Una carta de crédito para el Gobierno

Productores, industriales y profesionales del agro esperan que la nueva administración ofrezca resultados positivos
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24 de mayo de 2003  

El campo y la fuerte industria de proveedores de insumos abrieron una carta de crédito a las acciones del nuevo gobierno elegido por los mecanismos de la democracia, que ya lleva cerca de dos décadas.

Así se deduce de un extenso relevamiento realizado por LA NACION a productores grandes, medianos y pequeños y a cámaras que agrupan a fabricantes e importadores de agroquímicos, semillas, fertilizantes, maquinaria agrícola, proveedores de servicios, entre otros actores de la producción.

Las voces sobre el nuevo proceso que se iniciará mañana abarcaron un amplio espectro. Desde el costado que comprende a toda la sociedad se destacan las palabras de Oscar Alvarado, de la empresa El Tejar, que siembra 60.000 hectáreas de cultivos: "Esperamos del nuevo gobierno que nos devuelva el sueño de vivir 100 o más años en este país y que, además, pueda resolver el hambre y devolver el trabajo a sus habitantes".

También se escucharon voces bien concretas, como las de Norberto Ferruci, secretario de la Federación de Contratistas Rurales, que agrupa a las Pyme que cosechan la mitad de los granos argentinos: "Que no se olvide el gobierno que la actividad agrícola tiene como un socio al Estado con un 23 por ciento del valor de la producción debido a las retenciones a las exportaciones. Y que recuerde también que fue el campo el que salvó al país del desquicio socioeconómico de principios de 2002. Por eso, es deber del nuevo gobierno dejar un valor del dólar que permita exportar con sentido económico".

Otras opiniones: Gastón Fernández Palma, de Necochea, Buenos Aires, dijo: "No creo que el 22 por ciento del porcentaje electoral del presidente sea bajo. En los países a los cuales quiero que se parezca la Argentina, esto es Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, etcétera, ese porcentaje es altísimo. Por lo tanto, espero del presidente que se ponga el traje de estadista y que se imponga a todo tipo de corporativismo, como por ejemplo, empresarial ventajero, sindical, político, etcétera. En esencia, espero que pueda ejercer el poder con autoridad y, desde la oposición, se aporten dignidad e ideas".

Próxima campaña

Mientras Néstor Kirchner se acomode la banda presidencial, empuñe el bastón de mando y pruebe el sillón de Rivadavia, el campo seguirá andando con las turbinas cerca del valor máximo.

En cuanto mejore el tiempo, seguramente se cosecharán los 5 millones de toneladas de soja que faltan y los remanentes de maíz y girasol.

Todo parece indicar que, si ninguna señal política entorpece el normal desenvolvimiento del campo, la provisión de insumos y la industria conexa, la siembra y la futura cosecha de la campaña 2003/2004 serán de características excepcionales, como mínimo como la que está finalizando y, muy probablemente, más alta. Hay muchas posibilidades de que ello ocurra.

Sobrevolando algunas zonas de la pampa húmeda se puede observar por doquier una enorme cantidad de silos bolsa (chorizos de plástico) que, según algunas estimaciones, podrían albergar al final de la cosecha (que está finalizando) unos 10 millones de toneladas. Esa y otras señales, lisa y llanamente, representan una caja de ahorros llena de granos para la implantación y la protección de la nueva campaña.

"Se registra un buen ánimo entre los productores debido a los rendimientos obtenidos, creemos que se va a seguir utilizando alta tecnología y hay deseos de continuar por la senda del crecimiento. Eso sí, sería muy útil que el gobierno concrete en la práctica políticas de Estado a través de la creación de un ministerio para que, por citar sólo un ejemplo, no se repitan lamentables desastres como el de las inundaciones de Santa Fe", comentó Rodrigo Ramírez, gerente general de BASF Agrícola.

La mayoría de los entrevistados coincidió en la enorme tarea pendiente que queda por hacer en el desarrollo de cuencas de drenaje de la pampa húmeda y subhúmeda y el mejoramiento de los caminos para sacar la producción.

Se registran llamativos ejemplos de ineficiencia en el mantenimiento vial en el prolífico sur de Santa Fe (Santa Isabel, Teodelina, etcétera) y también en zonas productivas inundables a sólo 50 metros del océano Atlántico en el sudeste de Buenos Aires, comentan algunos.

Etica, valores y compromiso

"Hoy, el mundo empresarial es un mar abierto con olas de cambios en todas direcciones, con fuertes vientos y corrientes", suelen comentar los gurúes, expertos en liderazgo.

En este entorno, la reacción instintiva es salvarnos a nosotros mismos, sin pensar en los demás. Por eso, son rescatables algunos testimonios vinculados con la ética, el cumplimiento de los pactos y compromisos, y el valor de la palabra empeñada a través de las acciones.

Todos valores que se pusieron duramente a prueba con el pago de las deudas de los productores hacia las empresas de insumos y los bancos en ocasión de la "pesificación asimétrica" de hace un año y medio.

"Es la cultura de la ética diferente de la actual la que puede representar un punto de apoyo importante para transitar el nuevo camino que se inicia. Por ejemplo, la comprensión acabada de que una reforma fiscal y tributaria eficiente puede resultar justa y no regresiva. En plano concreto, puede decirse que el actual impuesto a las ganancias (sin ajuste por inflación) resulta confiscatorio del patrimonio; eso no debería perdurar en el tiempo, así como tampoco el avasallamiento del derecho al cobro de la propiedad intelectual sobre las creaciones fitogenéticas", comentó Antonio Aracre, presidente de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) y gerente general de Syngenta Semillas.

Las propuestas de los productores no se agotan con medidas parciales. Algunos, como Gustavo Grobocopatel, gerente general de una empresa que siembra cerca de 70.000 hectáreas, esperan de este gobierno "una verdadera reforma institucional y organizativa que comprenda también la valorización de la moneda y, sobre todo, la legalidad".

Por su parte, el presidente de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), titular de la Asociación de Cámaras de Tecnología Agropecuaria (ACTA) y director de marketing de Monsanto, Carlos Becco, comentó: "Llegamos a los 70 millones de toneladas de la mano de la siembra directa y la soja resistente al glifosato. Estos sistemas comenzaron en la década del 90, pero ya terminaron. El salto hacia los 100 millones de toneladas no se hace sólo con voluntarismo, se hace con nuevas tecnologías, con nuevos genes".

"¿Existirá en la Argentina un compromiso con la biotecnología?, se preguntó Becco. Luego agregó: "Resultaría muy importante poder contar con una señal clara por parte del Estado acerca de un equilibrio productivo adecuado. Por ejemplo, desalentando un poco la producción de soja o alentando la de maíz. No es un buen camino el de la Argentina exclusivamente sojera", finalizó.

Mientras tanto, algunos productores que han sido llamados en ocasiones "los sin tierra", porque producen desde cientos hasta miles de hectáreas sin ser dueños de una sola de ellas (alquilan o arriendan campos), siguen creyendo en esta forma de trabajo.

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