Interés por proyectos productivos con dirección a la exportación

Se organizó una muestra en la que se ofreció información a pequeños productores
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31 de mayo de 2003  

CHABAS, Santa Fe.- Las producciones no tradicionales ganaron un espacio propio en la Feria y Seminarios de Producciones Alternativas (Fespal), que se realizó, por tercer año, en esta localidad del sur de la provincia. Más de un centenar de expositores se mostraron interesados en los negocios que apuntan al mercado de la exportación.

La muestra reunió a una amplia variedad de emprendimientos productivos como la fabricación de licores, embutidos, encurtidos, dulces envasados, lácteos, nueces, colmenas, además de conejos, chinchillas, nutrias, faisanes, pavos híbridos, gallinas y pollos de campo.

También sobresalieron los talleres de actividades manuales, la producción de frambuesas y zarzamoras, sistemas de riego, y una amplia gama de artesanías como juguetes de madera, hornos, miel orgánica y aves rapaces que se entrenan para la caza de plagas.

Fespal constituye la única actividad que se organiza en el país para las producciones alternativas. Este año mostró algunas experiencias asociativas de singular éxito como la comercialización en el exterior de arándanos y hierbas aromáticas, actividades que han surgido de la propia exposición.

Es que la región que tienen a Chabás como centro va camino a convertirse en uno de los polos productivos de arándanos más importantes del país. Por medio de la Cooperativa Agropecuaria de Productores de Arándanos Centro (Capac) se desarrollan unas 30 explotaciones que destinan alrededor de 70 hectáreas para la producción de arándanos.

Sobresalió también una plantación de aromáticas en un campo de 25 hectáreas, otra iniciativa de productores asociados. Partidas de orégano, melisa y menta se están colocando en el mercado interno, incluso acaban de enviar -por un exportador- los primeros pedidos a Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión Europea.

Muchos de los visitantes se acercaron a la muestra con el interés de iniciarse en algunas de las producciones, debido a que muchas de ellas requieren bajos montos de inversión.

Los interesados preguntan detalles de la actividad, montos de inversión y salen motivados. Lo interesante de la muestra es que los productores pudieron hacer contactos con proveedores, asesores y potenciales compradores.

Manuel Parra, productor de plantines de arándanos que tiene un laboratorio de biotecnología en la ciudad de Mercedes, provincia de Buenos Aires, informó que quienes pretendan comenzar con la producción de arándanos deben efectuar una inversión inicial de unos US$ 10.000 por hectárea. "Nuestro principal consejo es que trabajen seriamente y el objetivo de Fespal es convertirla en una especie de fundación que asesore a todos los productores que pretendan iniciarse en estos proyectos. Creemos que el éxito pasa por el asociativismo", explicó el coordinador de la muestra, Héctor Busilacchi.

La firma de una carta de intención entre los productores de aromáticas con La Agrícola Regional (LAR) de Entre Ríos, para desarrollar en forma conjunta el cultivo y la comercialización de aromáticas, fue otra de las novedades de la muestra.

Jorge Reynoso se dedica a adiestrar aves rapaces para el control de plagas en los cultivos. Junto al Ministerio de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de Santa Fe (Magic) están montando el primer criadero del país dedicado a ofrecer estos animales a los productores agropecuarios.

El Magic interesó a los visitantes con la cría caracoles, conejos y hongos, actividades de reciente práctica en el territorio santafecino. Los funcionarios a cargo del stand confiaron que estas producciones tienen un prometedor futuro comercial por la creciente demanda mundial.

La feria se desarrolló en galpones que pertenecieron al ferrocarril y en carpas. El noviembre de 2001, la comuna de Chabás (impulsora de Fespal) recibió el premio nacional al mérito agropecuario Gauchito de Plata por la organización de la muestra.

Mercado asegurado

Los productores de arándanos, Leo Ramírez y Nelso Gallo, relataron sus experiencias a LA NACION sobre el cultivo de arándano en un campo ubicado en Pérez. "Este año vamos a exportar y estamos entusiasmados con los precios que están obteniendo nuestros colegas", comentaron.

Las partidas remitidas en noviembre y diciembre del año pasado registraron un ingreso promedio de US$ 8 por kilo, un precio que los propios productores califican de "tentador". Ramírez y Gallo están confiados con la elección de la nueva actividad que comenzaron hace alrededor de un año. "El cultivo requiere de mucha atención. Poco a poco estamos conociendo los pequeños secretos de la práctica. Lo importante es que existe una estructura armada y seguridad en la colocación de la producción. Por eso nos decidimos", señalaron.

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