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PARA AMAUTA

Las distintas condiciones ambientales al momento de la floración obligan al productor a realizar una serie de ajustes en relación con la siembra temprana.

Estrés hídrico
en maíz

Es bien sabido que el período crítico del maíz es la floración, es decir cuando la inflorescencia masculina libera los gránulos de polen al medio ambiente. En condiciones hídricas normales, entre los 3 a 5 días posteriores, la inflorescencia femenina libera los estigmas para captarlos y así dar comienzo a la formación de un grano de maíz. Pero cuando este fenómeno ocurre frente a desbalances hídricos, el tiempo entre la liberación del granulo de polen y la emergencia de los estigmas suele hacerse mayor, bajando la probabilidad de encuentro entre estas dos estructuras y afectando negativamente el número de granos formados.

Es por esto que en el rendimiento del maíz resulta clave la situación hídrica. En cultivos de maíz temprano, la floración ocurre generalmente durante el mes de enero, justamente cuando los desbalances hídricos son muy marcados principalmente por las altas temperaturas y la alta demanda de humedad que tiene la atmósfera. Si bien cuando el maíz se encuentra en lotes profundos o con perfiles bien provistos de agua (con acceso a napas subterráneas o con riego) este fenómeno no es un problema, sí lo es cuando se siembra maíz en ambientes que no tienen estas características. En esos casos, la producción se vuelve dependiente casi en un 100% de las precipitaciones que puedan ocurrir en floración.

Claves para sembrar
maíz tardío

Para lograr una siembra correcta de maíz tardío, es importante que el productor ponga en práctica una serie de ajustes culturales, entre los que se encuentran la elección del hibrido, la densidad, y la nutrición del cultivo.

ELECCIÓN DEL HÍBRIDO

Ante una mayor exposición a enfermedades como la roya y tizón y plagas como la isoca de la espiga o barrenador del tallo, el hibrido debe caracterizarse por un buen perfil sanitario y por poseer eventos biotecnológicos que le den protección. El ciclo debería ser corto a intermedio debido a que la ventana de crecimiento del cultivo será menor que en una fecha tradicional. Por último, el cultivo comenzará a secarse para llegar a humedad de cosecha en otoño, cuando la humedad ambiente suele ser mas elevada, por lo que los híbridos deben contar con altas tasas de secado de grano.

DENSIDADES DE SIEMBRA

Al tener su etapa vegetativa durante los meses de diciembre/enero, momento en que las condiciones térmicas y la radiación incidente favorecen una alta tasa de crecimiento, las plantas son de mayor porte en comparación con los maíces sembrados en fechas tradicionales. Y como plantas mas grandes necesitan más espacio, en siembras tardías las densidades de siembras suelen ser menores que en fechas tradicionales para un mismo ambiente. Por otro lado, si el ambiente es de menor potencial, mayores densidades pueden inducir deficiencias (nutricionales, hídrica, etc.), lo que limitaría el crecimiento de la planta en período crítico y afectaría el rendimiento.

NUTRICIÓN

En primer lugar, aquí es importante derribar el mito de que los maíces tardíos no responden a la fertilización. Se suele desvalorizar la fertilización en un cultivo de maíz tardío dándose por sentado que la mineralización ocurrirá en todos los sitios de la misma manera o que todos los ambientes parten de los mismos niveles de materia orgánica, fósforo o zinc, lo cual no es correcto. Por eso, para el manejo de la nutrición, lo mejor es partir de un análisis de suelo y de una correcta interpretación en función de la latitud, la historia del lote y el antecesor del cultivo. En definitiva, es el diagnostico el que va a definir el plan nutricional para precisar qué lotes necesitan del uso de fertilizantes para lograr los incrementos de rendimiento deseados.

Amauta, expertos
en nutrición vegetal

Amauta, empresa argentina especialista en nutrición vegetal con presencia regional, desarrolla productos para cultivos intensivos y extensivos amigables con el medio ambiente y que aseguran una mayor rentabilidad. Trabajando codo a codo con el productor, la empresa lo ayuda con la interpretación de análisis de suelos, la ambientación de lotes y a través de los canales de discusión para ajustar la nutrición de cada cultivo.

Dentro del portafolio de productos de Amauta, diseñados para suplir las necesidades nutricionales de todos los cultivos, se destaca en el caso del maíz tardío Amauta Micro+, un fertilizante microgranulado para el arranque del cultivo. Dentro del segmento nitrogenado, la empresa cuenta con NutriBalance, que además de nitrógeno, aporta azufre, calcio y magnesio. Y, por último, también dispone de fertilizantes foliares, pensados para suplir ciertas deficiencias como puede ser de zinc, por ejemplo.

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