Cavallo tendrá control directo de la recaudación

El saliente jefe de Ingresos Públicos Héctor Rodríguez fue designado vicejefe de Gabinete
Mariano Obarrio
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29 de agosto de 2001  

La salida de Héctor Rodríguez de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), anunciada ayer, marca el desembarco definitivo en el organismo fiscal del ministro de Economía, Domingo Cavallo.

El ministro designó en el cargo al vicejefe de Gabinete, Armando Cargo Figueroa, que a su vez le dejará su puesto a Rodríguez.

Con este enroque, Cavallo pudo cumplir ayer con el objetivo que perseguía desde el inicio de su gestión, el 20 de marzo: colocar a alguien de su entera confianza en el organismo crítico del Estado nacional.

La intención del ministro es "acelerar" la utilización de los sistemas informáticos en el organismo recaudador. Allegados a Cavallo, relacionados con la administración tributaria, aclararon a LA NACION que se acentuará la "tecnología de la información" para combatir a los evasores.

Ante la falta de experiencia de Caro Figueroa en temas tributarios, la intención de Cavallo es "rodearlo" con un grupo de expertos. Uno de estos técnicos, según fuentes tributarias, sería el economista Santiago Montoya, un consejero del ministro en temas impositivos, que ofició como jefe de las últimas dos campañas electorales de Cavallo, trabajó en la Fundación Nuevo Milenio y como enlace con organismos financieros internacionales. Consultado por LA NACION, Montoya declinó hacer comentarios sobre su eventual designación en la AFIP.

En una conferencia de prensa realizada ayer, minutos antes de partir a Washington, Cavallo presentó la salida de Rodríguez como una respuesta a un pedido del presidente Fernando de la Rúa. En el encuentro, Cavallo estaba flanqueado a su izquierda por Rodríguez y a su derecha por Caro Figueroa. Como testigos estaban el secretario de Ingresos Públicos, José María Farré, y el secretario para la modernización del Estado, Marcos Makón.

"El Presidente me pidió el domingo contar con la colaboración directa de Héctor Rodríguez para monitorear con Makón el proceso de reforma del Estado, que tendrá cuatro instituciones como centro: Anses, PAMI, DGI y Aduana", aseguró el ministro. En este sentido, el Presidente declaró que el cambio busca "mejorar la eficiencia" del organismo fiscal.

Sin embargo, Cavallo admitió a LA NACION, que, en sí mismo, el cambio "no mejorará la recaudación".

En realidad, Rodríguez no buscaba ese cambio. El fin de semana, el funcionario explicó a LA NACION los cambios que tenía para fiscalizar a los 600 contribuyentes más grandes del país.

Mientras en la oficina de Caro Figueroa aguardaban hace un mes el pase, cerca de Rodríguez admitieron que dos temas enfrentaron al titular de la AFIP con el ministro de Economía: el pago de impuestos con bonos y los planes de competitividad. Rodríguez pensaba que estas iniciativas "vaciarán" la recaudación. "Se convirtió en uno de sus más firmes opositores", admitió una fuente que mantiene un buen contacto con el saliente titular de la AFIP.

El rumor de la salida de Rodríguez había invadido los pasillos del Palacio de Hacienda hace una semana. Sin embargo, el funcionario siguió con su rutina hasta ayer: por la mañana fue invitado a hablar en una clase en la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y al mediodía reunió a la plana mayor de la DGI y la Aduana para explicarle el contenido de la autarquía financiera que se busca para el organismo.

Para Caro Figueroa, se expresó en Economía y en la Casa de Gobierno, el nuevo cargo representará una suerte de revancha, luego de que se frustrada la creación de un superministerio de la seguridad social que iba a estar a su cargo, y ante la poca relevancia del cargo de vicejefe de Gabinete.

Dos tributaristas consultados por LA NACION, Alfredo Lammagrande y Guillermo Fernández, coincidieron en señalar que Rodríguez "no fracasó" en su gestión, sino que fue "víctima" de 40 meses de recesión, la baja del presupuesto y el retiro de 2500 agentes del organismo fiscal.

Lammagrande dijo que "desde el punto de vista de la AFIP sería deseable que hubiera alguien con conocimiento de la administración y la política tributaria". De todos modos, el titular de la cátedra de administración tributaria en el posgrado de Económicas de la UBA admitió que "para un ministro de economía que no maneja la política monetaria, es fundamental manejar la política y la administración tributaria con alguien de su confianza". En tanto, Fernández expresó su preocupación porque "los administradores tributarios no tienen estabilidad".

En la AFIP había caras de asombro ayer por dos motivos: el cambio en la conducción del organismo y la información que daba cuenta de que la recaudación de este mes entre los grandes contribuyentes sólo presentaba una caída del dos por ciento.

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