Otro problema en el horizonte del agro

Por Gabriel H. Gambacorta Para LA NACION
Por Gabriel H. Gambacorta Para LA NACION
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30 de noviembre de 2002  

No solamente en el impuesto a las ganancias la falta de adecuación de la normativa al proceso inflacionario y devaluatorio genera una carga adicional. Ocurre algo parecido con el impuesto sobre los bienes personales.

En principio, no habría intención por parte de las autoridades gubernamentales de establecer algún ajuste del mínimo no imponible de este tributo, cuya base imponible se establece respecto de los bienes existentes al cercano 31 de diciembre.

En cuanto a la tenencia de participación en sociedades comerciales, de corresponder a empresas que hayan incrementado su patrimonio neto por efecto de los balances contables ajustados por inflación, esto incidirá en la determinación del tributo que, recordemos, ahora se paga respecto de estos bienes vía retención del 0,5% por practicar por la sociedad.

La tasa para el resto de los bienes es del 0,50 ó 0,75% según que el valor total de la base sujeta a impuesto supere o no los 200.000 pesos, respectivamente. El mínimo exento es de 102.300 pesos (antes 102.300 dólares y, al 12/11/2002, aproximadamente 29.300 dólares). En las empresas unipersonales, el impuesto se declara en cabeza de la persona física y los efectos de la inflación y/o devaluación en el patrimonio de aquéllas incidirán en la determinación del impuesto sobre los bienes personales del titular.

En cuanto a los inmuebles gravados, se puede generar un mayor valor impositivo, y por ende un mayor tributo, en la medida en que se ajusten las bases imponibles para los impuestos inmobiliarios, dado que aquéllas constituyen uno de los parámetros que debe contemplarse a la hora de efectuar la valuación para Bienes Personales.

Respecto de los automóviles, el incremento del valor en pesos de los usados y, por ende, de sus respectivos valores asegurados, contribuirán a engrosar la base imponible.

Ni hablar de las posiciones en moneda extranjera, ya sea por tenencia o inversiones gravadas en el país y en el exterior, respecto de las cuales deberá utilizarse la cotización al 31 de diciembre de 2002.

En resumen, sin norma que cree o amplíe tributo alguno se incrementará la nómina de contribuyentes de este gravamen y será más oneroso para quienes ya lo tributaban.

Impuesto a las ganancias

Recientemente el Gobierno anunció una reducción temporaria del 35 al 30% de la alícuota del impuesto a las ganancias para las empresas. Con ello se pretende compensar el impacto inflacionario en la determinación de dicho tributo. Esta medida regiría para los ejercicios cerrados entre el 31/3/02 y 28/02/03.

También se anticipó que las inversiones realizadas entre el primero de abril de este año y el 31 de marzo próximo tendrán un tratamiento especial, con un aumento en las amortizaciones del 50 por ciento.

Estas modificaciones se introducirán por una ley que será enviada a la brevedad al Congreso, aunque se adelantaría la reglamentación para que entren en vigencia rápidamente.

Para las presentaciones que están venciendo en estos días no habría prórroga y se permitiría, para quienes hubieran pagado o pagaran el 35% antes de la vigencia de la norma, computar la diferencia como crédito de impuesto.

Por otra parte, se derogaría de forma definitiva el ajuste por inflación impositivo y todas las normas de actualización del impuesto a las ganancias.

El autor es miembro asociado del Estudio Ferrari Herrero. E-mail: ggambacorta@ferrariherrero.com.ar

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