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Brasil, con la tasa más baja en 25 años

El Gobierno la fijó en 18,5% anual; la medida beneficia las exportaciones argentinas.
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30 de marzo de 2000  

SAN PABLO.- Brasil vivió ayer su primer día con la tasa de interés de referencia más baja de los últimos 25 años. Esta es, quizá, la señal más concreta del optimismo que refleja actualmente la economía brasileña.

La tasa nominal fue reducida del 19 por ciento al 18,5 al año. Tras la devaluación, en 1999, ese mismo índice había llegado al 45 por ciento anual.

La tasa real, descontado el 8 por ciento de inflación proyectado para este año, queda entonces en 11,5 por ciento. En la Argentina, ese índice es de 7,1 por ciento.

"En Brasil, la tasa de referencia siempre había sido altísima por culpa de la inflación o por problemas fiscales graves. Adoptar esta tasa es como cantar victoria sobre esos dos problemas", comentó, satisfecho, el economista jefe del Chase Manhattan Bank en Brasil, Luiz Lopes. Esta es una buena noticia para la economía argentina. La tasa de referencia influye directamente en la economía y el consumo en Brasil.

Una tasa de interés menor representa, en el final de la cadena, un interés menor para el consumidor y para las empresas. Por eso, una reducción de la tasa Selic termina incentivando a la gente y a las empresas a consumir, pedir créditos y comprar financiado. Eso genera un aumento de las importaciones de todos los países, entre ellos la Argentina.

El gobierno brasileño apuesta a que, con medidas como éstas, este año su economía crezca entre 4 y 5 por ciento, y de 6 a 8 por ciento el próximo.

Grata sorpresa

Arminio Fraga, presidente del Banco Central, sorprendió al Brasil con el anuncio de la reducción de la tasa.

Generalmente es el Comité de Política Monetaria (Copom) el que anuncia las alteraciones en los intereses. Desde septiembre del año último la tasa se mantenía en 19 por ciento. Durante todo ese tiempo el gobierno temía que reduciendo la Selic la gente se lanzara a consumir y eso generara inflación. Hasta pocas semanas atrás, el temor a la inflación, efecto casi inevitable tras una devaluación, era el mayor fantasma de la economía brasileña.

Inflación y petróleo

La contención de la inflación fue una de las razones que llevaron a Fraga a hacer el anuncio. El otro motivo fueron las buenas noticias llegadas desde la reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), sobre el aumento de la producción y la reducción del precio del crudo.

Apenas conocido el resultado de la cumbre, el Banco Central hizo el anuncio y sorprendió hasta a los analistas más optimistas, que esperaban sólo para dentro de algunos días una reducción de 0,25 punto porcentual, y no de 0,50.

La reducción de la tasa también produce inmediatamente un efecto positivo en la deuda externa del país, ya que el 60 por ciento de lo que Brasil adeuda está indexado a la tasa Selic. Según el ex ministro de Hacienda Mailson da Nóbrega, la reducción de ayer significa un ahorro de 1200 millones de dólares al año en intereses de deuda.

Las proyecciones del Chase Manhattan Bank, similares a las de otros bancos en Brasil, hablan de una tasa de referencia del 16 por ciento a fines de este año, y del 14 en el próximo.

En tanto, el real continúa valorizado frente al dólar, según el informe semanal del Lloyd´s TSB, debido a "la mejora en el ambiente económico interno junto con la reducción del "riesgo país"". Ayer cerró a 1,74 real por dólar, lejos del nivel cercano a 2 reales en que se mantuvo durante buena parte del año pasado. La semana pasada el real se valorizó tanto (tocó un piso de 1,74 por dólar) que el Central intervino vendiendo dólares.

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