El manejo ganadero en campos con agua

Hay que evaluar muy bien cada lote y armar un presupuesto forrajero que permita conocer la magnitud del problema
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1 de diciembre de 2001  

"En el CREA General Villegas estamos sufriendo la peor inundación desde la creación del grupo, hace 17 años. Es lógico que, ante esta situación, algunos productores pierdan el rumbo y mezclen problemas con soluciones, como no pagar la tasa vial, bajar los retiros al mínimo, iniciar acción judicial al vecino que canaliza, reducir el sueldo al encargado u otras acciones sin determinar con exactitud sus consecuencias. Son actitudes humanas esperadas, pero es más racional establecer prioridades y empezar a atacar los problemas más urgentes para buscarles paliativos", sostiene Gerardo Gallo Candolo, asesor del CREA.

El técnico afirma que la ganadería de invernada configura más del 50% de los ingresos de los miembros del grupo y que esa actividad sufre el doble castigo de bajos precios y agua que tardará en retirarse y aumenta los gastos de suplementación, verdeos y sanidad. Frente a esa realidad detalla algunas medidas de bajo costo que se están instrumentando en el CREA para paliar la situación.

Un tema grave

Un problema serio es el deterioro de las praderas, como consecuencia del ascenso de la napa freática y del pisoteo con altas cargas. Ambos factores producen la pérdida total o parcial de la alfalfa y al amarillamiento de gramíneas y de otras especies valiosas. En otros casos aparece raigrás anual desplazando a las especies cultivadas de la pastura. La consecuencia de todo esto es que faltará forraje en el verano e invierno de 2002 y que no se podrán confeccionar reservas primaverales.

¿Qué hacer? En primer lugar hay que evaluar muy bien cada lote y armar un presupuesto forrajero que permita conocer la magnitud del problema y en qué momento del año será mayor la falta de pasto. También hay que considerar hasta dónde se pueden manejar las posibles entradas y salidas de hacienda del campo en caso de estar trabajando en combinación con otro, o con hacienda capitalizada.

Explorando soluciones

Para aquellos que tienen grano a disposición, una salida son los corrales de engorde, para los novillos de mayores requerimientos. También se podría evaluar económicamente el envío de esa hacienda a feed lots profesionales.

Las categorías siguientes se deberían manejar con los recursos disponibles en el establecimiento más algunos adicionales, como la siembra de verdeos de verano en lotes intermedios. Esta práctica podría restar posibles ingresos agrícolas, que hoy suenan tentadores, con consecuencias negativas en el presupuesto financiero, pero se propone para lotes intermedios donde la producción de granos no ofrece la mayor seguridad de cosecha.

Los lotes más altos mantendrían su uso agrícola. En los potreros altos, pero con cierto riesgo de anegamiento se podrían utilizar híbridos de maíz de semilla más barata con doble propósito, con acetoclor como único herbicida, pensando que se puede usar 2,4D + picloram en posemergencia, antes de la quinta-sexta hoja, como se hacía en el pasado.

Si la siembra se retrasa mucho se debería bajar la densidad de siembra, ya que, en esas condiciones, aumenta la relación follaje/grano. Así se pasaría de sembrar 5,5 semillas por metro en octubre, a 4,5 desde la primera semana de diciembre.

Si el lote se vuelve a anegar en el otoño, siempre queda la posibilidad de pastorearlo en planta, incluso dejándolo diferido, lo que da gran seguridad al sistema. En un campo mixto, en las actuales circunstancias, es imposible pensar sólo en oleaginosas como agricultura de grano grueso aunque los números sean sensiblemente superiores a los del maíz.

Dos propósitos

En realidad, el maíz sembrado así tendría más de dos propósitos: primero da la posibilidad de consumir lo necesario en planta cortando parcelas con la hileradora y extendiendo eléctricos en los callejones. El resto se puede dejar para cosecha, que puede ser de grano seco para venta o ración o embolsando húmedo para reserva.

En los lotes medios bajos que muestran manchones de sal al secarse se puede sembrar maíz de Guinea. Esta práctica dio excelentes resultados en el CREA en el pasado como cultivo colonizador, y de paso brinda raciones de volumen. Además, permitió bajar las sales y sembrar agropiro en esos lotes. En lo posible se debe sembrar en un pequeño surco para que el agua de lluvia lave las sales y permita un mejor nacimiento. Como es una semilla barata, no se pierde demasiado al exceder la densidad por sembrar.

Otra acción recomendable es evaluar cada potrero en relación con su población de raigrás natural. Hoy se ve ya espigado, pero puede aprovecharse para hacer una promoción estival. En los lotes intermedios a bajos donde se da el raigrás y no se quiere arriesgar mucho dinero, lo recomendable sería promocionarlos aplicando glifosato en febrero. Esta práctica, que cuesta unos 10 pesos por hectárea, aportaría unas cuantas raciones desde fines de mayo, pero sobre todo a la salida del próximo invierno. En muchos casos, debería complementarse con otros verdeos de siembra más temprana.

Agricultura

Las continuas lluvias y los suelos anegados retrasan las siembras de granos gruesos. Cada semana de atraso baja la expectativa de rendimiento y el margen bruto esperado. Pero esa merma es diferente según el cultivo. En el caso del maíz convendría sembrar híbridos intermedios a cortos a medida que se atrasa la fecha de siembra, disminuyendo la densidad de siembra. En girasol se deben utilizar híbridos que no acorten demasiado su ciclo con el retraso y con resistencia a enfermedades de hojas como roya negra. En general, los híbridos que se adaptan al norte argentino son los que mejor se comportan en siembras más tardías en la pradera pampeana. En la planificación de esta particular campaña agrícola, cada empresa deberá jugar con las fechas y los precios con que está "calzado".

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