¡Cuidado!, la competencia avanza

Por Pablo Adreani Para LA NACION
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30 de noviembre de 2002  

Mientras el mundo sigue girando, la Argentina desafía la ley de la gravedad. Es muy triste ver cómo la falta de capacidad y la ausencia de una política agropecuaria orientada a la exportación les deja a el mercado en bandeja a otros proveedores.

Con lo que cuesta ganar mercados, la Argentina es el único país que se da el lujo de desatenderlos, mientras los funcionarios argumentan que tienen muchos problemas internos que solucionar.

No se discute que los problemas internos hay que atenderlos, pero ello no implica que la Argentina deba olvidar a sus clientes.

Convenio

Esta semana se conoció el convenio que firmaron Brasil y Rusia para el abastecimiento de 500.000 toneladas de trigo por parte de este último. A cambio, Brasil le enviará carne y logra un doble efecto, se asegura poder colocar carne en un mercado muy competitivo y por otro lado se abastece de medio millón de toneladas de trigo.

Existe la presunción de que cuando se trata de un canje de productos no se aplica el Arancel Externo Común, o que las condiciones del negocio permitirían encubrir la operatoria siendo muy difícil de determinar los reales precios del acuerdo pactado.

Un par de semanas atrás era Ucrania, presente con una delegación de más de 15 funcionarios durante la reunión de Abitrigo en el Estado brasileño de Bahía, quien también ofrecía a Brasil hasta 500.000 toneladas de trigo en canje por carne y azúcar. De esta forma, la Argentina está a punto de perder ventas por 1 millón de toneladas de trigo, no es un dato menor, y no se evidencia ninguna acción estratégica por parte del Gobierno.

Aún se cree que la Argentina crecerá por gravedad, como lo ha venido haciendo hasta ahora de la mano del crecimiento de la demanda mundial. Pero la realidad muestra que los mercados son cada vez más competitivos y los compradores cada vez más exigentes.

Se impone hoy una mayor preparación para competir en mercados cada vez más difíciles y, a su vez, dejar de confiar en la "gravedad", pues cuando la Argentina deba tratar de vender nuevamente su producción le costará el doble de esfuerzo.

Menor arancel

Otro llamado de atención: la Comisión de Comercio del Mercosur accedió el jueves al pedido de Brasil y redujo el Arancel Externo Común (AEC) para el maíz al 2%, desde el 9,50%. La medida, que entrará en vigor el 1° de diciembre próximo y se extenderá hasta el 28 de febrero de 2003, le posibilitará a Brasil comprar un máximo de 600.000 toneladas del cereal en países ajenos al Mercosur.

Esto indica, una vez más, que no hay que confiarse pues ahora se corre el riesgo de que sean también los países de Europa del Este (así como lo son en trigo) nuestros competidores en el mercado mundial de maíz.

En el caso del trigo, se ha producido una baja del mercado como consecuencia de la retirada de la demanda mundial, al ver a un país que no saben si va a poder cumplir con sus compromisos en materia de intercambio de divisas. Solo las lluvias y pérdidas de rendimientos pudieron frenar la tendencia bajista.

El autor es analista de mercados y director de AgriPac Consultores.

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