Las semillas de pasturas subtropicales

En Córdoba, un conjunto de empresas y agricultores decidió formar un grupo de trabajo para ahondar las posibilidades
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10 de mayo de 2003  

CORDOBA.- La producción de semillas de pasturas subtropicales está en una plataforma de despegue hacia una gran oportunidad: la de abastecer no sólo al mercado interno sino también encarar consistentemente el desafío exportador.

La confianza de que es posible fue dominante en una reciente jornada realizada en Jesús María, uno de los centros de desarrollo del rubro, en cuyo transcurso quedó sembrada la idea de reconstituir un grupo de trabajo con esos objetivos y, simultáneamente, explorar posibilidades de asociación con el Brasil que -poco se conoce- hoy es el principal exportador del mundo de semillas forrajeras megatérmicas.

Precisamente desde el vecino país llegó un "disparador" para el entusiasmo doméstico. Como siempre, afuera se aprecian las potencialidades de la Argentina que frecuentemente aquí se desaprovechan.

Así lo confirmó el invitado especial a la reunión, el profesor Manoel de Souza Maia, de la Universidad de Pelotas, uno de los principales expertos brasileños en la materia. En un perfecto castellano dijo: "La visión que tengo de la Argentina es la de un país que tiene una potencialidad inmensa, se la ha visto ahora nomás, cuando a pesar de todos los problemas que padeció en poco tiempo muestra una recuperación importante. Tiene tecnología disponible, tiene productores y técnicos calificados, tiene todo".

Las jornadas, que tuvieron lugar en el norte cordobés, fueron promovidas por la Escuela de Graduados de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba, las agencias zonales del INTA y las empresas dedicadas en esa región a la producción y comercialización de semillas forrajeras subtropicales.

Merece destacarse que en Jesús María están radicadas dos compañías cordobesas dedicadas al incipiente proceso que se vive en el sector. Agroempresa Colón fue en 2002 la principal exportadora argentina de esas semillas a destinos tales como los Emiratos Arabes, Sudáfrica, Paraguay y México; actualmente activa varios proyectos. Oscar Pemán y Asociados, aparte de exportar, ha desarrollado localmente la genética en una variedad de gramma rhodes resistente a la salinidad, una virtud que será de alto impacto: se encuentra en etapa de multiplicación y en un par de campañas pasará a escala comercial.

Durante la década del noventa la exportación fue prohibitiva por el tipo de cambio que, en contrapartida, favoreció la importación de semillas. Con la devaluación, como ocurrió con otros sectores, la ecuación se tornó favorable para intentar ventas al exterior. A las dos firmas está vinculado alrededor de un centenar de productores que les han encontrado a sus pasturas un valor agregado nada desdeñable aportándole un agronegocio complementario.

Este es el punto. "Los productores deben visualizar que hay una cadena que no pasa únicamente por hacer pasto y vacas: los eslabones pueden ser pasto-vacas-semilla", apunta la ingeniera María Alejandra Pérez, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, una de las impulsoras y coordinadoras de la reunión.

Claro que para eso es preciso dominar adecuadamente el proceso y reparar que hay que abordarlo desde la perspectiva "de la producción de semillas en forma integral como un sistema y no como una cuestión ocasional". Los números hablan a favor de esa visión.

Un nuevo rumbo

Por eso, después de "diez años que el tema no se tocaba" quedó ahora suscripta una coincidencia básica para que se formalice un "grupo de trabajo" que vaya construyendo un rumbo sólido a este agronegocio, indicó la técnica.

Otro de los resultados que quedaron fue la apertura de un trabajo conjunto con Brasil. Este, cuenta Souza Maia, a principios de la década del setenta era el principal importador de semillas forrajeras subtropicales: a fines de ella, se había convertido en el mayor exportador mundial, condición que hoy mantiene. Fue una exitosa confluencia de propósitos de Embrapa -el equivalente al INTA-, las universidades y el sector privado.

Brasil es grande en todo. Trabaja 205/210 millones de hectáreas. Cuenta con 160 millones de bovinos, el mayor rebaño del mundo en explotación comercial. Las pasturas están implantadas en 6 millones de hectáreas: un 10 por ciento de esa superficie se renueva anualmente y, además, crece a un ritmo del 5/7 por ciento. "El mercado de pastos tropicales es casi equivalente al de maíz híbrido", ilustra el visitante.

El desarrollo de la ganadería brasileña "demanda pasturas cada vez mejores" y, no obstante lo que pudiera pensarse, Souza Maia prefiere hablar de "la Argentina y Brasil juntos". "Yo no miro a la Argentina como competidora sino como un país socio de Brasil en el Mercosur, debemos ser un bloque comercial para exportar y no para pelearnos entre sí", dijo.

"En la Argentina hay un mercado que puede ser interesantísimo y el escenario económico con esta paridad cambiaria alienta la exportación", señala Oscar Pemán, de Pemán y Asociados. "Se necesita que todos los actores tomemos conciencia de lo que tenemos a mano, contar con reglas estables y un tipo de cambio razonable", agrega Miguel Missau, de Agroempresa Colón.

"No tenemos que dejar pasar otra oportunidad", sintetiza la ingeniera Pérez.

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