Participación con estrategia

Por Juan Cruz Jaime Para LA NACION
(0)
30 de mayo de 2009  

La mayoría silenciosa del sector agropecuario despertó el 11 de marzo del año pasado y con una espontaneidad vertiginosa pasó de lo privado a lo gremial. Miles de productores que hasta el día anterior renegaban de sus dirigentes comprendieron que la única forma de que el cambio suceda es convertirse en su generador.

El nuevo sujeto social surgido en las rotondas se replicó en miles de voces que pronto tendieron a ser una, con cuatro cabezas que descubrieron que pensar en forma unívoca -aun persistiendo en su individualidad primigenia - es el único camino posible ante un adversario de sinuoso proceder.

Agremiados y autoconvocados lograron limar rispideces en casi todas las localidades del interior y comenzaron a pensar juntos la necesidad de sumar a la mera participación hormonal, el compromiso en el tiempo y la estrategia en el hacer cotidiano.

Sin embargo, cuando el proceso comenzaba a amalgamarse un nuevo desafío surgió. El adelantamiento de las elecciones obligó al sector a pensar la mejor forma de subir un escalón más hacia la institucionalización del reclamo.

Fue el debate que inició 2009: el paso de lo gremial a lo político o -para que suene más correcto a algunos productores aún reacios- a lo público. Lo cierto es que en los diversos países donde la agroindustria es el motor del desarrollo sostenido y sustentable de la Nación nadie discute la necesidad de tener a sus referentes ocupando bancas legislativas.

"O tempore, o mores", pensarán con nostalgia Humberto Volando y Guillermo Alchouron, en su tiempo criticados impiadosamente por haberse animado a dar el salto, y hoy revalorizados en su medio como las personas que hay que consultar antes de embarcarse en la interesante aventura de la política.

Cerradas las listas, nombres de reconocidos ruralistas asoman en la nómina que ofrecen los partidos de la oposición en diferentes provincias. Otros, por las más diversas razones, dejaron pasar un tren que parecía predestinado a ser más verde de lo que resultó. Sin embargo, debemos resaltar que hay candidatos de todas las entidades que conforman la Comisión Enlace, así como autoconvocados, siempre en lugares expectables. Afortunadamente, el núcleo de la protesta se hizo presente en la propuesta.

Dos alternativas

Así planteado el escenario, el mundo nos muestra dos maneras exitosas de inserción del sector a las grandes ligas de la política. Una alternativa la encarna el frentismo, que desde 1920 profesa el Partido Nacional Australiano, uno de los pocos partidos agrarios que pudo sobrevivir al siglo XX a partir de su fuerte territorialidad. Hoy en día ocupa casi el 15% de las bancas de uno de los sistemas parlamentarios más importantes del mundo.

En la otra vereda se encuentra el ejemplo del Frente Parlamentario Agropecuario del Brasil, donde se crea un espacio multipartidario de conciencia agropecuaria capaz de frenar todo intento del ejecutivo de turno por torcer el interés nacional centrado en la producción de alimentos. Ambos son viables, con una estrategia adecuada y la humildad necesaria para trabajar en conjunto en las cámaras legislativas más allá del modelo por el cual el representante del sector llegue a sentarse en el honorable cuerpo.

Por supuesto: también están aquellos que no sienten vocación por el permanente ejercicio de la política pero quieren ser parte del cambio. Para ese gran grupo, el próximo 28 de junio se presenta como una oportunidad inmejorable para ejercer los derechos cívicos.

Ofrecerse como autoridad de mesa o fiscal para garantizar la transparencia de los comicios es un acto que engrandece a quien lo ejerce. En el caso del sector, es pasar del pedir al hacer; del lamentar al solucionar; del criticar al construir.

De esta manera, la "santísima trinidad" agropecuaria -participación, compromiso y estrategia- se transforma en la llave imprescindible para capitalizar los beneficios obtenidos por animarse a dar los primeros pasos en escalar el difícil monte de la vida pública argentina.

El autor es politicólogo

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.