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Broda, con una sorpresiva receta

Dijo ante altos empresarios que el Gobierno debería mostrar mayor decisión para atacar el problema de competitividad y que, de ser necesario, se deberían violar contratos con las concesionarias de servicios públicos para bajar costos.
Javier Blanco
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23 de marzo de 2000  

El economista y consultor Miguel Angel Broda reclamó ayer al Gobierno decisión para atacar a fondo el problema de la competitividad de la economía mediante una serie de reformas que permitan bajar costos.

Broda disertó en un almuerzo organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp) ante 80 empresarios y hombres de negocios, a los que sorprendió al sostener que, para lograr ese objetivo, "si fuera necesario hay que violar los contratos que les permiten a las empresas privatizadas fijar precios distorsivos".

La definición causó incomodidad en varios de los miembros de uno de los más tradicionales clubes locales de lobby, que ocuparon ayer el décimo piso del hotel Alvear Palace para escuchar un diagnóstico de la situación. "Lo dijo como una postura de máxima para renegociar; no como un principio", opinó Adrián Werthein, titular de La Caja, que sostuvo que, de lo contario, "lo único que se lograría es sembrar inseguridad jurídica". Su opinión fue compartida por varios asistentes, entre quienes se contaban Luis Bameule (Quikfood); Jorge Di Fiori (CAC); Alejandro y Bettina Bulgheroni (Bridas-Amoco); Arturo Acevedo (Acindar); Martín del Nido (Luncheon e IDEA); Martín Cabrales (Café Cabrales); Rodolfo Schmidt (empresario del transporte), Enrique Mantilla (CERA) y Norberto Peruzzotti (ABA).

Broda, que capturó la atención de los empresarios con su habitual histrionismo, lanzó esa definición como parte de un plan estratégico que apunte a preservar las ventajas competitivas que tiene la Argentina y salvaguardar "el espíritu empresario de los que arriesgan e invierten en actividades viables". Su receta apunta a sacar "a la Argentina de la trampa en que se encuentra, enfrentando altos costos en dólares y sin poder devaluar porque tiene el 85% de su deuda dolarizada", resumió.

De allí que recomendó no desechar esa posibilidad para contar con un elemento que le permita al Gobierno persuadir a los empresarios de la necesidad de renegociar contratos más realistas. "Con las razones en la mano y ofreciendo alternativas no habrá que llegar a la imposición. Pero el Gobierno se tendrá que mostrar dispuesto a tomar esa determinación si fuera necesaria para llegar fortalecido a la negociación", recomendó.

El economista insistió en la necesidad de avanzar en ese rumbo antes de perder el tiempo con medidas "parche" que no solucionan los problemas de fondo. "¿O me van a decir que creen que el plan procompetitividad será una solución?", preguntó al auditorio antes de mostrarse inquieto por el rumbo que tomó el Gobierno. "Están descontrolados en la búsqueda de protecciones inútiles. No los veo trabajando en la reingeniería que necesitamos", apuntó.

Dijo entonces que no le preocupa la situación actual sino las tensiones que pueden aparecer en breve. "La recuperación de la economía será amarreta y esto puede incrementar la sensación de malestar, por eso temo que la parte de la Alianza que compró por oportunismo la convertibilidad empiece a presionar a De la Rúa y Machinea para abandonarla", expresó.

Antes, Broda pintó un panorama moderadamente optimista sobre la evolución de la economía, favorecida "por el ciclo virtuoso en que entró el mundo". Y reveló que la apuesta del presidente De la Rúa es "hacer lo que Menem no hizo en su segundo gobierno". Después volvió a llamar la atención de los presentes al adosarle a su ortodoxia habitual una desconocida dosis de pragmatismo.

"No me pongo colorado para decir que la Argentina debe subsidiar el campo. La ronda de Seattle fue un desastre, ningún organismo multilateral de disciplina en lo comercial progresó últimamente y Europa y EE.UU. van a seguir sosteniendo con dinero a sus agricultores. ¿Por qué seguir siendo bobos entonces?", se preguntó.

Esa frase le valió una réplica del embajador de la Unión Europea, Vittorino Alloco, que defendió el derecho de Europa a proteger su agro. Su intervención estuvo a punto de transformar la reunión en una asamblea, ya que algunos intentaron rebatir en público los argumentos del diplomático, a lo que no accedió el titular del Cicyp, Julio Werthein, fiel a su papel de moderador.

Pronósticos

Broda dijo que la ley de reforma laboral saldrá en mayo y la de emergencia, en julio, ambas "con cambios y debilitadas"; que en el primer trimestre "el PBI creció de 0,5 a 0,7%", y que desde abril se notará una suba en el crédito al sector privado.

"Las empresas van a precancelar los préstamos que tomaron acá en tiempos de la restricción porque se les reabrió el mercado internacional, y los banqueros van a tener que buscar a quién prestarle acá", justificó.

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