuestiones en cuenta. Fuimos una de las primeras entidades financieras en establecer la evaluación de riesgos socio ambientales de lo que financiamos.

Mini bio

  • Cargo: Directora de Ciudadanía Corporativa en Citigroup y presidenta de la Fundación Citi
  • Actividad global: Es miembro del Comité Directivo Global de la Iniciativa Financiera de la ONU para el Medio Ambiente

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