Brasil le presta US$ 1000 millones al país

Los fondos serán aportados por el Banco de Desarrollo, para financiar exportaciones argentinas a cualquier parte del mundo
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6 de mayo de 2003  

SAN PABLO.- El gobierno brasileño decidió ayer sorpresivamente, sin que existiera ninguna negociación previa, concederle a la Argentina un crédito de 1000 millones de dólares para estimular exportaciones a cualquier país del mundo.

La concesión del financiamiento fue anunciada de una forma poco usual por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva al vicecanciller argentino, Martín Redrado, que fue recibido ayer por el mandatario brasileño en el Palacio del Planalto, sede administrativa del país, en Brasilia.

Durante una conversación en la cual Redrado le mencionaba a Lula la importancia que el comercio exterior estaba teniendo para la Argentina en su principio de recuperación, Lula le pidió a su asesor para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, que llamara al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) -la poderosa entidad de fomento brasileña-, y que verificara si podía concedérsele a la Argentina un crédito de US$ 1000 millones para ese fin.

Cambio de vuelos

Una hora después, la comitiva argentina tenía la confirmación de que el crédito sería concedido. Redrado, que tenía previsto un vuelo para volver a Buenos Aires, cambió de destino y volará hoy de Brasilia a Río de Janeiro para discutir las condiciones del préstamo con el vicepresidente del Bndes, Darc Antonio da Luz Costa.

El crédito permite que una empresa argentina obtenga una carta de financiamiento con la que puede salir a buscar compradores para sus productos. En lugar de los tradicionales 120 días utilizados en el comercio exterior como plazo para cobrar la exportación, la empresa cobraría la transacción en el momento de la aprobación, lo que le permite tener capital de trabajo.

"Sí, nos tomó de sorpresa. No habíamos tenido ninguna discusión previa", le dijo Redrado a LA NACION. En Río de Janeiro, el vicecanciller negociaría el plazo del crédito y también si el banco de fomento brasileño abrirá una oficina en Buenos Aires para atender a las empresas interesadas o si trabajará usando bancos comerciales con sede en la Argentina.

Para otorgarle el crédito a la Argentina, el BNDES tendrá que alterar su estatuto, que dice que la entidad sólo puede financiar operaciones de empresas extranjeras que tengan base operativa o filial en Brasil. En este caso, el crédito es para cualquier empresa argentina, tenga o no negocios aquí.

El banco de fomento Bndes es una entidad poderosa y suele estar en el centro de las discusiones políticas, debido a su "poder de fuego" de más de 20.000 millones de dólares en cartera.

Durante los dos gobiernos de Fernando Henrique Cardoso el banco se modernizó y se preocupó por convertirse en una entidad saludable, reduciendo su índice de créditos incobrables. Para eso, según algunos críticos, comenzó a prestarle más atención al riesgo de las inversiones en las que participaba que al carácter de fomento social que esas inversiones deberían tener. Eso le quitó acceso al crédito a sectores como las pequeñas y medianas empresas industriales y agropecuarias.

Si bien el perfil no cambió radicalmente con la victoria de Lula, el Bndes está comenzando a tener un foco más social, abriendo más líneas para pequeñas y medianas empresas (Pyme) y trabajando en forma más activa en objetivos de gobierno, como la sustitución de importaciones para mejorar la balanza comercial.

La decisión de Lula se basa en su objetivo de afianzar la alianza con la Argentina y los demás países del Mercosur, para poder negociar en mejor posición los acuerdos en trámite con los Estados Unidos (ALCA) y la Unión Europea.

En la campaña electoral de la cual salió victorioso, Lula solía prometer ayuda para la Argentina en caso de convertirse en presidente. Durante el encuentro, Redrado le entregó a Lula una carta del presidente Eduardo Duhalde, con agradecimientos y un balance de la relación entre Brasil y la Argentina. En ese sentido, le transmitió la preocupación por las trabas brasileñas a los productos transgénicos. Al término del encuentro, el vicecanciller argentino dijo que la obligación de rotular los alimentos con modificaciones genéticas no tendrá aplicación inmediata para el Mercosur.

Lula recibirá pasado mañana en el mismo lugar -dándole un respaldo tácito- al candidato Néstor Kirchner. El encuentro fue gestionado telefónicamente entre Duhalde y Lula.

Hoy por la noche, en tanto, el mandatario brasileño y su esposa, Marisa, recibirían en el Palacio da Alvorada, la residencia oficial, al embajador argentino, Juan José Uranga, y a su esposa, Juana, para una comida de despedida.

Uranga está dejando el cargo de embajador y retorna a ocupar funciones en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino.

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