Preocupación por el empleo informal

Habría más de un millón de trabajadores "en negro"
(0)
30 de abril de 2004  

El trabajo "en negro" es una de las principales preocupaciones tanto de la organización gremial como del sector patronal de la actividad agropecuaria. Se estima que más de un millón de trabajadores rurales aún no ha regularizado su situación.

Esa es la cifra que se maneja en la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), cuyo secretario adjunto, Antonio José Araujo, en diálogo con LA NACION informó que desde que el gremio inició la campaña de blanqueo, hace cuatro años, regularizaron su situación más de 220.000 hombres que trabajan en el campo, con lo cual pasaron a estar registradas entre 1.300.000 y 1.500.000 personas.

-¿Están satisfechos con esa regularización?

-Medianamente. No se han cumplido todas nuestras expectativas porque éste es un trabajo a largo plazo y de mucha paciencia. La particularidad de las tareas, la diversidad de las actividades y lo disperso que están en nuestro territorio hace muy difícil obtener resultados en el corto plazo a través del trabajo sindical. Para dar una idea, el gremio tiene registrados más de 150 convenios laborales.

-¿Cuántos trabajadores estiman ustedes que siguen sin regularizar su situación?

-Pensamos que tiene que haber entre 1.000.000 y 1.100.000 personas.

Distorsiones

Para Ricardo Grether, secretario de Confederaciones Rurales Argentians (CRA) y delegado titular por la parte empresarial de la Comisión Nacional del Trabajo Agrario (de la que además participan la parte laboral y el Estado), el trabajo en negro junto a los programas de asistencialismo del Estado son factores que distorsionan este mercado laboral y son los que provocan la expulsión de la mano de obra del interior que pasó a engrosar los cordones de pobreza de las grandes ciudades.

Respecto del empleo en negro, el dirigente planteó que se deben simplificar los trámites de altas y bajas y los sistemas de aportes. "Son cuestiones muy complicadas que el empleador muchas veces no tiene la posibilidad física de cumplir", agregó.

Explicó que la mayor complicación ocurre en aquellas tareas temporarias como la vacunación, o las actividades desarrolladas estacionalmente en las economías regionales, como la cosecha de frutas, algodón, tabaco, uva o cebolla.

Además, Grether dijo que tras lo ocurrido con las Administraciones de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) "que se llenaron de bonos de la deuda del Estado que han pulverizado los ahorros de la gente, se hace poco atractivo para que la gente blanquee su situación laboral".

En cuanto a los planes Jefas y Jefes de Hogar, instrumentado por el Gobierno, el dirigente de CRA señaló que se ha planteado en el seno de la comisión que el gran desafío que tienen los ministerios de Economía y Trabajo es volver, precisamente a la cultura del trabajo. "Entendemos que por un período se puede hacer asistencialismo, pero en este momento creemos que el Estado debe hacer un esfuerzo para crear fuentes de trabajo", agregó.

Las comisiones regionales

En otro orden, Grether señaló que desde CRA defienden la labor de las Comisiones Asesoras Regionales, también integradas por empresarios, trabajadores y gobiernos, que negocian salarios y condiciones de trabajo de acuerdo con las peculariedades de cada zona, diferenciando costos, estilos de vida, etcétera.

"No es lo mismo tener un campo ganadero en la cuenca del Salado que en el medio del monte en el Chaco o Formosa. O tener una hectárea en Pergamino que una en Anta, porque esta última tiene un flete que le saca al productor una porción importante del valor del producto", ejemplificó el dirigente.

En ese sentido, Grether está en desacuerdo con que las últimas negociaciones salariales (junio de 2003) se hayan realizado en el seno de la Comisión Nacional, en la Capital Federal, en donde no se tiene la vivencia de un trabajador de Jujuy o Tierra del Fuego. "Las situaciones son totalmente diferentes", apuntó.

Sin embargo, el secretario adjunto de la Uatre defiende la decisión tomada en la Comisión Nacional. "Se logró la actualización de un acuerdo básico de 550 pesos como mínimo para todo el país, porque veníamos de 11 años sin ajustes de sueldo y los trabajadores estaban ganando 275 pesos", explicó Araujo.

-¿Y pudieron responder bien todas las economías regionales?

-Sí... Por allí hubo algunas quejas, pero yo les pregunto: ¿quién puede vivir con 275 pesos por mes?

El sector

Por otra parte, Araujo dijo que los trabajadores rurales tienen un escalafón jerárquico de entre 12 y 14 categorías. Hacen sus aportes a la ex caja de Comercio (los que optan por el sistema de reparto) y se jubilan a los 65 años de edad, con 30 de aporte. Tienen cobertura médica en la Obra Social de Personal Rural y Estibadores de la República Argentina (Osprera), en donde en promedio está afiliado aproximadamente un millón de personas.

A través de su Instituto de Capacitación ya se han alfabetizado unos 2000 trabajadores rurales de todo el país.

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.