Persiste la falta de definiciones

Por Pablo Adreani Para LA NACION
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26 de enero de 2002  

En esta semana la exportación comenzó a operar en forma más generalizada en el mercado de disponible, más por necesidad que por convicción. La definición de algunos temas, como la liquidación del IVA y el factor de convergencia, dio el impulso necesario para que los exportadores reanudaran las compras de mercadería física.

Sin embargo, no todas son rosas, pues persisten aún algunas dudas respecto de en qué momento se va a liquidar la deuda del gobierno con el principal sector generador de divisas del país. Por este tema, a comienzos de la semana, algunos exportadores descontaban el IVA del precio de compra de los granos como una manera de estar cubiertos ante el potencial default agrícola por parte del Gobierno. Luego, la necesidad de algunos hizo que dicho descuento fuera mermando.

Lo concreto es que los mercados volvieron a brillar, pero no hay que engañarse, quienes vendieron lo han hecho por la necesidad imperiosa de cubrir compromisos bancarios o comerciales. No hubo un solo productor que haya vendido porque le gustaba el precio sino por necesidad.

Estamos ante un mercado de "venta por obligación" y esto los exportadores lo saben muy bien, por este motivo la tendencia para el corto plazo, para el caso del trigo, continuará siendo sostenida y con potencial "alcista" para las cotizaciones a medida que pase el tiempo y la exportación necesite comprar mercadería para abastecer la demanda de los molinos de Brasil.

Precio bajo para la soja

El otro mercado que comenzó a moverse fue el de la soja con un disponible próximo a los 231 pesos por tonelada (equivalentes a US$ 165, según el tipo de cambio oficial), muy lejos de los US$ 180 (al cambio oficial, $ 252) que cotizaba el mercado antes del feriado bancario y cambiario que inmovilizó el comercio durante 30 días.

Se rumorea que la exportación está descontando del precio que ofrece a los productores un 9% correspondiente al IVA. Además, en este último mes donde se paralizó todo el país, hemos perdido mercados tanto de aceite como de harina de soja.

Distinto es el caso del trigo, donde la exportación y los molinos locales necesitan comprar para cubrir compromisos de ventas y cumplir con sus planes de molienda. Por este motivo se esta proyectando un mercado con tendencia sostenida a firme para el corto plazo.

A pesar de la vuelta al mercado de los exportadores, estamos viendo que la falta de definiciones por parte del Gobierno, en cuanto a la implementación del nuevo plan económico, provocará una fuerte retracción por parte de los productores.

Incertidumbre

Hoy estamos en una situación en donde la "tasa de incertidumbre" supera ampliamente cualquier "tasa de devaluación proyectada". Mientras la tasa de incertidumbre siga en ascenso será muy difícil volver a tener un sector exportador dinámico, con el consecuente riesgo de perder mercados y afectar el futuro ingreso de divisas al país.

Este tema debe estar bien claro entre quienes rigen el destino de la Argentina.

Como caso emblemático, tenemos un secretario de Agricultura, Miguel Angel Paulón, ya designado, que cuenta con el apoyo de todos los sectores y de la comunidad de productores, pero que se encuentra maniatado sin poder tomar decisiones clave para el normal funcionamiento del sector debido a que aún no ha podido asumir porque falta el organigrama o la autorización de la mesa de entradas...

¿Qué imagen podemos dar en el exterior y qué legitimidad se puede tener dentro de nuestras fronteras si no hay oficial ni legalmente quien se encargue de conducir uno de los sectores más estratégicos para nuestro país? ¿O acaso hay funcionarios que todavía no se han dado cuenta?

Nuestros competidores brindan con champagne todos los días al no tener la competencia de la Argentina en el comercio mundial. A quienes nos gobiernan... ¡Es hora de despertar!

El autor es analista de mercados y director de AgriPac Consultores.

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