Capital y GBA. Una deuda millonaria pone en juego el servicio de colectivos

Varias provincias sufren el paro de colectivos en reclamo de los sueldos de abril. Un reclamo de las petroleras al Gobierno podría recortarles el suministro de gasoil y complicar el servicio en la Capital y el Gran Buenos Aires.
Varias provincias sufren el paro de colectivos en reclamo de los sueldos de abril. Un reclamo de las petroleras al Gobierno podría recortarles el suministro de gasoil y complicar el servicio en la Capital y el Gran Buenos Aires. Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo
Pablo Fernández Blanco
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14 de mayo de 2020  • 16:12

Una parte del sector petrolero comenzó a perder la paciencia que lo caracteriza. A la caída en las ventas de naftas y gasoil derivada de la cuarentena se le sumó el establecimiento de un barril de referencia local de US$45 y la acumulación desde septiembre del año pasado de una deuda por la venta de gasoil subsidiado a los colectivos.

La molestia llegó a plasmarse en un documento: en marzo pasado el exembajador argentino en Brasil, Carlos Magariños, le envió una nota al ministro de Transporte, Mario Meoni, reclamándole el pago de una deuda que en el sector estiman superior a los $5000 millones.

Magariños firmó como CEO de la Cámara Argentina de la Energía (CADE). La organización reúne a la mitad de los barones del petróleo: YPF, Shell, Total Austral, Chevron, ExxonMobil, Pluspetrol, Trafigura, PAE y Raízen, entre otros. Se refiere al Acuerdo de suministro de gasoil para transporte público de pasajeros a precio diferencial.

Envuelto en la narración diplomática de Magariños aparece un reclamo: que se regularice la deuda acumulada en el marco de este "acuerdo", porque sería "una gran ayuda para el sector contar con esos fondos en estas horas críticas".Dos representantes petroleros de primera línea reconocieron ante LA NACION que la combinación de números negativos los lleva a intentar cobrar todas las acreencias con mayor vehemencia. Y aseguran que podrían dejar de venderles gasoil a líneas de colectivos de la Ciudad y del Gran Buenos Aires. Es una jugada arriesgada de alto costo político.

Copia de la nota que Magariños le envió a Mario Meoni reclamando la deuda por el subsidio al gasoil.
Copia de la nota que Magariños le envió a Mario Meoni reclamando la deuda por el subsidio al gasoil.

Las empresas están en contacto con el secretario de Transporte, Walter Saieg. Fuentes cercanas al Ministerio sostuvieron que el contexto de pandemia genera dificultades para diversas empresas y trabajadores. La intención de la cartera, explicaron, es cancelar las deudas.

Las petroleras cargan con una presión más sobre un sector que funciona a los tumbos. A mediados del mes pasado, las cámaras empresarias alertaron sobre una deuda del Estado por $5270 millones que, según sus términos, les impedía completar el pago de salarios. Los choferes de colectivos, nucleados en la Unión Tranviaria Automotor (UTA), respondieron con el anuncio de un paro por 24 horas. No se completó porque aparecieron parte de los fondos atrasados.

Las petroleras les venden gasoil a las compañías de transporte por un precio menor al del mercado (se descuentan $20 por litro). El diferencial lo cubre el Estado.

Números del sector privado indican que el 58% de esa deuda es de 2020 -gestión de Alberto Fernández-, mientras que el resto data de incumplimientos de Mauricio Macri.El 12 de abril pasado, el Gobierno canceló dos de las cuatro facturas de enero, pero todavía siguen impagas las de septiembre, octubre, noviembre y diciembre del año pasado y el resto de este año.

Fuente: LA NACION - Crédito: Tomás Cuesta

Según los registros públicos que vio LA NACION, el principal acreedor es YPF, pero la deuda alcanza también a Shell, Axion y Puma, que en conjunto entregan 43 millones de litros mensuales para que los colectivos puedan circular. Las empresas del sector privado son las más inquietas por las demoras.

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