Aporte para las pasturas

La ganadería y la lechería pueden mejorar su producción
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21 de octubre de 2000  

El cambio producido en los últimos años en la genética de pasturas, por medio del desarrollo de variedades con un importante incremento en su producción y calidad, y mayor uniformidad de la producción durante el año, ofrece alternativas para la ganadería y lechería argentinas.

Este concepto integra un informe realizado por la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), en el que se analiza las ventajas de la utilización de la genética en los sistemas pastoriles.

"Es importante que cada país o región defina su sistema de producción sobre la base de sus ventajas competitivas. Para esto, es indispensable que cuente con las herramientas necesarias para optar por la alternativa más conveniente", indica.

Según el trabajo, la Argentina está obligada a reducir costos y trazar estrategias productivas que le permitan mantener y ganar mercados porque debe competir con otras economías que están subsidiadas. Dentro de ese contexto, los sistemas pastoriles parecen convertirse en la mejor opción. La producción de carne y leche a pasto permite achicar costos y aumentar la estabilidad del sistema ante oscilaciones en el precio de los insumos. En nuestro país, podemos hablar de un ahorro de entre 50 y 60 $/t de materia seca en este tipo de sistema.

Un trabajo del INTA

En el caso de la carne, las ventajas son más amplias. Según estudios realizados por el INTA Castelar, sobre 600 novillos de distintos niveles de grasa corporal, se determinó que el 83% de los bifes de chorizo tienen menos de 4% de grasa intramuscular. Estos resultados comienzan a ser muy bien vistos en algunos mercados, entre ellos el europeo.

Los aportes realizados mediante la genética en la implementación del sistema pastoril han beneficiado a la producción y permitirán a la Argentina ser competitiva. En la actualidad, en el mercado existen variedades forrajeras que superan en un 30% el promedio de producción de los últimos cinco años. Esto se suma a las técnicas de manejo que permiten aumentar hasta en un 50% la eficiencia en la recolección de pasto.

"La aparición de variedades de mejor calidad y mayor producción otoño-invernal ha permitido a los tambos aumentar la producción de leche base y en el caso de la ganadería, disminuir la suplementación y generar salida de gordos con mejores precios", sostiene el informe de ASA.

La premisa básica para el manejo de un sistema pastoril es la utilización de la tierra de manera tal que pueda producir gran cantidad de alimento de buena calidad, con el menor costo posible. Al respecto, la genética de las especies por utilizar es un punto clave en el establecimiento del sistema, ya que el incremento en la producción permite aumentar el margen compensando ampliamente el mayor costo de la semilla.

Además, es esencial que quien desee maximizar la utilización del pasto tenga en claro el tipo de necesidades de la hacienda que desea alimentar. Esta información lo llevará a decidir qué especie proveerá la mejor nutrición.

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