Cavallo busca en Washington destrabar las negociaciones

Viajó de urgencia para acordar una nueva carta de intención y habilitar el desembolso del FMI
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7 de diciembre de 2001  

"Acá no pasó nada. Fueron titulares que hicieron una interpretación catastrófica de algo que es normal en el curso de cualquier negociación". De este modo, el ministro de Economía, Domingo Cavallo, justificó anoche el comunicado que anteayer emitió el Fondo Monetario Internacional (FMI) para dejar en claro que el desembolso de 1264 millones de dólares correspondientes al blindaje financiero que se esperaba para el 15 de este mes, no va a llegar ni en tiempo, ni en forma.

Sin embargo, el Gobierno le asignó crucial importancia a aquel pronunciamiento. De hecho, las palabras de Cavallo se escucharon una hora antes de que partiera rumbo a Washington, en un viaje armado de imprevisto y que tendría un resultado incierto pues no estaba en los planes del organismo recibir al funcionario. Por ese motivo, el vicepresidente del Banco Central, Mario Blejer, partió con bastante anticipación para allanar el camino en el FMI. Cavallo quiere negociar frente a frente con el organismo multilateral una nueva carta de intención y en lo posible destrabar el envío del esencial desembolso.

En su breve contacto con la prensa, no usó el tiempo para dar anuncios sino para intentar ahuyentar la posibilidad cierta de que la Argentina entre en cesación de pagos ante los vencimientos de intereses de la deuda que se producen este mes por US$ 774 millones.

Aunque intentó por todos los medios mostrarse distendido, sus actitudes eran tan forzadas que hasta resultaron grotescas, como cuando le espetó a un periodista -siempre simulando tener una sonrisa a flor de piel- "¿y a usted qué le importa?", como respuesta a la inquietud sobre si se iba a cumplir con los próximos vencimientos.

Sobre el recurrente tema de una dolarización de la economía, dijo tajante: "No puedo garantizar que no haya dolarización porque está previsto en la ley de Convertibilidad". Y repitió: "No la puedo descartar y todos los que siguen planteando la hipótesis de la devaluación no entienden que no se puede devaluar el dólar."

Del Ministerio a Ezeiza

Cavallo, viajó anoche rumbo a la capital norteamericana junto con el secretario de Finanzas, Daniel Marx, y el de Hacienda, Jorge Baldrich. En un primer momento también iba a viajar el jefe de asesores, Guillermo Mondino, pero ante la inminente presentación del presupuesto 2002 en el Congreso para su discusión el ministro prefirió dejarlo para que tomara las riendas de la secretaría de Hacienda.

El ministro se reunirá hoy con el jefe del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Claudio Loser, para debatir cuáles son los cambios que el organismo le exige a la Argentina. Ayer, Cavallo no tuvo reparos en decir a viva voz que "con tal de que venga el dinero" no tiene ningún problema de pedir un perdón y firmar otra carta de intención.

"Le vamos a preguntar qué ingredientes adicionales considera que son necesarios para convencerlos de que el programa argentino es sustentable. Si piensan que no podemos generar un superávit primario de 7000 millones de pesos y que por eso la factura de intereses debe ser menor, la negociación va a ir en esa dirección para ver cómo hacemos para reducir los intereses", graficó.

Por la mañana, el ministro había dicho en el Foro Empresarial Mercosur-Unión Europea que "la Argentina se encuentra en una virtual convocatoria de acreedores" y que por ese motivo "los próximos 90 días van a ser complicados porque habrá conflictos de intereses" entre los tenedores de títulos argentinos y el Gobierno, que busca reestructurar la deuda que supera los 132.000 millones de dólares.

En el foro, y ante importantes empresarios, ratificó una vez más la convertibilidad, aseguró que se pagarán los haberes de jubilados, trabajadores estatales y prestadores sociales y dijo que la Argentina iniciará negociaciones con los acreedores, incluidos los organismos multilaterales.

Por la noche, sobre ese tema, señaló que "los pagos financieros a los organismos multilaterales y tenedores de bonos que están en el exterior van a ser conversados con ellos. La forma de avanzar es negociar con los organismos y por eso estamos viajando mañana (por hoy)", sostuvo.

Antes, se había reunido con los embajadores de los países que integran el G-7 por iniciativa del canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, que aconsejó que se les informara los motivos del imprevisto viaje, dijeron a LA NACION colaboradores de Cavallo.

Poco antes de subirse al avión, Cavallo intentó mostrarse confiado. "Nunca hago pronósticos, más bien siempre proyecto optimismo para ver si levanto el ánimo, aunque es ciero que no estoy teniendo mucho éxito", confesó.

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