Retenciones a la soja: como con el trigo transgénico, otra disputa que llega a Macri

En la cadena hay posiciones encontrada sobre si volver o no a tener un diferencial para los subproductos y el grano de soja
En la cadena hay posiciones encontrada sobre si volver o no a tener un diferencial para los subproductos y el grano de soja Fuente: Archivo - Crédito: LA NACION
Fernando Bertello
(0)
28 de febrero de 2019  • 00:24

Como con el trigo transgénico resistente a sequía, otra disputa al interior de la cadena agroindustrial llegó hasta los oídos del presidente Mauricio Macri.

El mes pasado, el jefe de Estado recibió en Casa Rosada a Bioceres, desarrolladora de ese evento, y a molinos, acopiadores y exportadores por la controversia en torno a la liberación o no comercial de ese producto. Bioceres quiere la liberación y los últimos actores tienen reparos ante un temor a la pérdida de mercados.

En esa oportunidad, Macri escuchó y sugirió que el mismo sector trabajara sobre un consenso interno. En eso consiste la "hoja de ruta" que la empresa tiene que seguir, como se definió luego en una reunión con exportadores y molinos, para avanzar en la aceptación internacional.

Ahora el tema, el escenario y los actores fueron otros. En la planta de Renova en Timbúes, Macri ayer se topó otra vez con un conflicto interno en la cadena. Y esta vez por una medida ya tomada el año pasado por el Gobierno: la quita del diferencial del 3% que había entre el grano de soja y los subproductos y la posterior medida que igualó todo en el esquema de $4 por dólar exportado.

La quita del diferencial fue criticada por la industria que argumenta que se afectó el valor agregado y festejada por sectores de la producción que decían que había que terminar con un "subsidio" desde los productores a la industria. La industria quiere que al menos se pase a $3 por dólar para los subproductos.

A diferencia de la reunión por el trigo, donde no habían formado parte, ayer se sumaron entidades del agro a una reunión que se dio en llamar la primera de la Mesa de la Industrialización de la Soja. Las posiciones encontradas por el diferencial y si hay que bajar o no las retenciones a los subproductos estuvieron a la vista de todos.

Vale recordar que el año pasado, en Trenque Lauquen, el presidente Macri ya había tenido una aproximación de lo que suscita este punto cuando en esa oportunidad el ejecutivo de una empresa se cruzó con autoridades de Agroindustria por la quita del diferencial.

Ayer en Timbúes, Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), se cruzó con dos firmas exportadoras por el diferencial. La postura del ruralista es que, antes de hacer un cambio como el que fogonea la industria, se vean las retenciones que afectan a las economías regionales.

Desde el lado de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), las industrias llevaron sus números. Según las empresas, por la carga tributaria del Gobierno, para la campaña 2018/19 habría un menor ingreso de divisas de 1600 millones de dólares por la caída de las exportaciones de aceite y harina de soja. Esto porque, según Ciara-Cec, se está castigando la industrialización y favoreciendo más al poroto sin procesar.

En tanto, según la entidad para el ciclo 2019/20 la merma en el ingreso de divisas ascendería a 2700 millones de dólares. Otro dato que aportó Ciara-CEC, y ahora en relación al poroto, es que en diciembre último se exportaron 860.000 toneladas cuando otros años se vendían 36.000 toneladas para la fecha.

En la "guerra" por el diferencial también se coló la Bolsa de Comercio de Rosario, que en otras oportunidades ha publicado informes en favor del escalonamiento arancelario para harinas y aceites. Según la entidad, otros países competidores de destino de las exportaciones argentinas buscan hacer un agregado de valor interno. "Priorizan la utilización de su propio complejo industrial oleaginoso y prefieren, en el caso de los compradores, importar el poroto de soja sin procesar", dijo la Bolsa rosarina en un comunicado tras la reunión en Timbúes.

Ante la controversia, la sugerencia de Macri fue que el sector explorara internamente un consenso y fuera después a ver al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y a su par de Producción y Trabajo, Nicolás Dujovne, para evaluar el eventual impacto de bajar a ·$3 por dólar la retención para la harina y el aceite de soja.

Ya a fin del año pasado, en el mismo Gobierno se estuvieron haciendo cuentas sobre estos productos y otros de economías regionales. En esa oportunidad, mientras el ministro Sica estaba permeable a hacer algunos cambios, en Hacienda pusieron un freno con el argumento de cuidar el frente fiscal.

Para Red Consultora, que tomó en cuenta datos de exportaciones promedio de las últimas seis campañas para el complejo soja, bajar de $4 a 3 pesos por dólar exportado las retenciones a la harina y el aceite tendría un costo fiscal anual de $13.907 millones. En tanto, volver al 3% de diferencial de retenciones (3% menos par harina y aceites versus el grano) implicaría un costo fiscal de US$418 millones.

Por otra parte, bajar de $4 a 3 pesos por dólar las retenciones a las economías regionales (incluyendo lácteos) tendría un costo fiscal de $4900 millones.

Según los exportadores, en los próximos 20 días está la posibilidad de un encuentro con Dujovne y Sica para debatir el tema. Antes podría haber una reunión con las mismas entidades del agro para tratar de acercar posiciones. La disputa sigue. ¿Macri laudará o decidirá mantener las cosas como están para cuidar el frente fiscal?

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.