Aconsejan comer lino para cuidar la salud

Este cultivo contiene la mayor proporción de ácidos grasos Omega 3, que previenen las enfermedades cardiovasculares
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3 de mayo de 2003  

PARANA.- Los ácidos grasos Omega 3 reducen los riesgos de enfermedades del corazón. Para prevenir el colesterol, los especialistas aconsejan, entonces, comer semillas de lino porque este cultivo contiene el 50% de Omega 3, y es la mayor proporción entre todos los vegetales sembrados en la Argentina.

Las bondades del consumo de los ácidos grasos insaturados fueron difundidas por la Estación Experimental del INTA Paraná, la Universidad Adventista del Plata, de Libertador San Martín, y el Programa de Prevención del Infarto en Argentina (Propia), de la Universidad Nacional de La Plata. La razón de esta avanzada desde Entre Ríos es lógica: ésta es la provincia linera por excelencia.

"Usted calcule solamente la cantidad de pan que consume a diario una comunidad. Si se agregara una mínima porción de semillas de lino puede generar demanda, cómo no", comentó el ingeniero Hugo Peltzer, del INTA Paraná, para indicar que las novedades en torno de la salud podrían incidir, en el mediano plazo, sobre la producción de esta oleaginosa. De paso, recordó que la soja también provee Omega 3 aunque en menor escala.

Comer dos cucharadas de semillas de lino en horas del desayuno, tostarlas o molerlas o introducirlas en la masa del pan, son algunas de las recetas posibles. También pueden mezclarse con dulce de leche. Pero hay otros modos indirectos que multiplican las posibilidades de inserción del lino: agregarlo al balanceado de las gallinas para que los huevos resulten más saludables, o del pollo, para recuperar sus ventajas en la carne, y lo mismo en las raciones de las vacas, para que devuelvan Omega 3 en la leche.

Aporte benéfico

Especialistas de la Universidad Nacional de La Plata, el INTA y la Universidad Adventista del Plata difundieron un informe de la Asociación Americana del Corazón (AHA). Allí se anunció que "se demostró en estudios epidemiológicos y clínicos que los ácidos grasos Omega 3 reducen la incidencia de enfermedad cardiovascular".

Agregaron que el Propia trabaja en el proyecto "Alimentos funcionales", basado en la modificación de la composición lipídica (grasas y aceites) de alimentos de consumo masivo. El equipo de investigadores de Propia informó que está promoviendo, por medio de convenios de cooperación con empresas y pequeños emprendedores la producción de gran variedad de productos de consumo masivo y que ya se encuentran en el mercado galletitas, huevos de gallina, pan, pollo y pastas frescas.

Además del colesterol, dicen los especialistas, existen al menos tres tipos de grasas: las saturadas, hidrogenadas e insaturadas. El colesterol, las grasas saturadas y las hidrogenadas se conocen como "grasas malas" o indeseables, ya que su consumo aumenta el colesterol de nuestra sangre; en cambio, la grasa insaturada (Omega 3, 6 y 9) es reconocida como "grasa buena".

El ácido graso Omega 3, presente en los vegetales, se denomina ácido alfa linolénico. Tiene 18 átomos de carbono en su molécula y es considerado esencial para los seres humanos y otros animales porque no es producido por estos organismos. Se encuentra en cantidades importantes en la semilla de lino, y a partir de él el organismo humano es capaz de elaborar derivados de mayor número de átomos de carbono (20 y 22, principalmente). El derivado de 20 carbonos se denomina EPA y es precursor de moléculas activas importantes para el organismo por disminuir la capacidad de adhesión de las plaquetas de la sangre. De esta manera disminuye la tendencia a la coagulación y, por lo tanto, reduce la tendencia a la trombosis (formación de coágulos dentro de los vasos sanguíneos).

Consejos de la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja el equilibrio entre los ácidos grasos Omega 6 y Omega 3, en una relación de 5 a 1, o de 10 a 1 como máximo. La dieta de Japón mantiene una relación razonable de 4 a 1, pero en Europa es demasiado rica en ácidos grasos saturados y la relación es de 15 a 1, y en los Estados Unidos es peor, de 16 a 1. La Argentina está más cerca de esta relación que de la dieta nipona.

Hay más: la carne de vacas alimentadas con pastos tiene tres partes de Omega 6 sobre 1 de Omega 3, pero la de los animales alimentados con granos se desfasa en una relación de 20 a 1, según el documento difundido por las universidades mencionadas.

De ahí que estos institutos de investigación, en procura de aumentar el aporte de ácidos grasos Omega 3 en la dieta diaria, aconsejen el consumo de pescados, mariscos y aceites y semillas ricos en ácido alfa-linolénico (precursor de Omega 3) como lino, canola y soja, con lo cual se balancean los ácidos grasos del organismo. El lino tiene 50% de Omega 3; la soja, 8%. Los aceites de girasol y maíz contienen una elevada proporción de Omega 6.

La vuelta de un cultivo histórico en el Litoral

El lino requiere bajos costos de siembra

PARANA.- Los entrerrianos hicieron un culto del lino, por décadas, y la belleza de las lomadas celestes en septiembre y octubre, durante la floración, inspiraron a los poetas como parte indisoluble del paisaje y la cultura lugareños.

Las parvas de paja de lino acompañaban las chacras como el molino, y salvaron de la hambruna a la hacienda en más de un invierno crudo, calentaron la cocina a falta de leña o atenuaron el impacto del sol en los techos de cinc.

"Cierta vez, Mario Kennedy, con sólo dos peones, preparó 500 cuadras de campo y las sembró de lino. Sus ayudantes trabajaban desde el amanecer hasta el tramonto", comenta Yamandú Rodríguez en su obra referida a las proezas de los revolucionarios irigoyenistas que se levantaron en 1932 contra el golpe de Uriburu. Y es que en esos años "Entre Ríos llegó a plantar 930.000 hectáreas de lino, un récord absoluto y aún sorprendente para un solo cultivo, sólo superado en este 2003 con 1.020.000 hectáreas de soja", recordó el ingeniero agrónomo Hugo Peltzer.

Claro que entonces gran parte del laboreo y la cosecha dependía de las tropillas y las crecientes masas de colonos y peones que, entre fines del siglo XIX y principios del XX, cambiaron la trama social del Litoral. Estos grupos, dedicados al lino en esta provincia, constituyeron la base de movimientos sociales históricos de chacareros y sindicatos socialistas y anarquistas, antes del peronismo.

"Había muchas plantas industrializadoras, como las de Goldaracena, que se especializaban en el lino", indicó Peltzer, y no descartó que esta especie se recupere en el futuro, ya que en la última cosecha se pagó hasta 350 dólares por tonelada, mucho para un cultivo de laboreo accesible.

El aceite de lino es usado principalmente en barnices y pinturas y un demandante histórico fue la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Desvanecida la demanda mundial, fue reemplazado por el trigo, el maíz y la soja, pero hacia 1990 revivió el interés y se plantaron 325.000 ha con un promedio de más de 6 quintales y medio por hectárea, para caer de nuevo.

En la campaña 2001/02 se registraron sólo 7280 ha, y en enero de 2003 se informó un aumento, con 10.900 ha plantadas. El especialista José Manuel Pérez, de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, afirmó que "las causas fundamentales del crecimiento en la intención de siembra de este cultivo son los bajos costos de implantación, las expectativas de un buen precio y los perjuicios ocasionados en el trigo por el fusarium de espiga en las dos campañas anteriores".

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