Riqueza en toda la sociedad

En una entrevista con LA NACION dijo que su gestión se centrará en otorgarle herramientas y servicios al productor agropecuario; opinó que "no están dadas las condiciones" para eliminar las retenciones a las exportaciones
Franco Varise
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31 de mayo de 2003  

Podría decirse que la sinergia del nuevo secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos con la producción rural y el sector agropecuario es un sello de identidad acuñado hace 42 años en el registro civil. Miguel Campos dejó la semana pasada su tarea de consejero agrícola en la embajada argentina en Brasil para asumir el desafío de timonear una de las dependencias más grandes dentro de la órbita del Ministerio de Economía y Producción.

Campos aborda la estructura en un momento singular de la actividad y del país. Cuenta en su favor con el impulso de un nuevo gobierno, su experiencia profesional en Brasil y su evidente entusiasmo. Pero en contra aparecen las urgencias de un país en crisis y la sensación, entre los productores, de que el sector quedó marginado por las políticas impositivas impulsadas por el ministro de Economía, Roberto Lavagna.

En una entrevista concedida a LA NACION, el flamante secretario expresó que su gestión buscará jerarquizar, potenciar y federalizar los servicios de la administración a través de las estaciones experimentales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Otro de los pilares, según Campos, será la dinamización de las exportaciones agroalimentarias para "que el sector se transforme en un exportador sustentable y no sólo de excedentes".

Al mismo tiempo, el secretario impulsará la integración de las entidades gremiales y técnicas de productores en un foro -al estilo de la Confederación Nacional Agropecuaria (CNA) de Brasil- para que diseñe directrices y propuestas de política agropecuaria.

-Un tema en el que todas las entidades están de acuerdo es la eliminación o rebaja de las retenciones agropecuarias a las exportaciones. ¿Cuál es su opinión?

-No creo que estén dadas las condiciones para cambiarlas. Tenemos que seguir poniendo el hombro. Habría que buscar otro mecanismo para mejorar la competitividad del sector y aumentar el acceso a los mercados. Ahora, obviamente si estuviésemos en un país floreciente, con pleno empleo, no tendría sentido la aplicación de retenciones.

-Otro tema que genera inquietud entre los productores es la negativa del Gobierno de permitir ajustar por inflación los balances. ¿Hay alguna posibilidad de discutirlo?

-No estoy en condiciones hoy de plantear algo así; creo que el gran desafío, para cambiar la historia, es que las entidades generen propuestas unificadas para todo el país. Es muy difícil que salga algo válido si hay cuatro mensajes diferentes, aunque esto no significa que deban dejar de existir sino unificar las propuestas.

-Pero las entidades gremiales tienen historias y representatividades diferentes...

-Con los intereses diferentes se puede ir hacia la confrontación o a la armonización. La primera lleva a que uno gane muy poco, pero cuando la discrepancia lleva a la armonización ganamos todos. ¿Cuál es la más enriquecedora? Por eso pienso en un foro, con un consejo directivo rotativo, que genere líneas de propuestas para el Gobierno. Claro que, antes de transformarse en políticas para el sector, tendría que pasar por el filtro del Poder Ejecutivo para decidir si son factibles.

-Pero, por ejemplo, algo tan simple como el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna -un viejo anhelo del sector- continúa frenado por falta de consenso dentro de la industria frigorífica.

-El instituto se generó bajo un concepto tradicional de exportación de carnes, donde los beneficiarios posiblemente sean muy pocos. Seguramente se inclinará hacia la promoción de la exportación de novillo pesado, con lo cual la mayoría de los aportantes nunca verá un peso a través de la exportación. Tenemos que generar estrategias para que todos puedan tener algún tipo de beneficio dentro de la cadena por las ventas externas. Por ejemplo, la posibilidad de que existe en el mercado brasileño de vender carne de consumo. Si no genero en la cadena beneficios para todos, nunca voy a tener frigoríficos de excelencia porque sin incentivos es imposible que se realicen los cambios necesarios. No podemos seguir pensando que la carne se puede exportar de una sola manera y que se reduzca a la cuota Hilton.

-¿Cuál es su opinión acerca de la adjudicación de la cuota Hilton en un contexto de estímulo del interior?

-Sin duda, es así. Pero, hay numerosas industrias en el país que no pueden exportar Hilton porque no poseen las condiciones. Sin embargo, existen otros nichos que se desconocen como la producción de novillos y vaquillonas de consumo o carnes no tradicionales para exportar con un altísimo valor, pero sin una capacidad de volumen.

Estímulo

Campos muestra una clara predisposición al diálogo y una indudable pasión por el sector agropecuario. Recurre a parábolas bíblicas y entre sus palabras suelen colarse argumentos místicos. "El campo ha demostrado ser el buen samaritano desde su eficiencia, el gran motor de la recuperación", por ejemplo. O, cosas como: "Dado el cielo que tiene el agro..." Al parecer, comulga con un modelo de mayor competitividad que, al mismo tiempo, no represente una mayor concentración de la renta.

-¿Cómo piensa generar una cultura exportadora que incluya a los pequeños productores y al interior?

-El modelo productivo debe apuntar a que las pequeñas comunidades, a través de estímulos, se den cuenta de que pueden desarrollar estrategias sin pensar que la salida laboral sólo está en las grandes ciudades. Por ejemplo, podrían generarse cuencas lecheras de neto corte exportador sin que compitan con las que abastecen al mercado interno.

-Pero, ¿con qué instrumentos piensa estimular esa competitividad?

-Uno de los aspectos es darle un nivel de excelencia a la Secretaría.Y, cuando hablo de excelencia me refiero a ponernos al servicio de la gente. No hay que pretender tener un sólo sector fuerte, sino fortaleza para que haya un rebalse de los beneficios hacia la ciudadanía. De otra forma estaríamos trabajando en forma corporativa. Tenemos que buscar un sector eficiente y sustentable para generar riquezas en un nivel global, de manera horizontal y vertical.

Para ello necesito más que buscar un gran número de asesores o consultoras externas, empezar a utilizar los recursos humanos disponibles. Estamos pensando en trabajar con el INTA como brazo ejecutor en el interior. Queremos proyectar la Secretaría de Paseo Colón al resto del país a través de las estaciones experimentales. Porque muchas veces los consultores utilizan la información del INTA y, además, cobran un contrato. Así, tal vez, podríamos ahorrar dinero y hasta estimular de alguna manera a la gente involucrada.

-¿Cuál sería un área de vital importancia para la administración agropecuaria?

-Uno de los temas más relevantes es el del riesgo agropecuario. Generar un servicio de diagnóstico para buscar mecanismos que minimicen la variabilidad de la renta. Una vez que yo diagnostico el riesgo asociado a las diferentes combinaciones, automáticamente se sabrá cuáles son las alternativas que permitan al pequeño productor alcanzar un horizonte de asociación para que sea merecedor de créditos a baja tasa y de seguro agrícola con primas accesibles. Al mismo tiempo al productor mediano le va a permitir definir su planificación para reducir riesgos. Asimismo, el banco tendrá instrumentos para definir cuáles son las alternativas merecedoras de esa baja de tasa.

Hoy todo se define desde el desconocimiento. Y hay que generar un círculo virtuoso para que el inversor y las aseguradoras conozcan cuáles son las combinaciones rentables y exista una financiación del sector.

Esta es la filosofía en la que pienso orientar a la Secretaría.

Textuales

  • "El Instituto -de Promoción de Carne Vacuna- se generó bajo un concepto tradicional de exportación de carnes, donde los beneficiarios posiblemente sean muy pocos"
  • "El modelo apunta a que las comunidades se den cuenta de que pueden desarrollar estrategias productivas"
  • "Si seguimos con este juego de la soja por la soja, vamos a un modelo poco sostenible"
  • "Tenemos que pensar el hecho de aplicar el conocimiento para descubrir en el corto plazo cuáles son las posibilidades de utilización de nuevos recursos que permitan la diversificación"
  • Con un doctorado en los EE.UU.

    "¿Quién es Miguel Campos?", se preguntaron muchos tras conocer el nombre del nuevo secretario de Agricultura. Aquí se aportan algunos datos. De carácter vehemente, tiene tiene 42 años, está casado con Inés Caminos y es padre de cuatro hijos: Benjamín y Felipe, de 16 años, Sofía, de 12 y Martina, de 7. Le gustan los deportes, en especial el golf, y sus amigos lo recuerdan como mejor jugador de rugby que de fútbol. Entre sus lecturas favoritas se destaca la influencia del escritor brasileño Paulo Coelho. En la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, de donde egresó en 1984, lo recuerdan como un estudiante aplicado y laborioso. Después viajó a Costa Rica y a Estados Unidos. En Gainesville, en la Universidad de Florida, obtuvo un doctorado en Producción Animal. En la actividad privada comenzó como asistente en la casa consignataria Alzaga Unzué y Cía. y fue asesor agropecuario en Santa Fe, La Pampa y Buenos Aires. También realizó trabajos de consultoría para proyectos lecheros.

    En la función pública fue asesor de Felipe Solá desde marzo de 1994 hasta noviembre de 1995. Luego pasó a la consejería agrícola argentina en Brasil. Allí participó en las negociaciones del Mercosur, en las discusiones bilaterales y en el desarrollo de proyectos en financiamiento y seguro agrícola, genética animal, exportaciones de carne y lácteos, azúcar, arroz, algodón y biodiesel, entre otros temas. Habla portugués e inglés.

    Transgénicos al servicio de la rotación

    "Si seguimos con este juego de la soja y por la soja, vamos hacia un modelo poco sostenible", expresó el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campo, y agregó: "Entonces, tenemos que pensar en una estrategia de país para defender la rotación agrícola ganadera que supimos tener".

    En este sentido, el funcionario sostuvo que la rotación permitió una gran competitividad y altos índices de producción. "Pero no individuales sino como empresa. Debemos volver al criterio de portfolios, y de combinación de actividades que el productor argentino sabía manejar con habilidad", consideró.

    Para Campos, la "combinación" debe concentrarse en elegir actividades de "menor riesgo, pero menos rentables para alternarlas con otras de mayor riesgo pero más rentables" que permitan en el balance final una ecuación sustentable.

    "Si seguimos en buscar grandes rentabilidades de corto plazo olvidando las posibilidades de combinación vamos a llegar a una situación de modelo irreversible", dijo al tiempo que añadió: "Defendería un regreso a las fuentes, en el sentido de saber hacer eficientemente producciones agrícolas-ganaderas. Quizá no serán de agricultura cría o invernada, pero sí, por ejemplo, de agricultura-tambo".

    Asimismo, el funcionario señaló que "hay mucha gente preocupada porque cree que la Argentina se está transformando en un monocultivo de soja y que está desplazando a la ganadería a zonas marginales cuando el día de mañana puede ser muy rentable por las exportaciones.

    -¿Continuará con una política de adopción de variedades transgénicas?

    -A estas alturas es una decisión de país, una política de Estado. Pero tenemos que pensar, el hecho de utilizar el conocimiento para descubrir en el corto plazo cuáles son las posibilidades de utilización de nuevos recursos que permitan diversificar. Hay que seguir avanzando en biotecnología de segunda generación para maximizar la sustentabilidad del modelo y no sólo pensar en la rentabilidad de corto plazo.

    Un gran defecto es que siempre se pensó en estrategias de corto plazo, en darle mayor prioridad a lo urgente que a lo importante.

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