La ganadería despunta nuevas tecnologías

Especialistas proyectan que en los próximos años habrá un mayor uso de determinadas técnicas que impulsarán el crecimiento
Fernando Bertello
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24 de septiembre de 2005  

Después de haber perdido en los últimos diez años unos 8 millones de hectáreas ante el avance agrícola, la ganadería pareciera buscar ahora el camino que oriente a la actividad en los próximos años, tal como se pudo observar en la Sociedad Rural de Cañuelas con Mercocarne, muestra organizada por Encuentros Ganaderos que comenzó anteayer y finaliza mañana.

En esta, su segunda edición, la exposición, que cuenta con el auspicio de LA NACION y Biogénesis, se vino con un 50% más de superficie, un 30 por ciento más de expositores y concentró 6000 animales, 1000 más que el año pasado. Se incorporaron espacios para porcinos, ovinos y equinos.

La muestra tuvo remates con hacienda de calidad todos los días, charlas técnicas, cursos de capacitación, olimpíadas de la carne para estudiantes y hasta degustaciones con chefs y presentaciones de productos en el 1° Salón del Sabor, entre otras cosas. La raza Limousin realizó también aquí su 26° Exposición de Primavera.

A la hora de pensar sobre el futuro del sector, los técnicos remarcaron que es posible esperar una mayor intensificación de la actividad, más interacción con la agricultura para lograr alimentos como el maíz o el sorgo, un crecimiento de tecnologías de insumos como los fertilizantes, más inversiones del ganadero en genética y en capacitación y la adopción de una práctica como el bienestar animal.

"La actividad va hacia una interacción mayor con la agricultura. Para que esa interacción sea positiva va a tener que intensificarse más, lo cual significa en la cría y en la invernada producir más forraje con tecnologías de insumos como los fertilizantes y más suplementación, porque todo esto apunta a subir la carga y a poder usar mejor el forraje producido", dijo Francisco Santini, coordinador del área de producción animal del INTA Balcarce.

Más tecnologías

Según el técnico, en cría habría que esperar aún un mayor uso del silaje de maíz o sorgo de planta entera, sumándose al rollo. En invernada se observará, además del silaje, una incorporación más importante del grano (maíz o sorgo) con distintos procesamientos y de los subproductos industriales, según comentó Santini.

"Se vienen tecnologías en función del tipo de carne. Muchas de esas técnicas van a llegar de la mano del mercado internacional, que requiere una carne no ya como un commodity sino con determinadas características especiales. Eso hará que, a futuro, los productores por ejemplo no vean sólo los kilos producidos y la digestibilidad de las pasturas, sino cómo están en lípidos y en carbohidratos solubles (azúcares), porque esas características van a ser para un tipo de carne", indicó, en tanto, Daniel Rearte, coordinador del Programa de Carnes del INTA. El experto sostuvo también que el bienestar animal será una práctica fundamental. "Será una condición para lograr una carne de calidad y para que sea aceptada por los mercados", agregó.

Por el lado de la genética, el asesor Carlos Ojea Rullán anticipó la tendencia: "Habrá más profesionalización del productor en la inversión en genética. Cada vez más la gente no mira sólo si un animal le gusta físicamente, sino la información genética y las Dep´s (Diferencias Esperadas entre las Progenies) que corroboran la producción de esa genética".

"La capacitación del productor y de su personal será otra de las cosas que harán la diferencia", agregó el consultor Víctor Tonelli.

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