Correo de lectores

Propuesta alternativa. Precio de la leche
(0)
24 de abril de 2004  

Propuesta alternativa

Todos sabemos que la ley N° 20247, Art. 27, es el origen y la culpable de la situación actual, en su párrafo "quien reserva y siembra semilla para uso propio".

Esto tiene su explicación.

Que en ese momento cuando se promulgó esa ley (año 1973), el Estado tenía sus ingresos concentrados en dos grandes impuestos, el de los combustibles y el 40% de las retenciones a las exportaciones de granos, o sea que, cuando más tecnología tuviera en uso el agricultor, más producción, más exportación, como consecuencia más ingresos por retenciones. Además, es el Estado por medio del INTA, que con un presupuesto del 3% de esas exportaciones, es el único investigador y proveedor de genética del país.

Obviamente la excepción al agricultor incluida en la ley parece natural, no olvidemos que es el mismo agricultor el que paga la investigación y recibe los beneficios de ésta. El intercambio entre agricultores no es controlado, generando la cultura actual. Hoy no hay conciencia de que eso es ilegal, total el objetivo era que use tecnología, cómo la obtenía no importaba.

En la actualidad, el Estado está casi ausente, son las empresas privadas que motorizan la investigación, pero la letra de esa ley que otorga un privilegio inédito en la legislación argentina, pues, ésta, cuando se refiere a la protección del derecho intelectual registrado en otros ámbitos, como el de diseños industriales, derecho de autor, de patentes e invenciones, etcétera, es impensada una confiscación gratuita en beneficio de otro señor, también empresario privado que disfruta de los logros de la inversión hecha por otro, ¡sin pagarlo!

Es inconstitucional, pues uno de los pilares básicos de nuestra Constitución es el respeto a la propiedad privada, y la ley de semillas le da derechos a quien registre una variedad (luego de más de 10 años de inversión) para ejercerlo en toda su dimensión, menos, ante ese otro señor que tiene el privilegio de ser agricultor y cada vez que la siembre, va a obtener una ganancia, que no va a compartir con quien hizo posible que exista.

Conclusión, Monsanto y otras se retiran y las demás empresas están pensando transitar el mismo camino.

¿Cambiar la ley? Es muy difícil, la importancia que el sector tiene en el Congreso es mínima, y cabe destacar lo impopular que puede sonar una medida de ese tipo.

Propongo un sistema que a continuación y sintéticamente detallaré, como una idea más de las tantas que me imagino se estarán evaluando con urgencia, ya que todos los programas de mejoramiento de variedades de distintas especies ( soja, trigo, maíz, poroto, etcétera) del país están disminuyendo significativamente sus presupuestos.

Considerando que existe en el mercado granos documentación formal obligatoria que establece cómo deben registrarse las operaciones, como el Formulario de Depósito Intransferible N° 1116 A, cuyo titular es el único que puede ejercer la venta del volumen allí indicado. Originando el formulario de Liquidación de Granos N° 1116 B/C .

Propongo :

La creación de un Formulario de Depósito Transferible 1116 "S" (semillas) con las mismas características en contenido del 1116 A con la diferencia jurídica de la transferibilidad y el condicionamiento, que los únicos que pueden ejercer la venta, o sea generar el 1116 B/C, son los inscriptos en el Inase en las categorías como Criaderos, y que tengan vigentes en el Registro Nacional de Propiedad de Cultivares especies mencionadas en ese Formulario de Depósito 1116 "S", la operatoria sería la siguiente :

El agricultor, cuando entrega sus granos al acopio, va a recibir dos certificados que sumados serán el total entregado.

Uno, 1116 A, tal cual lo viene haciendo y otro, el 1116 S, que le permitirá comprar o pagar regalías de semillas.

Los porcentajes entre uno y otro será motivo de estudio y posterior ajuste, pero en principio, se podrá intentar con el porcentaje que represente un volumen de granos similar al que ese agricultor usualmente retiene de su producción comercial para la siembra del año que viene.

De esta forma, el agricultor, que todos los años "hacía" semilla de la producción comercial, sin los resguardos sanitarios, sin los procedimientos que la tecnología de producción de semilla aconsejan, con un almacenaje en muchos casos no adecuado, y sin la escala que permiten hacerlo en forma rentable, le va a convenir entregarla al acopio, porque de todas formas va a tener una cantidad de kilogramos de granos, en forma de certificados de depósitos transferible 1116 S, que le va a servir para comprar semilla, pues los únicos que pueden ejercer la venta son los criadores. La semilla que tenía en el galpón la tendría en su escritorio.

Es el mismo agricultor el que va a premiar al criadero que mejores materiales le provea, porque es él el que va a decidir qué sembrar y a quién le va a endosar el Certificado de Depósito 1116 S.

Deberán, paralelamente, las empresas criadoras, que no son muchas, realizar una especie de clearing para ser posible afectar parcialmente los kg de un certificado a más de un criadero, o deberán éstas mismas hacer el convenio entre ellas para compensarse,... habrá que estudiarlo.

Con ese certificado, el agricultor se dirigirá al comercio que le provee semillas y entregará el certificado en pago, que mediante endosos llegara al criadero que ejercerá la venta, o lo usará para pagar las regalías con el criadero.

Se podría interesar al Estado, para modificar algunas normas impositivas a los efectos de alentar el sistema; por ejemplo, igualar la alicuota de IVA de la venta de ese grano amparado por ese Formulario 1116 S, con la compra de semillas, con lo que el cruce tendrá un efecto neutro.

Resumiendo, actuaría como un plan canje, las semillas tendrán valor en equivalente a kilogramos de grano, etcétera. En fin, cada criadero realizará la propuesta comercial más tentadora para seducir a su cliente agricultor.

Por otro lado, creo que será bien "visto" por la dirigencia y por el agricultor, ya que no es una retención, porque el agricultor se lleva el total del volumen entregado a su casa.

No es un impuesto.

No actuaría ningún funcionario, por lo que evitaría nichos de corrupción.

Alentaría la formación de empresas semilleras, hoy desalentadas.

Permitirá la introducción de eventos que hoy, tal como lo expresan los líderes en el mundo de investigación biotecnológica están vedados para la Argentina, por el sistema legal actual, corriendo el riesgo de quedar excluidos del comercio de "commodities con valor agregado".

Y lo que es más importante, el aumento inimaginable de los presupuestos de investigación no solamente de la soja, sino también de otras especies, hoy totalmente desalentadas.

Precio de la leche

Ante los nuevos rumores que se han echado a circular en los últimos días en nuestro sector, la Cámara de Productores Lecheros de la Cuenca Oeste de la Provincia de Buenos Aires quiere hacer pública su oposición a cualquier nueva baja que se esté planeando en el precio de la leche, por considerar que no existen actualmente en el mercado motivos que la justifiquen.

Solicitamos a la industria que se abstenga de implementar nuevas medidas en el sentido de la baja, y que no reitere viejas prácticas, que cada vez que se implementaron, fueron fuente de conflicto.

Para expresar sus sugerencias, quejas e inquietudes los lectores pueden enviar sus cartas a Bouchard 557, Código Postal 1106), Ciudad de Buenos Aires, o por Fax: (011) 4319-1990. E-mail: agro@lanacion.com.ar

Aquellas seleccionadas podrán ser editadas y/o cortadas.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.