Cavallo asegura que las restricciones a la extracción de efectivo son transitorias y que no se van a tocar los depósitos

Afirma que la gente puede disponer de todos sus ahorros bancarios para hacer gastos si usa medios electrónicos
Jorge Oviedo
Luis Cortina
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2 de diciembre de 2001  

Domingo Cavallo se muestra tranquilo y quiere llevar tranquilidad. Dice que no se ha afectado la propiedad de los depósitos bancarios, sino que con las últimas medidas que regirán desde mañana se ha conjurado el peligro de que todos los depositantes lo pierdan todo. Y que el principal objetivo era detener la fuga de capitales, fogoneada por los "especuladores que quieren que la Argentina devalúe o entre en el caos".

Cree que con estas limitaciones "transitorias" a la extracción de fondos en efectivo de las cuentas bancarias y al giro o traslado de capitales al exterior se logrará tranquilizar a los operadores y ahorristas.

Y asegura que pasado el temporal y terminado el canje de la deuda los depositantes podrán volver a extraer sin ninguna clase de restricción sus depósitos. Pero no se anima a aventurar fechas.

También promete que la Argentina volverá a ser, como lo es desde 1990, uno de los países más liberales del mundo en materia de movimiento de capitales, algo que por estos días será limitado para poder pasar la emergencia.

Y cree que no se es económicamente "hereje" por ello, ya que, según informa, esas restricciones "tienen el apoyo de los organismos multilaterales de crédito en circunstancias como las que afectan a la Argentina".

De paso, y sin mencionar a Brasil, recuerda que en muchos otros Estados esas limitaciones al movimiento de divisas tienen el carácter de permanentes.

Animado, pese a que se lo ve cansado por las jornadas de tensión, Cavallo recibió a LA NACION en su despacho del quinto piso del Palacio de Hacienda, donde trabajaba con su asesor externo, Horacio Liendo, y con el titular de la Afip, Armando Caro Figueroa.

-Ministro, ¿por qué la gente no va a poder disponer libremente de sus ahorros?

-Hemos tenido que adoptar estas medidas como resultado de la fuga de capitales y del retiro masivo de depósitos del sistema bancario que ponía en peligro la intangibilidad de los depósitos de la gente. Lamentablemente hemos estado sometidos a ataques especulativos que se han producido mes tras mes a lo largo de prácticamente todo este año y que se han intensificado en esta última semana. Yo creo que esta última semana fue particularmente difícil porque avanzó exitosamente el canje de deuda y hay gente que se siente afectada porque tiene que resignar nada menos que 3000 millones anuales de intereses de deuda y han estado apostando y lanzando rumores.

-¿Quiénes son los que pierden y hacen ataques? ¿Los bancos?

-¡No todos los bancos, eh! Yo creo que los bancos han tenido una actidud de apoyo, muchos de los bancos. Incluso muchos del exterior, porque ven muy sensata nuestra posición de avanzar con un canje ordenado de la deuda. Pero hay algunos bancos... yo diría muchos especuladores, que pueden ser simplemente fondos y personas que vienen atacando a la Argentina desde hace varios meses y que han intensificado esos ataques en los últimos días.

-¿Cuál sería la lógica de que un banco impulse una corrida si luego sufre una pérdida de depósitos?

-No creo que sean los bancos y sobre todos los que prestan servicios en la Argentina. Son los que especulan con bonos y hacen coberturas contra riesgo de devaluación o se cubren ellos contra riesgos de devaluación que creen que puede ocurrir y, además, no todos son especuladores. Hay gente que se asusta por los rumores que se lanzan. La gente que saca el dinero para colocarlo en cajas de seguridad no está especulando, está asustada.

Nosotros hemos tenido que tomar medidas de defensa del ahorro argentino y de la inversión que quiere seguir en la Argentina. La primera defensa es cortar la fuga de capitales. Para eso imponemos que va hacer el Banco Central a las transferencias de capitales desde la Argentina hacia el exterior. Esto no va a poder perjudicar para nada el comercio exterior. Se va a poder financiar y pagar las operaciones sin ninguna dificultad. Tampoco va a afectar las operaciones de crédito.

Va a impedir que se fugue el capital por especulación o por miedo, porque esa fuga perjudica a todos. Es una medida transitoria, que por otro lado recomiendan los organismos multilaterales para circuntancias como las que está viviendo la Argentina. Y son medidas que muchos países las tienen con carácter permenente y que nosotros habíamos eliminado totalmente desde principios de la década del 90. Ahora las hemos tenido que reimplantar de manera transitoria.

-También se restringe la extracción de depósitos...

-Además, hemos tenido que limitar la extracción de dinero en efectivo de los bancos. Hay que tener muy en claro que esto no significa para nada restringir el uso que la gente pueda hacer del dinero que tenga en cajas de ahorro, cuenta corriente o plazo fijo. La gente puede hacer lo que quiera con ese dinero, incluso gastarlo y hacer pagos con ese dinero. Lo único es que los pagos los tiene que hacer con cheque o transferencia bancaria, o con tarjeta de crédito o tarjeta de débito.

-Son instrumentos no muy utilizados...

-La tarjeta de débito es esa que se llama Visa Electrón o Maestro u otras. Son las tarjetas que en muchos países del mundo la gente usa para comprar. Aquí se las usa sólo para sacar dinero de los cajeros automáticos. Esas tarjetas son ideales para ser usadas como tarjeta de compra. Uno compra y además recibe la devolución de cinco puntos del IVA si utiliza ese tipo de tarjeta. Habíamos decidido bancarizar la economía y alentarlo a través de la devolución del IVA porque esto es algo que queremos conseguir permanentemente.

-¿Y la restricción a las extracciones?

-Ahora la tenemos que imponer por un período que esperamos que sea lo más corto posible esta restricción al retiro en efectivo. Pero esto no es para ponerle problemas a la gente que tiene que pagar con cambio chico. Esa gente, al poder retirar 250 pesos por semana, no va a tener problemas. Además, la mayoría de la gente gasta menos de 1000 pesos por mes y si gasta más, lo puede pagar y le conviene pagarlo en tarjeta de débito. El que no se pueda retirar dinero en efectivo de los bancos lleva a que no vaya el dinero a la caja de seguridad o al colchón, que es lo que genera un problema, porque al salir del sistema suben las tasas de interés, se asusta más a la gente y perjudica a los industriales y a los productores y lleva a la recesión continuada de la economía.

-¿El canje de deuda cómo terminó?

-Fue ligeramente superior a los 50.000 millones de dólares.

-Más de la mitad de la deuda en bonos...

-La deuda en bonos es de 94.000 millones, pero hay 16.000 millones más de deuda provincial con bancos y bonos provinciales. O sea, unos 110.000 millones. Acuérdense de que todavía hay una semana más para los tenedores minoristas y que todavía faltan los bonos provinciales que no se han canjeado. O sea que vamos a llegar a más de la mitad del total de la deuda que necesitamos canjear. Y va a faltar la otra mitad, que la vamos a hacer a través del canje internacional.

-¿Ha habido gente de afuera que accedió al canje local y reasignó la jurisdicción?

-Sí, ha habido mucha. Lo que pasa es que probablemente haya argentinos que tenían los bonos afuera. Lo ha tenido que hacer a través de bancos argentinos. Sabemos cuál es el banco que los presenta.

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