Las miradas fijas en la oferta y la demanda

Indicadores agropecuarios: los precios del trigo y del maíz ya no dependen sólo del clima
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25 de agosto de 2001  

Esta semana la ocurrencia de precipitaciones y los nuevos pronósticos de tiempo lluvioso en el cinturón maicero y sojero estadounidense tuvieron una dispar reacción en los precios de los commodities. La soja fue la más afectada, de hecho cerró en baja todo el complejo, tanto el poroto como los aceites y las harinas. En cambio, el trigo y el maíz tuvieron pocas variaciones respecto del cierre de la semana anterior.

La causa hay que buscarla en la distinta composición de la oferta y la demanda en cada uno de los productos. Mientras en trigo y en maíz proyectamos una caída de las existencias mundiales, en soja se estima una leve recuperación de los stocks a pesar de la firme demanda proyectada.

El mercado está reaccionando con cierta lógica, pues en el caso de los cereales la relación entre la oferta y la demanda mundial es muy ajustada. La importancia radica en la posición de la Argentina en el comercio mundial de ambos productos, segundo exportador de maíz y quinto exportador de trigo.

En el caso del maíz el mundo está viendo que los dos principales países productores y exportadores, EE.UU. y China, tienen una fuerte baja en su producción. En el caso de EE.UU., el USDA prevé una producción de 235 mill./t, con una reducción de casi 18 mill./t respecto de la campaña anterior.

Las proyecciones del consumo doméstico estadounidense se mantienen en el mismo nivel de la cosecha pasada, 198 mill./t, produciéndose en consecuencia una significativa caída en las existencias finales que pasan de 50,88 mill./t a 37 mill./t. Este es el principal indicador que hay que seguir de cerca y es tal vez el motivo por el cual el gobierno estadounidense decidió mantener el precio sostén del maíz mientras decidía bajar el de la soja para el nuevo año agrícola. Además, saben que deberán tener una muy buena cosecha en la próxima campaña 2002/2003 para poder recuperar stocks y afrontar un escenario de precios más estables.

Por el lado de China el USDA ha reducido su producción en 20 mill./t en los últimos cuatro meses y de la misma forma ha reducido su saldo exportable. Este es otro dato importante para el mercado, pues no tendremos la influencia (bajista) del maíz Chino como la que tuvimos en la campaña 1999/2000.

En el caso del mercado de trigo está sucediendo algo muy parecido a lo que sucede con el maíz: caída de producción (11 mill./t), aumento del consumo (5 mill./t) y caída de las existencias mundiales (28 mill./t). Si bien somos el quinto exportador mundial hay que considerar que los cuatro principales productores/exportadores (UE, EE.UU., Canadá y Australia) tienen una caída en su producción y saldo exportable.

Si bien esto puede ser una ventaja para la Argentina en el sentido de poder colocar su saldo exportable récord, hay que considerar que nuestro país no tiene la cultura de estos competidores en cuanto a garantizar "uniformidad de calidad en los embarques". Tampoco hay que olvidar que con una producción probable de 19/20 mill./t tendremos un saldo exportable de 14/15 millones de los cuales sólo 6,5 millones tendrán como destino a Brasil. Este es entonces el principal fantasma "bajista" para el mercado de trigo argentino, en la medida que pase el tiempo y no podamos colocar el saldo exportable extra-Brasil mayor será la probabilidad de baja de los precios.

El autor es analista de mercados y director de AgriPac Consultores.

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