Creció la inversión en el cultivo de maíz

El productor apuntó a los híbridos de mayor potencial
Fernando Bertello
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30 de abril de 2004  

A pesar de la caída en el área de siembra, algo más de 400.000 hectáreas respecto de los casi 3 millones del ciclo 2002/2003 según las estimaciones privadas, en la actual campaña el cereal sorprendió por el importante crecimiento que experimentó el mercado de sus insumos.

Concretamente, la punta de lanza de la expansión vino con mayores ventas de híbridos de alto rendimiento, Bt (resistencia a diatraea) y de herbicidas. En un escalón más abajo se ubicaron, con ventas no tan explosivas como en los anteriores rubros pero no por eso menos interesantes, los insecticidas y los fertilizantes. "Los productores que se decidieron a sembrar este cultivo lo hicieron bien, poniendo mucha tecnología", dicen en las empresas a la hora de buscar explicaciones para la mayor demanda de sus clientes, básicamente los propietarios de campo.

Según comentó Estanislao Sestak, gerente de Producto de Syngenta Seeds, el mercado de semillas creció un 12% impulsado, fundamentalmente, por la fuerte difusión de los híbridos Bt, que ya se los siembra en el 55% del área total del país y en prácticamente el 70% de la zona agrícola núcleo de la pampa húmeda.

Hoy por hoy, el mercado de los híbridos mueve unos 150 millones de dólares, entre maíces comunes y con tecnología Bt. "El productor se volcó a los mejores híbridos, que son los más caros (una bolsa de Bt de alto potencial cuesta unos 85/90 dólares)", precisó Sestak, que además destacó que el cultivo con buena genética pudo sobrellevar la sequía que afectó a varias zonas durante el actual ciclo.

Luego de un comienzo con rindes medios en la zona núcleo (entre 8000 y 9000 kilos), la campaña avanzó hacia mejores resultados, con maíces de más de 100 quintales por hectárea en muchos campos.

A conciencia

Para Juan Palmer, subgerente comercial de Nidera Semillas, una firma cuyos híbridos de alto potencial representaron el 85% de sus ventas en este cultivo, el productor hizo maíz no sólo con más tecnología sino que a conciencia. De igual modo, consideró que los que sembraron en campo propio seguramente tuvieron en cuenta que, a pesar del mejor valor de la soja, con un maíz de muy buen potencial se puede aspirar a lograr más dólares por hectárea.

"Con el maíz, que en este caso (en campo propio) demanda una inversión de 253 dólares por hectárea, es posible apuntar a un rinde de 12.000 kilos y a una ganancia de 510 dólares por hectárea, sin incluir el valor de la tierra. La soja, en cambio, con 4000 kilos puede dejar unos 470 dólares", explicó el especialista de la empresa. Más allá de las ventas de híbridos, el mercado sintió un impulso mayor con la comercialización de herbicidas, que aumentó, según datos preliminares, un 18/20% respecto de la última campaña.

Guillermo Devereux, gerente de marketing de maíz de Bayer, señaló a LA NACION, en un seminario que la empresa organizó recientemente, que el segmento de herbicidas que más creció fue el de los productos posemergentes. "Hubo una apuesta del productor por mejorar la renta con la misma cantidad de hectáreas", dijo el técnico de la firma.

Contra 2002, que tuvo ventas de herbicidas en el cultivo de maíz por 44,9 millones de dólares, en esta campaña esa cifra llegó a los 58,8 millones de dólares.

Sebastián Grondona, de Nidera Nutrientes, que comercializa agroquímicos, aunque por medio de la línea de productos Zamba, dijo que el productor que hizo maíz no se detuvo a pensar en usar menos atrazina o acetoclor. "El que ponía más, ahora se animó aún a más, y el que no los usaba empezó a hacerlo", graficó el especialista.

El mercado de fertilizantes también estuvo muy activo. En este sentido, Carlos Michiels, jefe de Desarrollo Técnico de Nutrición de Cultivos de Cargill, consideró que el consumo de estos productos fue alto. Además, explicó que en los planteos de alta producción se llegaron a realizar aplicaciones de 100 kilos de un arrancador y de 200 kilos de productos sobre la base de urea.

Guillermo Cavalleri, coordinador técnico de Siembras Asociadas-Ceres Tolvas, una empresa que maneja unas 18.000 hectáreas en el sudeste bonaerense, indicó que en esa zona se incrementó la aplicación de fertilizante nitrogenado para maíz, generalmente líquido. "El productor buscó asesorarse en la incorporación de este fertilizante, apuntando a dosis más altas", expresó el técnico.

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